Cariátide

cariatide
En la imagen cariátide en la calle Embajador Vich de Valencia

Cariátide,
en tu expresión lunar,
barroca, 
inamovible,
acontece anhelante
la faz de tu luz,
tras la frontera gris
de la costumbre.
¡Lo sé!

Sé que vive
en tus manos
de mármol,
la danza de las horas
y el misterio
de las rosas ignotas.

Permaneces atada
en la cruz gestual
de tus brazos,
al gran peso del mundo.
¡En la noche del alma
todavía!

¡Si pudieses librarte
de tu rol
de princesa encantada,
de tu espectro
de luto ancestral
de diosa encadenada!

Cariátide de fuego…
el fluir secular
de tu vientre,
en mi cuerpo sediento
derramado,
río de agua salada,
sobre mi dulce boca
enamorada.

Cariátide de juegos…
en tu expresión lunar,
barroca,
inamovible.
¡En las noches del alma
todavía!.

Jesús Sahuquillo Amoraga. 06-08-15
Ciudad de Valencia
-Derechos reservados-

 

¡Qué triste un juguete sin niño!

AlbertoKordaNIñaMuñecapalo
foto original de Alberto Korda 

Castigo eterno, ojos sin vida,
tacto sin piel, espacio
perenne de sueños, vacío.

Qué triste la expresión
de las muñecas, espalda
a la pared, inerte.

La orfandad de los mares y el llanto,
la raíz de los sauces, podrida.
Y la noche acuna al juguete sin niño,
se perdió en la magia del espejo dormido,
quedó sin reflejo, partido.

La negra perspectiva de las luces,
el júbilo pendiente de las bocas,
la luz en las pupilas cercenada.

Los abrazos caídos de la ausencia
quedaron sin rumbo, perdidos.

¡Qué triste un juguete sin niño!!

© mm65 (Rafi Guerra) & Jesús Sahuquillo Amoraga.

En la imagen Paula María, así se llamaba aquella niña que fue retratada junto a su muñeca de palo por Alberto Korda. Fue allá en Sumidero, Minas de Matahambre, Pinar del Río; corría el año 1959. Hasta ese pequeño pueblo de tabaqueros llegó el fotógrafo, que por aquel entonces era publicista de la Fábrica Sabatés. Iba buscando otras cosas pero con la mirada siempre curiosa de un artista, descubrió a esta pequeña y le hizo la foto. Dicen que luego dijo en varias ocasiones que esta imagen le cambió la vida, le hizo comprender que debía defender con su obra los ideales de la Revolución.