Pasaje de sueño

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óleo de Philipp Weber

Al atardecer me llevan al templo
Estoy viva y vestida con traje de reina de muerte
Con flores que arrastro por entre blancos
procesionales muros donde el sol y los pájaros
llegan desde mil años
Tengo miedo de perderme
Tengo miedo de olvidar
Supliciada de mí escribo sobre las piedras
¿Por qué mi nombre de mujer sola?
Debía cerrar los ojos y callar
La soledad es el silencio
tan cerca de mí
tan leve afinidad corpórea
¿Pero quién calla?
En vano me sumerjo en las honduras del discernimiento
Desde todos los caminos piden hablar por mis palabras
Vértice y festín
Mis palabras crecen duelen conjuran
Voracidad del todo por el todo
¿Puede el miedo de la vida resirtir el llamamiento
de la vida?

Lo que veo y oigo no cambia este designio
La soledad es ausentarme de los nombres que amo
Nombres insomnes y hermosos
Ardan
En el silencio.

Soledad Álvarez, nació en Santo Domingo, el 12 de noviembre de 1950. Estudió Filología, con especialidad en Literatura Hispanoamericana, en La Habana, Cuba. Trabajó junto a Manuel Rueda en el suplemento cultural «Isla Abierta», del periódico Hoy. Es autora de De tierra morena vengo (1986) y Vuelo posible (1994) uno de los libros de poesía más originales publicados en la República Dominicana durante los útimos treinta años. También ha publicado La magna patria de Pedro Henríquez Ureña (1980), Ponencias del Congreso Crítico de Literatura Dominicana (1994) y Complicidades (1998)

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Soneto cabalgado

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imagen de pixabay

Este poema de amor, amor,
pensando nace en ti y en ti es sentido
cruzándose a tu cielo y remitido
regado con la fuerza del temor.

Risueño por crecer entre el calor
que emana mi interior sin ti dormido
que teme despertar y ver huido
el polen del rechazo con rubor.

Al ansia por tenerte me doblego
y busco en el designio ganar reto.
apuesto cuanto soy y escucho el ruego.

Y soy quien dolorido me sujeto
corcel que careciendo de sosiego
cabalga rumbo a ti sobre un soneto

Francisco Jesús Frías Luján (Defrijan), poeta nacido en 1958 en Enguídanos, Cuenca

Aunque tú no lo sepas

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos…

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También, hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

Habitaciones separadas
Ed. Visor (1994)

Luis García Montero, Granada en 1958. Poeta y crítico literario español, ensayista, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Pertenece a la generación de los ochenta o postnovísimos dentro de la corriente denominada poesía de la experiencia. Director del Instituto Cervantes desde 2018.

Canto de silencios

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obra de Vladimir Volegov

Ausentes, ausentes…
tus labios ausentes
prenden mi nombre,
atrapan mi palabra
en el vuelo luminoso
del inconcluso deseo.
Mis madrugadas blancas
gozan de luz
que has creado sin saberlo
alimentando la lámpara
que quema la niebla.
Busco tu rostro
y tu sonrisa,
encamino mis pasos
y mi mirada
al pálido reflejo de la noche,
araño el alba
y me acerco
mientras alejas
tu calida presencia.
Mía es la soledad:
el recuerdo intenso
de la espuma de sales
y caracolas sonoras,
prendido de la larga cabellera
que quedó en el tiempo,
que hurtaste a mis dedos,
a mi raíz y a mi tierra.
Ausente en ti la palabra
y en mi boca el silencio.

Miguel Ángel Villar, poeta sevillano nacido en 1951. Pertenece a Gallo de vidrio desde su fundación en febrero del 72. Asesora la creación de la revista poética Albatros, y en el 85, junto a los poetas Ramón Reig y Benito Mostaza crea el grupo “Aldaba”.
Es autor de prólogos y columnas de prensa, así como colaboraciones en revistas tanto en papel como en internet, utilizando con frecuencia, sobre todo cuando escribe prosa, el seudónimo de Gil Torres Navarro.

Declaración

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Fotografía realizada por Zack Arias

Juro vivir mi vida
sin treguas
armada hasta la muerte
sin aflicciones ni miserias
con mis culpas y derrotas bien lavaditas
y aireadas vivir
sin torturadores o con ellos
pero sin pie para la traición
sin santos ni sobornos
sin traidores o con ellos
pero sin pie para la traición
vivir amor
aunque me rompa el alma
pasajera de desastres
ventrilocua de lo indecible
contrabandista de valijas rotas
de amores y contramores
aunque me toque la muerte
aunque me claven las uñas
vivir con lentitud o con demencia
con la luz o sus negruras
ahora y después
hasta ganar la batalla.

