Obstinación

Siempre adelante por el camino,
por la reseca ruta de piedra,
aguijoneada por cada espino
y estrangulada por cada hiedra.
Pero mi vida sigue su sino:
nada la tuerce, nada la arredra.

Siempre adelante por negra vía,
por la inclemente ruta de abrojo,
bebo el acíbar de la agonía
rota y deshecha como un despojo.
Pero no entrego la vida mía:
mi corazón está vivo y rojo.

Siempre adelante por el desierto,
un sol de infierno me calcinó.
Si encontré un árbol estaba muerto,
si hallé una rosa se marchitó.
Pero mi vida que iba hacia un puerto
de bienandanza no sucumbió.

Si aún no he llegado, sigo la ruta
porque está escrito que llegaré,
bebiendo a tragos hiel y cicuta,
sin más aliento que el de mi fe.
Pero el triunfo será la fruta:
cuando madure la cogeré.

❧—❧—❧

Elisabeth Mulder Pierluisi, o de casada Elizabeth Mulder de Dauner (Barcelona, 9 de febrero de 1904 – 28 de noviembre de 1987), escritora, poeta, traductora, periodista y crítica literaria española, que por edad puede inscribirse en la Generación del 27 femenina, las Sinsombrero.

acíbar:
*Planta de zona tropical, de tallos cortos, hojas perennes, largas y carnosas que se disponen formando rosetones en el extremo apical de los tallos y flores tubulares, de color rojo o amarillo, agrupadas en densos ramilletes; de las hojas se extrae un jugo (acíbar) resinoso.

*Jugo de esta planta, resinoso y muy amargo que se emplea en medicina.

Este beso

Este beso que tiembla en tu boca
y en la boca mía,
tiene un dejo de amarga verdad,
de dulce mentira,
es licor de muerte
y es un tiempo venero de vida.
Es infierno por senda de flores
es la Gloria por senda de espinas.
Es risa entre llanto,
es llanto entre risa.
Es abismo muy hondo… muy negro…
que una astral claridad ilumina.
Es el árbol que guarda en sus ramas
la fruta prohibida,
y cuando a ella se alarga la mano
una fuerza interior, la retira.

Es embrujamiento.
Pecado que brinda
en el fondo un aroma muy puro
de incienso y de mirra…
Pecado que enciende
tanto fuego que al fin, purifica.

…………..

Este beso que fue condenando
nuestros labios a eterna sequía;
que nos fue, poco a poco, mermando
la sangre y la vida…
Ahora ya en el umbral de la muerte
aún lo siento que vivo palpita,
¡este beso que nunca se dieron
tu boca y la mía!

Pilar de Valderrama Alday (Madrid, 27 de septiembre de 1889- Madrid, 15 de octubre de 1979) fue una poeta y dramaturga española encuadrada en el postmodernismo, conocida como Guiomar, gracias a su relación epistolar con Antonio Machado entre 1928 y 1936.

Presente

Sara Búho

Lo más duro del presente
es lidiar con el pasado
y romper con el futuro.

Pegué mi mejilla a su lágrima,
besé su párpado,
besé su frente y envolví su tristeza
con mi cuerpo.
Huyeron las palabras de su miedo,
el corazón sólo impulsaba abandono
y toda la piel fue un torbellino
en busca de restos entre las ruinas.

Pegó su mejilla a mi lágrima,
besó mi párpado, besó mi frente
y envolvió mi tristeza
con su cuerpo.
Susurramos como el aire,
nos abandonamos al impulso
y nuestra piel fue el escaparate
de la flor que quiere renacer de entre las ruinas.

Sara Bueno Hormigo (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1991), conocida como Sara Búho. Comenzó publicando sus poemas en Instagram hasta que en 2016 publicó su primer poemario en papel, La ataraxia del corazón, que es una introspección lírica. Bucea en su interior para dar respuesta a las preguntas que se hace en voz alta.​ Se la considera parte de la generación de poetas que se han dado a conocer en las redes sociales antes de la publicación de sus libros en papel, lo que ha provocado una acogida favorable a sus poemarios.

