Blanco y negro

rafiii

Despacio, muy despacio, se paró el tiempo bajo mis pies, fingiendo que no duelen las memorias despeinadas.

El tiempo pasa y pasa, y sólo quedan brasas
de lo que fue el sendero por el que paseaba.

Se tornaron mustias las flores de mi frente,
y ya casi no me importa perder el color de sus pétalos.

Me desangro sobre un folio en blanco, o sobre ti,
siento en mis manos la fosa que cavaste para enterrar mis sueños.

No trates de enjaular mi alma en un poema.
No trates de borrar las huellas de mis Dioses.

Que se callen los pájaros de la muerte para que puedan seguir mis ojos volando a las estrellas.

© Rafi Guerra, poeta cordobesa 1965