Hoy te quiero más que ayer…

rafi1

Vientos misteriosos de los bosques,
llega la soledad que me consume de pena,
voy por la tarde callada,
mi cabellera ondulada,
morenos lunares,
ramitos de azucenas.

Tus ojos color de cielo,
una nube preñada de tormenta,
que el aire me lleve
donde me esperan
sin miedo a la noche negra.

Boca de reina, cuerpo de dama,
mis sedas duermen
entre el campo de espliego
y la madrugada,

el viento finge lamentos,
solitario el silencio,
y le pregunto a la brisa,
¿Por qué está mudo el silencio?

La sed del alma insaciable,
te busco siempre
sin encontrarte nunca,
el muro me presta su sombra
para que descanse.

Tarde de abril en los labios,
el sol pierde su adolescencia,
resuena el espacio,rasgo el aire,
y no te encuentras.

Cierro los ojos
y me quedo pensando
antes de hacer nada,
no tiene final lo eterno
y suspira el viento en mi cara.

© Rafi Guerra, poeta cordobesa 1965

En la imagen la poeta

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Noche profunda de luna acuática…

cola ballena

Noche profunda de luna acuática y ballenas.

Escuchas
cómo nutre a las piedras esta luz aturdida;
el viento tiembla
-tremor de lecho sobre el lomo del mar-
entre sus lentas fauces
otras voces rozan apenas tu pozo de ansiedad,
leve murmullo.

Profunda luna de noche acuática y ballenas.

La claridad renace como una grieta en la penumbra,
tal vez desciende del otro lado
de unas manos abiertas para ti,
la densa irrealidad que tibia ondea
tu sueño más anónimo.

Y aún seguirás en la playa
a la hora en que se duerman los albatros,
predestinada a recoger eternamente la lujuria del agua
y un laberinto de algas ascendiendo a tus sienes
cuando toda la sed es muerte inaplazable.

Oyes tu desnudez,
oyes nadar más lejos su imperio ensimismado
-la luna está besando sus grandes ojos tristes-
y susurras un nombre: “Moby Dick”
con el agua en los labios,
ahora que todavía sabe a sal su piel de luna

más profunda de noche acuática y ballenas.

De “Memorial de Amauta” 1988

Amalia Iglesias, poeta española nacida en Menaza, Palencia, en 1962.