Recuerdo

Te veo tan tranquilo,
tú que eras como vértigo;
y los pies en reposo,
que tanto se movieron,
tanto dolor pisaron
por dificil camino.

Tan fuertes vendavales
llevabas en tu pecho
que apenas si podías
sostener tu persona.
Amapolas de sangre
crecieron en tu frente,
fundiéndose en tus ojos
cuando el llanto asomaba
descubriendo tu vida.
Contra ti te batías
en duelo permanente;
esa lucha contigo
se extendía en tus campos.
Y era un viento de fuera,
también huracanado,
el que te fue envolviendo
como manto de fuego.
Solamente tus manos
trataban de alargarse
para sentir apoyo
en tu cielo estrellado.

*** *** ***

Concha Méndez Cuesta, Madrid, 1898 – Ciudad de México, 1986. Siendo muy joven comienza a escribir poesía. Veraneando en San Sebastián, con 19 años, conoce a Luis Buñuel, y, durante cinco años, serán novios. Ese noviazgo, y la amistad con Alberti y Lorca, la unirán al grupo del 27.
Viaja por varios paises, destacando Inglaterra y Argentina. Conoce a Manuel Altolaguirre en 1931, un año más tarde se casan y viven, de 1933 a 1935, en Londres, donde nace su hija Paloma.
Junto con su marido contribuye a la difusión de la obra del grupo del 27, editando colecciones de poesías y revistas como Poesía, Héroe, 1616, y Caballo verde para la poesía. Se exilian tras la guerra civil a Paris, y La Habana, aquí hasta 1943. Un año después llegan a México donde se separan.
Regresa a Madrid en 1966. Sigue residiendo en México hasta su fallecimiento en 1986. En 1991 se publican sus memorias sacadas de unas cintas que había ido grabando su nieta, Paloma Ulacia Altolaguirre.

Pertenece al grupo de las Sinsombrero

La ausencia

Obra de James Coates

Descorchas la hora señalada del encuentro
cuando lo ves llegar de lejos.
Botas, Sandalias o Tacones,
hoy elegiste clavar y desfilar,
con perfil de mujer concreta y coqueta
y pisando tierra, no das opción a los tardones.

Unos te cuentan sus miedos,
bastante tienes con los tuyos para hacer de buena samaritana.
Otros, lo que es hablar, más bien poco
y sus bíceps idolatran el culto al cuerpo.
En todos los casos de naufragio tú recoges el ancla
para no hundirte con ellos.

Hoy no tienes nada que descorchar,
en chándal y nube cómoda te deslizas por la avenida de otoño,
y la mirada del gato de angora detrás del escaparate
activa en tu cuerpo relajado la carambola de las partículas épsilon,
lo que sencillamente quiere decir que sientes la ausencia de ternura
y caricias.
El vacío soportable.

—*—

Álvaro Villa André, alias “Las crónicas de Ava”, nació el 25-11- 1967, en Vigo, con una parálisis cerebral. Crece en Alemania hasta los 18 años. Su vida es marcada por la superación y su interés por las Artes. “Agrandamundos” (2017), es su tercer libro, anteriormente publicó “Poesias y frases del alma, de danza, amor y astronauta” (2014) y “Pelo mandarinas para ti” (2015). En 2016 aparece en la antología poética “1er Certamen de Poesía y Prosa Poética de Aliar”; de Aliar Ediciones. En 1991, consigue el II Premio en el Certamen de Poesía “Feliciano Rolán” de La Guardia (Pontevedra). En 2016 resulta ganador de la 3ª Edición del Concurso de Micro-relatos eróticos organizado por Tupper Sex Andalucía. Desde 2014, imparte “Talleres de poesía y motivación creativa” en Aspace de Granada. También es instructor de danza inclusiva en el grupo “Ruedas con ritmo” de Granada. En 2017, publica también el CD “Agrandamundos” con 9 composiciones musicales que ha realizado a lo largo de los años. Hay que mencionar la labor de Álvaro como motivador y ponente en diferentes eventos e institutos. Sus ponencias han servido a muchas personas de estímulo. Cuenta también con su propio canal en Youtube, (Las Crónicas de Ava), donde publica sus conocidos Video-poemas. Tiene una enorme versatilidad creativa, que manifiesta en la poesía, danza, música y actos de motivación.

