No arde

fuego

 

NO ARDE
Desalojo.
Gritabas en mis demonios como alfileres.
Es la evasión que cada día desempolvo en mi memoria.
He muerto detrás de una resurrección.
He agotado la esgrima de mi propia cabeza.
Si para renacer es preciso volver a mascar mis cenizas,
tendré que hacer de nuevo una fragua mucho más putrefacta
para recuperar estigmas y fundirlos con la lava de mi memoria.
Ahora mismo, no arde.
Ahora…..Quién sabe…
Escribo desde la letanía.El desahucio de la propia lengua.
Creia que seguir un argumento era como fundir una opinion sin acento,
consumando los segundo de aquella esbeltez.
El mar, las aguas, el ánimo, la vida, la luz….La orilla.
Escribo con vagas ideas que me vienen en un suspiro.
Ya me pierdo.
Pero no arde. Sigue sin encender lo tibio del ser humano.
Hace frío y me pierdo. Me hablo sola acompañada de las sombras, en la noche es mucho más su canto. Durante el día, no hay manera.
No arde.
Pero es preciso apagar la colilla.
Ahora no quiero humo. NO ARDE

Isabel Rezmo, poeta nacida en Úbeda en 1975

Anuncios

Un comentario en “No arde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s