Soledad Álvarez, nació en Santo Domingo, el 12 de noviembre de 1950. Estudió Filología, con especialidad en Literatura Hispanoamericana, en La Habana, Cuba. Trabajó junto a Manuel Rueda en el suplemento cultural «Isla Abierta», del periódico Hoy. Es autora de De tierra morena vengo (1986) y Vuelo posible (1994) uno de los libros de poesía más originales publicados en la República Dominicana durante los útimos treinta años. También ha publicado La magna patria de Pedro Henríquez Ureña (1980), Ponencias del Congreso Crítico de Literatura Dominicana (1994) y Complicidades (1998)

Casi el verano

 

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Yo no digo que el sol, inaprehensible sueño de mi piel
entabla una demanda amorosa contra el latido del día.
Digo solamente que mi amor es un gajo desnudo
que se cubre con hojas de ruibarbo y jazmines embotellados.
Mi amor está desnudo y ha empezado a tatuar
corazones en el viento,
iconoclastas corazones dispensadores de azules albas.

Nunca la música ha cabalgado en potros más esbeltos.
Los antiguos pavorreales del verano han empezado
a mirarse desplegando sus arpas de colores.

A la luz del verano salta, canta, corazón.
El aire quiere dormirse junto a tu boca.
Tu corazón es una maquinaria secreta que me traga.
La lluvia nos conduce de la mano hasta el pan tierno de su
abrazo.
A sus puertas estamos. Sobrecogidos y aromados.

La mañana no quiere parecerse a ninguna.
En el viento cercano una palabra tiembla.
La niña ciega alcanza el sueño de la abeja.
En tanto que nosotros transcurrimos.

Thelma Nava (Ciudad de México, 25 de noviembre de 1932-Ibidem, 18 de agosto de 2019), poeta, escritora y periodista. Formó parte de los talleres literarios de Juan José Arreola y Tomás Segovia en la “Casa del Lago”, y de los del Centro Mexicano de Escritores e Instituto Francés de la América Latina. Estuvo cerca de los editores y colaboradores de la revista Metáfora y publicó su primera plaqueta de poesía Aquí te guardo yo (1957) en los Cuadernos del Cocodrilo que animaban, entre otros, Efraín Huerta, con quien se casó y a quien acompañó hasta su muerte. Fue cofundadora de la revista El Rehilete, jefa de redacción y después directora de Pájaro Cascabel, miembro del consejo de redacción de Manatí y de la dirección colectiva de La brújula en el bolsillo. Durante algún tiempo ejerció el periodismo cultural en El Día y por esos años, en 1962, se hizo acreedora al “Premio de Poesía Ramón López Velarde” convocado por el periódico Ovaciones.

En los días de lluvia

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Más o menos extraña
la vida fue pasando tibiamente
por tu cuerpo y el mío.

Oigo la lluvia fría amontonarse
sobre las uralitas
y la noche me atrapa
en el sudor eterno de su tranquilidad.
Tal vez
debiera despertarte, hacerte compartir
este presentimiento
de lejana belleza
con el que me confundo apenas un instante
para volver a ti
que te abandonas
a la hermosa presencia
de tu respiración.

Pasan lentos los coches.
Oigo también
tu corazón lejano
pasar de madrugada entre la lluvia
y me asusta la sombra
de tanta intimidad.

Es tarde.
Uno escribe su vida en un poema,
analiza el amor
y se acostumbra
a seguir como está, junto a tu cuerpo
que quizá me recuerde todavía
desnudo entre las sábanas,

o las noches de lluvia nos confirman
que la vida, posiblemente hermosa,
no siempre es un asunto disponible
y que a veces resulta incluso mucha,
temible como ahora,
mientras que tengo miedo de besarte al azar.

Lo sé. Hemos sido extranjeros
hablándonos por señas demasiado cercanas,
ansiosos en las calles
de una nueva ciudad,
esperando tal vez que nos fotografíen
delante de este amor y de sus cicatrices,
eso que confundimos con nuestros sentimientos
o acaso
-en noches de locura-
con una sensación de humedad en los ojos.

Pero en pocas palabras se resumen
casi todos los días,
sus sílabas contadas en mis versos
y la felicidad.
Tibiamente los años
nos descubren
que nada existe ya sin tu sudor y el mío,
que somos todavía demasiado solemnes
cuando nos sorprendemos
temblando de pasión,
llenos de instinto mal disimulado.

Por eso, mientras llueve,
agradezco tu cuerpo entre las sábanas
y esta pasión desierta
de acariciar tus muslos,
más o menos extraños
y hermosos como un sueño
que acaba de llegar.