La voz del viento

Obra de Dorina Costras

Búscame en ti. La flecha de mi vida
ha clavado sus rumbos en tu pecho
y esquivo entre tus brazos el acecho
de las cien rutas que mi paso olvida.

Despójame del ansia desmedida
que abrasaba mi espíritu en barbecho.
El roce de tus manos ha deshecho
la audacia de mi frente envanecida.

Navegaré en tus pulsos. Dicha inerte
del silencio total. Ávida muerte
donde renacen, tuyos, mis sentidos.

Ahoga entre tus labios mi tristeza,
y esta inquietud punzante que ya empieza
a taladrar mi sien con sus latidos.

Ernestina de Champourcín, poeta española de la Generación del 27, nacida en Vitoria 1905-1999. Fue una de Las Sinsombrero. Experimentó con las vanguardias en sus primeras composiciones. Vivió la guerra y el exilio. A su vuelta recibió numerosos galardones.

Qué atmósfera de niebla

¿Qué atmósfera de niebla
tendré para vosotros
cuando me siento sombra
sólo con acercarme?
¿Qué atmósfera de hielo
encuentro que os envuelve,
oh seres de la tierra?

Porque el frío es límite,
no me acerco del todo,
y no prende la llama
que mi anhelo quisiera.

Y es una estrella helada
la que el sueño me guía.
ese sueño de pulsos
que lleváis en vosotros,
¡oh seres de la tierra!

Concha Méndez Cuesta, Madrid, 1898 – Ciudad de México, 1986. Siendo muy joven comienza a escribir poesía. Veraneando en San Sebastián, con 19 años, conoce a Luis Buñuel, y, durante cinco años, serán novios. Ese noviazgo, y la amistad con Alberti y Lorca, la unirán al grupo del 27.
Viaja por varios paises, destacando Inglaterra y Argentina. Conoce a Manuel Altolaguirre en 1931, un año más tarde se casan y viven, de 1933 a 1935, en Londres, donde nace su hija Paloma.
Junto con su marido contribuye a la difusión de la obra del grupo del 27, editando colecciones de poesías y revistas como Poesía, Héroe, 1616, y Caballo verde para la poesía. Se exilian tras la guerra civil a Paris, y La Habana, aquí hasta 1943. Un año después llegan a México donde se separan.
Regresa a Madrid en 1966. Sigue residiendo en México hasta su fallecimiento en 1986. En 1991 se publican sus memorias sacadas de unas cintas que había ido grabando su nieta, Paloma Ulacia Altolaguirre.

Pertenece al grupo de las Sinsombrero

Campos de tierra

Esto es Castilla,

mi cuerpo tan seco,

esta carne prieta y dura como alpaca,
levantada por leves lomas, colinas
modestas, algún apacible remanso.
Esto es Castilla
los ojos oscuros color de barro
la piel y las trenzas recias, pardas.

Vengo de la tierra del pan y del vino
donde otros antes que yo
escondieron la cebada
que no saciaría
el hambre ni la sed.
Soy nieta de emigrantes, carbón humano,
las entrañas unidas con alambre,
mujeres y hombres ceñidos de esparto
y entregados al delito del trabajo
manual. Ellos me levantaron el pecho
con golpes de azada que aún retumban
en el amor áspero y tierno que me puebla
los surcos de las severas costillas.
En frágiles pasos de albarcas me han traído
para que un día yo soltara
las hoces de siega, la esteva del arado
y cantara estos poemas;
me han colmado la boca de trigales,
me han confiado toda la luz,
la digna primavera de la maleza.

