Edgar Allan Poe

edgar alan poe

 

La muerte fue tu voz, tu inteligencia,
tu modo de asumirte en la pasión,
tu modo de sentir y la oración
con que cruzaste valles de demencia.

Vivido por la muerte en la carencia
del humo y el fulgor de la ilusión,
tu sueño fue matar tu corazón
convertido en principio de la ausencia.

Eras el prisionero encendimiento,
lo escarlata que llora en la violeta,
creciendo en territorios del horror.

Cuando yacías ya sin pensamiento
todavía gemía tu secreta
llama llena de muerte en el amor.

Juan Eduardo Cirlot Laporta (Barcelona, 9 de abril de 1916 – íd., 11 de mayo de 1973) fue un poeta, crítico de arte, mitólogo, iconógrafo y músico español.

Como erudito es conocido por su Diccionario de símbolos, que sigue reeditándose con éxito.

Lista de deseos

deseos
imagen libre de pixabay

(a Piolo)

Una boca que siempre se muerda los labios

Una flor con tantos pétalos como vida

Un cuerpo vacío para llenarlo

Una lámpara a punto de encenderse

Tres texturas de un mismo chocolate

Una ciudad entera sobre el cuerpo

Una lengua a punto de ser agua

Una cabellera que deje huellas

Un domingo por la tarde para siempre

Un cuento, un poema
Una pared, una cama, un estallido

Una bañera
por fin,
una bañera

Unas medias mordidas

Una piscina que nos recuerde
que somos
uno sobre el otro
paisaje y gemido

y que llegaste lejos
es decir,
tarde.

Gabriela Rosas, 1976, poeta y narradora venezolana

La muerte

cielo

La muerte está en el vértice
de cualquier verbo,
nos muestra los dientes
antes de mordernos el cuello.
Sorda al llanto,
indolente a todos los cuadros,
es lengua de múltiples papilas,
catedral de boca ancha,
dispuesta a dar pique de talle y torso.
No quiero sus tragaderas,
no me gustan sus ojos,
anuncian ausencias,
lagunas en el pulso,
espigas en la garganta,
tristeza,
ceniza,
olvido.
Sólo el giro del viento,
Sólo la mágia de un poema aún sin escribir
barre el luto de la frente.
Mientras tanto la inercia nos salva.

Consuelo Jimenez, poeta nacida en Barcelona , 1961

La luna y yo

gotas de luna Schloe
obra de Christian Schloe

Fue en mis ensoñaciones
cuando una gota de luna se iba adueñando de mí,
susurrándome al oído cuál era su deseo.
Coincidíamos en todo:
Ella también es poeta
y apasionada, por esos días que aparece de rojo.
Tiene su lado oscuro, o secreto, ¿quién no?
Como una buena madre
regala su luz a partes iguales
en su peregrinar, sin discriminación.
Yo quiero a la luna para contemplar su belleza,
para que me alumbre y me acompañe
en mis noches oscuras y de soledad,
porque ella en su feminidad, me comprende.
Cincuenta años y seis viajes de ida y vuelta
¿os imagináis?
Podéis llamarme reaccionaria, da igual.
Puede ser mi idiosincrasia
o la forma de ver lo que tengo delante.
Yo pondría una bandera
en la cima más alta del mundo
anunciando que el hambre se había erradicado,
o las guerras, o que la paz reinaba en todos
los corazones del universo.
Arreglemos la Tierra,
dejemos a la Luna en paz.
Y llamadme reaccionaria, si queréis.

14/7/19 Inés Díaz Rengel

Inés Mª Díaz Rengel, nací en San Juan del Puerto, el 15/05/1946. Viví mi infancia en el campo (La Alquería). Mi juventud en San Juan del Puerto y a los 17 años me vine definitivamente a Huelva.
Hoy vuelo como el Alicanto, libre. El revolotear de verbos, fue sacando de mí ese disfraz que oprimía mis sentimientos. Desnudé, en parte, mi alma, poniendo en cada verso savia de mis sensaciones; nudo de palabras que bailan según la sople el viento. ¡Pude abrir mis alas! La poesía me hizo libre. Escribo siempre desde mis sentimientos, de ahí que sea intimista.

Tengo numerosas antologías, algunas publicadas por nuestra Tertulia Literaria Nuevo Horizonte, de la que soy miembro activo. Pertenezco a la plataforma, “Poetas de Huelva por la Paz”. Primer premio de Poesía, (2001) nivel Huelva y provincia. Tema mujer. Promovido por la asociación de Mujeres Luna, de Gibraleón. 150 Relatos eróticos Románticos (2015), finalista.
Publicado por la editorial Artgerust. Segundo puesto en un concurso de Haikus, entre poetas de habla hispana. Colaboración en la revista de San Juan Bautista del Puerto (Huelva) desde el año 2002 hasta la fecha.