Luis García Montero, Granada en 1958. Poeta y crítico literario español, ensayista, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Pertenece a la generación de los ochenta o postnovísimos dentro de la corriente denominada poesía de la experiencia. Director del Instituto Cervantes desde 2018.

Girasol

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imagen de pixabay

Ciego ante ti, mi bastón
guía de senderos
plasmo anhelos, tomo vuelo
de gavilán o de halcón.

Sobrepasando fronteras
de río, mar o montaña
tu cabaña, hoy, mañana
tiene en ti mi primavera.

El girasol marchitado
se inclina, te reverencia
impaciencia, mas consciencia
rubor por enamorado.

Semillas de esclavitud
grilletes de sentimiento
pensamiento, sufrimiento
por ver que sin ti no hay luz.

Francisco Jesús Frías Luján (Defrijan), poeta nacido en 1958 en Enguídanos, Cuenca

Juegos

niña luna PIXABAY
imagen de Pixabay

La luz de la luna
brinca sobre mi pecho,
juega a juegos antiguos
haciéndolos nuevos.
Se despierta la luna
en un lecho fresco de hierbas,
la arrullo con una canción
y la duermo en mis manos.
Luna, lunita,
duerme tranquila
que te cuido yo.
Le hablo y olvida,
la suelto y corre…
Inquieta luna
como una niña que
necesita un cuento.
En estos sueños
transparentes de luz
mi palabra es la piel
que cubre tu alma.
Déjame que te cuente
que la flor sin ti
no tiene olor
ni el beso sabor,
que la noche
es noche por ti.
Sígueme compañera
con tu mirada amiga,
cálida y lejana
con tu presencia alta,
mía y libre.
Luna , lunita,
juega,
duerme
y corre.
Yo tengo
un cuento para ti.

Miguel Ángel Villar, poeta sevillano nacido en 1951. Pertenece a Gallo de vidrio desde su fundación en febrero del 72. Asesora la creación de la revista poética Albatros, y en el 85, junto a los poetas Ramón Reig y Benito Mostaza crea el grupo “Aldaba”.
Es autor de prólogos y columnas de prensa, así como colaboraciones en revistas tanto en papel como en internet, utilizando con frecuencia, sobre todo cuando escribe prosa, el seudónimo de Gil Torres Navarro.

Retrato

INES Mª diaz
en la imagen la poeta

Nací inundada de verde,
diez años viviendo el campo
con los hermanos:
Trillo, pan, mulas, dulces,
eras…
La felicidad en el verde.

La juventud, el negro,
el luto del hermano muerto:
el primer dolor.
La injusticia de mi sexo
“hembra”
que sólo debe conocer lo justo
y necesario.

Luego vino el amor,
y los hijos,
y el deseo de los que no
vinieron,
y la obligación de ceder
a las voluntades ajenas.
Y el sacrificio por los hijos,
y el padecimiento por los padres.

Ahora me pregunto:
¿Cuántas mujeres pude ser
y no fui?
¿Quién hubiera sido yo
si no hubiera sido
mujer – para – los – demás?

El verde – campo, verde – esperanza
con el que nací,
no debe abandonarme
NUNCA.
Debo seguir inundada de
VERDE.

Poema galardonado con el primer premio
en el certamen de poesía organizado por
la Asociación Extraluna. Cuya entrega tuvo lugar
en el Centro de la Mujer de Huelva.

Inés Mª Díaz Rengel:  nací en San Juan del Puerto, el 15/05/1946. Viví mi infancia en el campo (La Alquería). Mi juventud en San Juan del Puerto y a los 17 años me vine definitivamente a Huelva.
Hoy vuelo como el Alicanto, libre. El revolotear de verbos, fue sacando de mí ese disfraz que oprimía mis sentimientos. Desnudé, en parte, mi alma, poniendo en cada verso savia de mis sensaciones; nudo de palabras que bailan según la sople el viento. ¡Pude abrir mis alas! La poesía me hizo libre. Escribo siempre desde mis sentimientos, de ahí que sea intimista.

Tengo numerosas antologías, algunas publicadas por nuestra Tertulia Literaria Nuevo Horizonte, de la que soy miembro activo. Pertenezco a la plataforma, “Poetas de Huelva por la Paz”. Primer premio de Poesía, (2001) nivel Huelva y provincia. Tema mujer. Promovido por la asociación de Mujeres Luna, de Gibraleón. 150 Relatos eróticos Románticos (2015), finalista. Publicado por la editorial Artgerust. Segundo puesto en un concurso de Haikus, entre poetas de habla hispana. Colaboración en la revista de San Juan Bautista del Puerto (Huelva) desde el año 2002 hasta la fecha.

Inés  Mª Díaz Rengel a 12 de agosto de 2019