El olor de las acacias

Mónica Llopart Ministral
Obra de Mónica LLopart Ministral

El olor de las acacias
este regazado estío
desvela mi pensamiento
despertándolo al sentido.

Como si fuera una sombra
por este parque sonbrío
voy andando, solitario,
sus solitarios caminos.

Y el olor de las acacias
en el aire estremecido
es como un hilo que guía
mi alma en el laberinto.

José Bergamín Gutiérrez (Madrid, 30 de diciembre de 1895-Fuenterrabía, 28 de agosto de 1983) fue un escritor español que cultivó el drama, el ensayo y la poesía.

Anuncios

Nunca saben los sueños que son sueños

Dimitra Milan
Obra de Dimitra Milan

Nunca saben los sueños que son sueños
cuando pueblan de imágenes el alma
desviando el sentido de la vida
más allá, o más acá, de las palabras.

Cuando tejen con hilos invisibles
la tela fabulosa de su trama
como una red que apresa el pensamiento
bajo el turbio espejismo de su aguas.

José Bergamín Gutiérrez (Madrid, 30 de diciembre de 1895-Fuenterrabía, 28 de agosto de 1983) fue un escritor español que cultivó el drama, el ensayo y la poesía.

Cuanto más hondas son las lejanías

La_soledad_obra Guillermo de Rosa
“La soledad” obra de Guillermo de Rosa

Cuanto más hondas son las lejanías
del tiempo y la distancia
más en intimidad se nos encienden,
se nos hacen más claras.

El mar, la tierra, el cielo, que parece
que tanto nos separan,
con su espaciosa soledad nos cercan
como si nos juntaran.

Tu soledad, mi soledad, por serlo,
soldedades lejanas,
están más cerca cada vez, más juntas,
como si no tuviesen más que un alma.

José Bergamín Gutiérrez (Madrid, 30 de diciembre de 1895-Fuenterrabía, 28 de agosto de 1983) fue un escritor español que cultivó el drama, el ensayo y la poesía.

Presente

brooke-shaden
Obra de Brooke Shaden

Me desboco
En las arterias de tu música,
En sus ojos de neón.
Abrazo claros de luna.
Hago equilibrios
En las aristas de la madrugada,
Destruyo los límites,
Altero el orden de los días y las noches.

Para curarme
De la ceguera de tu boca,
Vierto licores envenenados
Que adhieran tus paredes
A las mías.
Enhebro en tu lengua
El hilo de mis deseos.
Me anudo en tus labios.
Danzo en tus vértices

Agotando las horas.

Del libro “De mares y espumas” Barcelona 2001

Goya Gutiérrez, nació en Cabolafuente, (Zaragoza 1954). Entre 1968 y 1999 vivió en Barcelona, en cuya Universidad se licenció en Filología Hispánica. Ha sido profesora de instituto de enseñanza secundaria en el área de Lengua Castellana y Literatura.

Actualmente reside en Castelldefels y forma parte del grupo de poesía Alga de esta ciudad. Desde el año 2003 es coeditora y directora de la revista literaria Alga, en versión bilingüe (castellano-catalán), que junto a la literatura alterna la publicación de otros lenguajes artísticos como la fotografía, el dibujo o la pintura.

Sus actividades culturales giran en torno a la literatura y más específicamente la poesía, asistiendo a lecturas de libros, tanto propios como ajenos, presentando a poetas, leyendo, y escribiendo tanto en el campo de la creación como en el del comentario textual y crítico.

Poemas suyos han sido traducidos al catalán, italiano, rumano e inglés. Ha sido invitada y ha participado en diversos Festivales de poesía nacionales e internacionales.

Dies natalis

Imperial Cormorants
cormoranes grises, fotografía de José Hernández

¿No es verdad que me seguirá como un perro
el que pase dentro de poco ante la mirada oblicua de mis ojos?
Pierre Louys

Desde la primera claridad a la postrera,
certezas únicas,
todo, un sálvese quien pueda.
La flechas suelen errar su trayectoria.
Sacudidos por vientos grises,
entre pasamontañas, nieblas, y el transcurso de los días,
se encuentra entumecida la piel.
…Y es difícil retener la luz herida
(oculta tras estrellas de neón).
A medida que los ojos despiertan
aparece más vasta la noche.
Siempre se llega tarde…
Queda sin embargo algún resquicio
en esas finas grietas a un paso del abismo:
filtros para una luz distinta.
Sean guardas vuestros ojos de esta rara arquitectura
(y del armonioso paseo en pareja de los cormoranes por el azul).

