Madrigal de una antigua voz

Danielle Richard eau_qui_dortEau Qui Dort, (agua que duerme) acrílico sobre lienzo de Danielle Richard

Cuando tu voz se pierda en las veloces
veleidades del aire,
y forme torbellinos de crepúsculos o de quemantes oros,
si todavía escucho,
si todavía al alma le impresionan los sonidos,
recordaré tus tiernas servidumbres,
tus estériles soledades
y el destino de las palabras pronunciadas.
Como si mirara un relicario
donde viviera escondido tu retrato.

Junio 1993

Poema de Serafina Núñez, nació en La Habana, Cuba, el 14 de agosto de 1913- 2006

Mercedes Serafina Núñez de Villavicencio y Ortiz. Más conocida por Serafina Núñez. Poeta cubana. Recibió en 1995 el Premio Nacional de la Crítica Literaria. Su primer libro se publicó por el aporte económico del Premio Nobel español Juan Ramón Jiménez. Es una de las voces femeninas más poderosas y representativas de la lírica cubana del siglo XX, sin embargo, su obra resulta aún poco atendida por la crítica.

Los volcanes

volcanflores

Cada volcán levanta su figura,
Cual si de pronto, ante la faz del cielo,
Suspendiesen el ángulo de un vuelo
Dos dedos invisibles de la altura.

La cresta es blanca y como blanca pura:
La entraña hierve en inflamado anhelo;
Y sobre el horno aquel contrasta el hielo,
Cual sobre una pasión un alma dura.

Los volcanes son túmulos de piedra,
Pero a sus pies los valles que florecen
Fingen alfombras de irisada yedra;

Y por eso, entre campos de colores,
Al destacarse en el azul, parecen
Cestas volcadas derramando flores.

José Santos Chocano, poeta peruano 1875-1934

En la imagen fotografía del monte Fuji con Pink musgo o Shibazakura, de  Jirat Srisabye.  (Shibazakura (芝ざくら) es una flor originaria de America del Norte, en japonés shiba (芝) quiere decir césped, por lo que Shibazakura podría traducirse como “pasto de cerezos”. Las flores Shibazakura tienen su floración durante la época de abril y mayo, siendo ese momento en el que se realizan varios festivales en torno a este fenómeno de la naturaleza.)

Nostalgia

viajero-solitario-orilla-playa-huellas-sol

Hace ya diez años
que recorro el mundo.
¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

Quien vive de prisa no vive de veras,
quien no echa raíces no puede dar frutos.

Ser río que recorre, ser nube que pasa,
sin dejar recuerdo ni rastro ninguno,
es triste y más triste para quien se siente
nube en lo elevado, río en lo profundo.

Quisiera ser árbol mejor que ser ave,
quisiera ser leño mejor que ser humo;
y al viaje que cansa
prefiero terruño;
la ciudad nativa con sus campanarios,
arcaicos balcones, portales vetustos
y calles estrechas, como si las casas
tampoco quisieran separarse mucho…
Estoy en la orilla
de un sendero abrupto.

Miro la serpiente de la carretera
que en cada montaña da vueltas a un nudo;
y entonces comprendo que el camino es largo,
que el terreno es brusco,
que la cuesta es ardua,
que el paisaje es mustio…
¡Señor! ¡Ya me canso de viajar! ¡Ya siento
nostalgia, ya ansío descansar muy junto
de los míos!… Todos rodearán mi asiento
para que les diga mis penas y mis triunfos;
y yo, a la manera del que recorriera
un álbum de cromos, contaré con gusto
las mil y una noches de mis aventuras
y acabaré en esta frase de infortunio:
—¡He vivido poco!
¡Me he cansado mucho!

José Santos Chocano, poeta peruano 1875-1934, conocido como «El Cantor de América»

La llamada de la selva

tristeza (1)

Siempre fue la tristeza
un dócil animal de compañía
con el que yo he jugado algunas tardes.
Sin apretar los dientes me estiraba del brazo,
paseaba conmigo, se sentaba a mis pies
en los fríos inviernos.
En los días aciagos, por probar su obediencia,
le lanzaba mi alma, y ella me la traía
dulcemente empapada en su aliento doméstico.
Siempre fue la tristeza
un dócil animal de compañía,
que hace tiempo ha adoptado
esta fea costumbre de morder a su amo.

Vicente Gallego, Valencia 1963, uno de los principales representantes de la poesía de la experiencia, que dominó la lírica española en los años 80 y 90.

Espero que respondas

Dorina costras1

Espero que respondas, que si canto
tú cantes o tú me hables, que respondas,
que son como piedritas las que en hondas
mareas yo te arrojo y ya levanto.

Y espero que lo pienses, y que, en cuanto
nos brinda ya el futuro entre sus ondas,
podamos conversar y, entre redondas
palabras, abrazarnos sin quebranto.

Y espero que preguntes, que si un tanto
de cierto tienes ya, tú no lo escondas,
más bien que me hagas ver todo su encanto.

Te espero en el lenguaje, sé que hay rondas
sin voz más que la piel, y en cuyo manto
espero que también me correspondas.

Poema de OSCAR, 1964 nacido en San Felipe, Quinta Región Cordillera, Chile
Imagen: upon infinity de Dorina Costras

Un beso en la frente

beso en la frente ephemera

El amor se confunde entre palabras.
Al odio lo expulsan las emociones
por el mundo. El silencio no es nada,
pero gana la batalla.

Las palabras, pensamientos negros,
oscuros presagios que ponen nervioso.
La poesía nombra a la muerte
y se olvida de su fecha de nacimiento.

El tiempo dibujó un calendario
que ve pasar la gente. Otros no cuentan
más que con un solitario día
señalado en la frente.

A los días les divierten los sentimientos
sobre lo que queriendo callar se dice.
Porque la vida es ver pasar gente
y sentir como antes lo hicieron otros.

Del libro, No es nada

Poema de Kepa Murua

Dibujo de Ángela Carrasco Gil