Estar solo

soledad-hombre

Contigo he descubierto
que puede ser la ausencia un manso amarre.
He visto teñirse de desván la noche

conmigo dentro.
Escapar vaso arriba
con un doble vapor de ginebras.
Pues nada termina donde acaba su extremo,
donde parece sonar el fin de las cosas.

Hay un silencio que vive de ser quemadura
en lo que ya no está cerca.
Un daño que deja su agravio implacable
en los nombres,
en los guantes vacíos,
en la almohada de escarcha,
en el ensayo de un hombre consumido despacio.

Estar solo es fingir cuanto ya se ha ido.
Sentarse y desgranar un orden que no existe.
Buscar de una promesa su espejo enterrado.
Sostener la mirada en lo infinito del muro,
en el reloj de pared que es molino de sombras.

Estar solo es pensar un latido a destiempo.
Dar noticia de nadie.

Vivir sin saber,
interrumpir todo eco,
si acaso inventar una frase de escarnio,
una esperanza de timbre sonando,
un tenso aparejo de luz en el cuarto de al lado.
Y nada por dentro.

De: “Los Desengaños”
XXVI Premio Fundación Loewe en 2013.
Ed. Visor libros – Colección Visor de Poesía 2014©
ISBN: 978-84-9895-863-8

Antonio Lucas (Madrid, 28 de diciembre de 1975) es un poeta y periodista español. Licenciado en Ciencias de la Información. Desde 1996 trabaja en el diario El Mundo de Madrid, donde actualmente es redactor de la sección de Cultura y columnista de Opinión. Como poeta, ha sido ganador del Premio Loewe (2014). Colaborador semanal en “Gente despierta” de RNE

TE BUSQUÉ POR LOS SUEÑOS

Ivan-Slavinsky-4
obra de Ivan Slavinsky

Te busqué por la tierra, por largos
pasillos de seres. Te busqué por las noches,
por calles y sombras, por quietas esquinas
agudas. Te busqué por los días. Nadie
con carne y tacto me descubría tu nombre.

Te busqué por los bosques: altas miradas
rodaron por copas, por ramas, por quietas
palmeras, por viejos pinos lejanos. Pero nada,
nada tenía escrito tu nombre.

Te busqué por las hojas sobre vientres
de campos morenos. Te busqué por los trigos,
por valles y praderas de lirios, por montañas,
por fuentes. Por cada sendero oculto
iba gritando tu nombre.

Te busqué por los mares, por frágiles
barcas de marineros mojados. Te busqué
por algas, por peces, por rocas agudas,
por olas y anchas playas doradas.

Te busqué más abajo, en lo hondo, entre
viejas astillas de barcos remotos. Olvidadas
cartas marinas no decían tu nombre.

Te busqué por estrellas, por nubes,
por albas, por quietos celajes. Te busqué
por los aires, por la luna callejera,
por locas primaveras saltando.

Te busqué por el tiempo, por los siglos:
fríos cementerios no tenían tu nombre.

Tú eras un signo, un signo de ave
y nadie, nadie podría encontrarte.

Te busqué por los sueños:
Por los sueños, tú me estabas esperando.

Pino Ojeda, Las Palmas de Gran Canaria, 1916 – 2002, escritora española, que abarcó el campo de la novela, el teatro y la poesía.

Llanto sobre la noche

sergio martinez cienfuegos
Obra de Sergio Martínez Cienfuegos

No es de un niño esa queja,
no puede ser de un niño aunque del pecho
de un niño se derrame.
Este nocturno llanto salta
desde otro odre de dolor más viejo.
Sube desde la cueva
profunda donde el tiempo
va atesorando lágrimas,
congojas, sangres, zumos
de agonías, lamentos,
cada pena incubada
bajo la piel del hombre.
Del pozo adonde afluye
todo el dolor del mundo,
que allí lento fermenta
en el vasto sollozo
que ahora inunda la noche.

Sólo gárgola, cauce, leve arcaduz apenas,
es la carne del niño.
Ella cruje y se agita,
pero un enjambre amargo
de ajenas voces viene
a sonar en su boca.
Así una rama tierna
tañida por un viento gemebundo.

Manuel González Sosa (Guía, Gran Canaria, en 1921 – Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas, 25 de octubre de 2011), fue un poeta español. En 1958 fundó los pliegos poéticos San Borondón posteriormente la colección de poesía La fuente que mana y corre. También fue un incesante animador de la vida cultural canaria, mediante la creación de páginas especiales y suplementos literarios en la prensa regional. Su obra poética, publicada casi siempre en ediciones de reducida tirada, es una de las más importantes de la poesía canaria de posguerra. Su hondura y rigor constructivo, la reflexión metafísica y la indagación moral, unidos a una muy profunda depuración verbal, son rasgos que la definen e identifican.