Carmen Bereciartúa, poeta, profesora y actriz vizcaína nacida en Bilbao. Estudió historia y música en su ciudad natal, ampliando estudios en Italia.

Autora de Viajero del aire (1988), Sombra (1989), Arquitectura azul prefabricada (1990), Bocetos de una acrópolis sitiada (1991), Realidad oblicua (1998) y Líneas de fuerza y fuga (2001), entre otros poemarios.

Compagina la enseñanza con el teatro y la realización de recitales poéticos. Ha colaborado como actriz en producciones del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (Ministerio de Cultura), de Radio Clásica (Radio Nacional de España), del Festival Internacional de Alicante. En 1998, tras una larga trayectoria como recitadora, funda “Orphenica Lyra”, agrupación con la que realiza numerosos recitales poético-musicales en diferentes escenarios vascos. Es colaboradora de “Zurgai”, entre otras publicaciones.

Mejor morder la arena

angela0
Ángela Figuera Aymerich

Mejor morder la arena. Yugular en la garganta
con un duro cilicio que coagule las voces.
Mejor callar: Rompernos la canción con los dientes
y enterrar sus pedazos en un pozo profundo
y cegarlo con piedras y con sal y olvidarlo.

Ser poeta es superfluo. Es herida sin bordes.
es dejar que nos vean con las manos vacías
y afirmar tercamente que van llenas de rosas.
Presentar a la noche nuestros hombros desnudos
y volar con el júbilo de quiméricas alas
por un cielo de roca que los dioses desertan.

Ser poeta es inútil en un mundo acosado.
Cuando todos tus versos, día a día, exhibiendo
delicados perfiles de barroca belleza,
hayan dicho el fracaso de ser hombre, la angustia
de ir a tientas, vagando con latido impreciso
por caminos fangosos que los muertos obstruyen,
con el alma colgando como harapo inservible
del cansado esqueleto corroído de caries:
cuando gire el poema como aguda veleta
señalando el desastre más allá del refugio
¿qué habrás hecho poeta? Ni una lágrima sola,
ni una tibia, redonda lagrimita de niño
habrá sido enjugada. Ni unos labios sedientos
quedarán refrescados. ni un hilillo de sangre
que las venas perdieron, será vuelto a las venas.
Y aunque grites el hambre y las madres robadas
no habrá pan en las bocas ni los rotos regazos
serán llenos de nuevo con el peso del hijo.
Y aunque clames el bosque, las praderas, los mares,
no harás nunca que un viento sin dolor purifique
las cerradas alcobas donde huele a parida
y a pecado y a cuna y a cansancio de hombre.

Mejor callarse. Licenciar la metáfora.
Adentrarse en las ruinas salpicadas de llanto
y empezar a poner con humilde paciencia
un ladrillo sobre otro.

Ángela Figuera Aymerich,(1902-1984) poeta nacida en Bilbao, fue una de las principales figuras de los que se denominado Poesía desarraigada de la Primera Generación de Postguerra española.

Como si a tanto amor, amor no hubiera…

Adriana Villagra
Obra de Adriana Villagra

Como si a tanto amor, amor no hubiera
dado su aire, su invisible vuelo.
Como si al corazón, su desconsuelo
de corazón, el corazón no diera.

como si de tan claro pareciera
el cielo luminoso menos cielo
y el suelo de tan verde menos suelo
y cielo y suelo el alma desuniera.

Como si, desuniéndolos, pudiera
el alma, de si misma separada
volverse de sí misma prisionera.

Como si, al fin, de amor desencantada,
el alma para el alma se volviera
ara del corazón, lumbre apagada.