Inés Díaz Rengel a 12 de agosto de 2019

Christian Schloe

Esbozo para empezar un amor

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Certero, como el que apunta al corazón dorado de la uva
te aposentas en mí.
Preciso como el aire de junio,
la infatigable luz que se adormece en la tarde
o el grito del flamenco despedazando inútiles ocasos.

Por ti salgo a encender la pira de los sueños
y a cosechar gardenias imposibles.
Y las prendo a un pedazo de tronco fugitivo:
testimonio de ofrenda para el viento
–guerrero hecho de vidrio por el que se despeina
lánguidamente el árbol de un crepúsculo enfermo.

Porque llegas aquí,
porque estás en el bosque del prodigio, al comienzo
de una ternura más redonda que un disco de diamante
y más pura que el canto de un canario que tiembla
y se deshace al pie de una ventana de alcanfores.

Por eso, amigo mío, voy a pulir mis manos en tu rostro.

Porque estás aquí en ti yo creo
y creo en la llamarada de la tierra
y en el fulgor de un lago que te escucha
y se hace cada vez más transparente.
Quiero saberlo todo: lo que se esconde detrás de la violencia
de tus ojos, lo que hay bajo la cuerda tensa de tu piel.

Para decir el nombre de las cosas, la palabra precisa,
la que en ti permanezca, la que te diga buenos días
y te descubra el vuelo de la dicha, la orilla de los besos
circundados apenas por una lágrima cuidadosamente
amaestrada,
voy a iniciar la huida del silencio.

Antes que acabe el alba de seducirme con sus hojas de oro,
antes que el viejo árbol empiece a corretear a los conejos,
detendré la mirada en la resurrección de una esperanza
que se tienda a tu lado como un largo animal adormecido.

 

Thelma Nava (Ciudad de México, 25 de noviembre de 1932-Ibidem, 18 de agosto de 2019), poeta, escritora y periodista. Formó parte de los talleres literarios de Juan José Arreola y Tomás Segovia en la “Casa del Lago”, y de los del Centro Mexicano de Escritores e Instituto Francés de la América Latina. Estuvo cerca de los editores y colaboradores de la revista Metáfora y publicó su primera plaqueta de poesía Aquí te guardo yo (1957) en los Cuadernos del Cocodrilo que animaban, entre otros, Efraín Huerta, con quien se casó y a quien acompañó hasta su muerte. Fue cofundadora de la revista El Rehilete, jefa de redacción y después directora de Pájaro Cascabel, miembro del consejo de redacción de Manatí y de la dirección colectiva de La brújula en el bolsillo. Durante algún tiempo ejerció el periodismo cultural en El Día y por esos años, en 1962, se hizo acreedora al “Premio de Poesía Ramón López Velarde” convocado por el periódico Ovaciones.

Bajo la luz quemada

nubes senderista

Bajo la luz quemada,
tienen frío los ojos con que buscas
estas horas de octubre
y su jardín manchado de ginebra,
hojas secas, silencios
que de nosotros hablan al caerse.

Porque si ya no existe,
aunque nadie se ocupe de sus solemnidades,
hay noches en que llega la verdad,
ese huésped incómodo,
para dejarnos sucios, vacíos, sin tabaco,
como en un restaurante de sillas boca arriba
ya punto de cerrar.
-Nos están esperando.

Nada sé contestarte,
sólo que soy consciente de mi propia ironía,
porque el hombre es un lobo también consigo mismo
-Nos están esperando.

Negras y en alto, buitres silenciosos,
nos esperan las nubes en la calle.

Luis García Montero (Granada, 4 de diciembre de 1958) es un poeta y crítico literario español, ensayista, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Pertenece a la generación de los ochenta o postnovísimos dentro de la corriente denominada poesía de la experiencia. Director del Instituto Cervantes desde 2018.

Recuerdo de una tarde verano

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obra de Vladimir Volegov

Aquel temblor del muslo
y el diminuto encaje
rozado por la yema de los dedos,
son el mejor recuerdo de unos días
conocidos sin prisa, sin hacerse notar,
igual que amigos tímidos.

Fue la tarde anterior a la tormenta,
con truenos en el cielo.
Tú apareciste en el jardín, secreta,
vestida de otro tiempo,
con una extravagante manera de quererme,
jugando a ser el viento de un armario,
la luz en seda negra
y medias de cristal,
tan abrazadas
a tus muslos con fuerza,
con esa oscura fuerza que tuvieron
sus dueños en la vida.

