Rozo tu mano

azucena

Rozo tu mano que hacía mi se tiende
en la penumbra cómplice y callada
igual que a una azucena desmayada
acaricia el clavel que la defiende.

¡Oh, blancura de nieve que me enciende
en una primavera levantada!
Estremecida ya y transfigurada
al gesto que subyuga y que comprende.

¿Sólo una mano? ¡Sólo un ciego impulso
de flor cortada inútil al sentido?
¿Sólo esa perla alzada en el encaje?

Sólo esa mano en la que late un pulso
por donde sin descanso y sin ruido
el corazón me envía su mensaje.

Guillermo Diaz-Plaja (Manresa, 1909 – Barcelona, 1984), ensayista, poeta, crítico literario e historiador de la literatura española

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