José Bergamín Gutiérrez (Madrid, 30 de diciembre de 1895-Fuenterrabía, 28 de agosto de 1983) fue un escritor español que cultivó el drama, el ensayo y la poesía.

Apoyado en la piedra…

El mar foto mia

Apoyado en la piedra, sobre el puente,
viendo correr el río,
he cerrado los ojos un instante
apenas y he creído

sentir que un aire puro me traía
olor a mar: a un mar que vi de niño
por vez primera, abriéndose a mi alma
su horizonte infinito.

Me pareció sentir que en el recuerdo
despertaba de nuevo aquel sentido
con ese olor a mar todavía
en mi sangre respiro.

José Bergamín Gutiérrez (Madrid, 30 de diciembre de 1895-Fuenterrabía, 28 de agosto de 1983) fue un escritor español que cultivó el drama, el ensayo y la poesía.

Absurdos

dorina costrasssss
Obra de Dorina Costras

 

<<Dadme un espeso corazón de barro…>>
Ángela Figuera

Paraisos perdidos cabalgando
armoniosos hacia el firmamento
centinela del alba y la muerte…

Mármoles de Carrara, terciopelos
transitados de wagnerianas notas,
arias baluarte de un severo suelo
que apenas crece vislumbrando el sol;

velo de otras tierras que descendiendo
hasta lo más hondo de las cloacas,
navegan otros ríos emergiendo
del azabache en pugna por hallar
el pan de oro entre escombros de aquel cielo…

Claroscuro de cumbres alpinas
elevándoos siempre hacia los luceros,
en súplica por hermanar serenas
la poesía que encarcela el viento
junto a lo prosaico de una mujer
hurgando abismos de un estercolero…

Testigos fieles de esa cruel belleza,
cínica máscara de un universo
poblado de ascensiones y regresos
entre los verdes páramos nevados,
teñidos por un lodo polvoriento…

Carmen Bereciartúa, poeta, profesora y actriz vizcaína nacida en Bilbao. Estudió historia y música en su ciudad natal, ampliando estudios en Italia.

Autora de Viajero del aire (1988), Sombra (1989), Arquitectura azul prefabricada (1990), Bocetos de una acrópolis sitiada (1991), Realidad oblicua (1998) y Líneas de fuerza y fuga (2001), entre otros poemarios.

Compagina la enseñanza con el teatro y la realización de recitales poéticos. Ha colaborado como actriz en producciones del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea (Ministerio de Cultura), de Radio Clásica (Radio Nacional de España), del Festival Internacional de Alicante. En 1998, tras una larga trayectoria como recitadora, funda “Orphenica Lyra”, agrupación con la que realiza numerosos recitales poético-musicales en diferentes escenarios vascos. Es colaboradora de “Zurgai”, entre otras publicaciones.

Intermitencias

zapatillas
No suenes corazón,
escucha un poco.
Comprende que en la luz
chocas con otros.

Entre el carbón de estrellas,
carbón activado
donde el rubí dice sí,
corazón ardido
traspasaste el sentimiento.
¡E-o! ¡Eco! ¡Lo-lo-lo!
Y en la abierta transparencia
hallaste el final
sin eco.
Luz en que, si saltan,
resaltan los detalles,
los instantes
en pleno más acá,
sin más allá posible
o misterio reversible.
Luz que no es luz
sino espacio,
claridad en la que surge
el fundamento infundado:
El dado
rodado.
Sol sin centro,
campo abierto,
espacio sin sentimiento,
ondulación intangible
sin peligro de amenaza
ni recuerdo.
El corazón se ha quemado
y el hombre ha muerto
antes de haber vivido.
Veo el mundo de veras
en lo abierto
y en lo cierto,
sin etcéteras, sin ecos,
sin recuerdos,
sin humos ni sentimientos.
Como un puro resplandor
río que ríe riendo
mi revés.
Pues, es claro, no se trata
tan sólo de un pensamiento
<<prét-a-porter>>
y humano, sólo humano,
sucia y dulcemente cierto,
popularmente muerto.

Gabriel Celaya, poeta nacido en Hernani ( Guipúzcoa) 1911-1991. De la generación literaria de posguerra. Celaya fue uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía comprometida» o poesía social