Bajo el color confuso de las flores salvajes,
inesperadamente me ofrecías
tu memoria de labios entreabiertos,
unas ropas difíciles, y el rayo
apenas vislumbrado de la carne,
como fuego lunático,
como llama de almendro donde puse
la mano sin dudarlo.
Por el jardín, el ruido de los últimos pájaros,
de las primeras gotas en los árboles.

Aquel temblor del muslo
y el diminuto encaje, de vello traspasado,
su resistencia elástica
vencida con el paso de los años,
vuelven a ser verdad, oleaje en el tacto,
arena humedecida entre las manos,
cuando otra vez, aquí, de pensamiento,
me abandono en la dura solución de tus ingles
y dejo de escribir
para llamarte.

Luis García Montero (Granada, 4 de diciembre de 1958) es un poeta y crítico literario español, ensayista, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Pertenece a la generación de los ochenta o postnovísimos dentro de la corriente denominada poesía de la experiencia. Director del Instituto Cervantes desde 2018.

Mi color

azul

Cuando me siento sosegada
con la mente en reposo
me invade el azul de la tarde,
el azul del mar que devora
el horizonte tragándose el cielo.
Me invade el azul de tus ojos
y me invades tú.
Cuando contemplo el azul
lo veo a él, respiro mejor,
me ayuda a meditar
y pienso que el mundo es azul,
es energía, es armonía,
es calma, es paz.
Lo que me queda por vivir
quiero seguir pensando en azul:
el mar limpiará mis tristezas,
el cielo hará realidad mis sueños,
y tus ojos…ay tus ojos.
¡Pienso en azul
y me siento libre!

26/5/19 Inés Díaz Rengel

Inés Mª Díaz Rengel, nací en San Juan del Puerto, el 15/05/1946. Viví mi infancia en el campo (La Alquería). Mi juventud en San Juan del Puerto y a los 17 años me vine definitivamente a Huelva.
Hoy vuelo como el Alicanto, libre. El revolotear de verbos, fue sacando de mí ese disfraz que oprimía mis sentimientos. Desnudé, en parte, mi alma, poniendo en cada verso savia de mis sensaciones; nudo de palabras que bailan según la sople el viento. ¡Pude abrir mis alas! La poesía me hizo libre. Escribo siempre desde mis sentimientos, de ahí que sea intimista.

Tengo numerosas antologías, algunas publicadas por nuestra Tertulia Literaria Nuevo Horizonte, de la que soy miembro activo. Pertenezco a la plataforma, “Poetas de Huelva por la Paz”. Primer premio de Poesía, (2001) nivel Huelva y provincia. Tema mujer. Promovido por la asociación de Mujeres Luna, de Gibraleón. 150 Relatos eróticos Románticos (2015), finalista.
Publicado por la editorial Artgerust. Segundo puesto en un concurso de Haikus, entre poetas de habla hispana. Colaboración en la revista de San Juan Bautista del Puerto (Huelva) desde el año 2002 hasta la fecha.

Inés Díaz Rengel a 12 de agosto de 2019

Ven

Thelma Nava
Thelma Nava

Ven
Ayúdame a insertar mi corazón
en la tapa de este libro enciclopedia
donde en cualquier momento puedo leerte
manual de fórmulas para ahuyentar la tristeza

Ven
ayúdame a olvidarte
a no seguir buscando
la mirada que pusiste en mi rostro
cada minuto diferente
ayúdame a olvidar nuestra hermosa soledad
de animales en celo
Si tú me ayudas
te prometo no salir a buscarte en los espejos
o en el fondo de la taza de té.

Thelma Nava (1932)
El Corno Emplumado,
Núm. 18, México,
abril de 1966

Thelma Nava (Ciudad de México, 25 de noviembre de 1932-Ibidem, 18 de agosto de 2019), poeta, escritora y periodista. Formó parte de los talleres literarios de Juan José Arreola y Tomás Segovia en la “Casa del Lago”, y de los del Centro Mexicano de Escritores e Instituto Francés de la América Latina. Estuvo cerca de los editores y colaboradores de la revista Metáfora y publicó su primera plaqueta de poesía Aquí te guardo yo (1957) en los Cuadernos del Cocodrilo que animaban, entre otros, Efraín Huerta, con quien se casó y a quien acompañó hasta su muerte. Fue cofundadora de la revista El Rehilete, jefa de redacción y después directora de Pájaro Cascabel, miembro del consejo de redacción de Manatí y de la dirección colectiva de La brújula en el bolsillo. Durante algún tiempo ejerció el periodismo cultural en El Día y por esos años, en 1962, se hizo acreedora al “Premio de Poesía Ramón López Velarde” convocado por el periódico Ovaciones.