Era un jazmín dormido…

Ilustración de Catrin Welz-Stein

Era un jazmín dormido en las espumas
del incesante mar de otra agonía.
La luz, que lo negaba y lo encendía,
le daba aroma y le celaba plumas.

Pero voló hasta el alma de la amada
y allí, con delicada puntería,
negó a las frondas lo que daba al día,
brindó a la noche lo que hurtó a la albada.

Si eres flor o eres pájaro, reposa
tu aroma o tu canción en mí, le dijo
la amada tibia en el azul del cielo.

Mas él, que era mudable como rosa,
rozó su frente apenas y , astro fijo,
volvió a su cielo y la dejó con duelo.

Antonio Carvajal, (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

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