Soy de un hogar que se seca y se adhiere
como costra en los codos de la tez morena.
Soy de un hogar compacto hasta la grieta,
donde el roble solo sangra si lo partes.

Ay del agua oculta —dentro siempre dentro—
en nuestro pecho, quién oirá este canto
de labranza que cargo en las espaldas,
quién este ruido de savia entre los huesos.
Esto es Castilla,
y todos los árboles
que me brotan en hilera
señalan que debajo fluye un río.


Maribel Andrés Llamero, Salamanca 1984. Ha publicado los libros de poesía La lentitud del liberto (Ed. Maclein y Parker, 2018) y Autobús de Fermoselle (XXXIV Premio Hiperión de poesía, ed. Hiperión, 2019).

Las espinas venenosas de mis poemas hembras

La palabra, a veces, se enreda
en el glamour de mediodías trajeados,
se presenta en grandes auditorios
para soledades en edad de merecer
y cruza a crol el diámetro de una copa tras otra.
Así he andado muchas tierras,
llevo olor a sacrificio en las manos,
mi columna es doctor en pulsaciones marinas
mientras mi frente
sigue sentada a los pies de las efigies
y aprende cómo morder sin amarillearse.
Pero la palabra siempre me supera,
inventora de cadáveres, de recias bahías
donde el lenguaje es lanzado hacia adentro,
donde la mortalidad
es el proveedor armamentístico
más importante de la estrofa, sí,
ella siempre consigue cortarme el rostro,
pisarme con adulterios que se repiten
entre la heroicidad del agua
y la sal femenina del camino.
Me ridiculiza
y se ríe de mi vocación de madre seca y de mi intento
por mantener la lumbre a base de ríos,
barros polvorientos y las espinas venenosas
de mis poemas hembra.

*** *** ***

DEL LIBRO «SALVOCONDUCTOS HACIA LAS PRIMAVERAS»
LIBRE DESCARGA EN LN EDICIONES

https://lanausea2000.blogspot.com/p/ln-ediciones.html

Marian Raméntol, (Barcelona, 1966). Miembro del grupo poético LAIE (2004-2009)
Directora de la revista La Náusea desde el año 2006.
Miembro del grupo musical O.D.I. desde el 2006.
Miembro del colectivo artístico Grup Tremó (2010).
Su obra ha sido traducida al: Estonio, Armenio, Italiano, Inglés y Rumano,

Ha prologado los siguientes libros: Poemas y otros Poemas de José María Pinilla Ballesteros (2010). Algún día todo habrá pasado de Cecilia Ortega. Poemario. (2010)

Ha participado en el VIII Festival Internacional de poesía Moncayo (Zaragoza), I Festival Internacional de Poesía y Microrrelatos de Viladecans 2011 y ha sido invitada al Festival internacional de poesía de Cluj (Romanía).Ha realizado residencia artística en el Konventpuntzero, (Colònia Rosal, Berga, 2011) en la que ha trabajado en el proyecto Metáfora: en busca del lenguaje único, conjuntamente con Cesc Fortuny i Fabré.

Actualmente, en el ámbito literario, combina su actividad de dirección de la revista cultural La Náusea con la traducción de poetas contemporáneos italianos, la corrección y maquetación de poemarios, la impartición de clases de poesía en verso libre; y en el ámbito musical elabora con el proyecto O.D.I. la banda sonora y la producción de audio tanto para cortos como para largometrajes.

El oficio del poeta

Contemplar las palabras
sobre el papel escritas,
medirlas, sopesar
su cuerpo en el conjunto
del poema, y después,
igual que un artesano,
separarse a mirar
cómo la luz emerge
de la sutil textura.
Así es el viejo oficio
del poeta, que comienza
en la idea, en el soplo
sobre el polvo infinito
de la memoria, sobre
la experiencia vivida,
la historia, los deseos,
las pasiones del hombre.
La materia del canto
nos lo ha ofrecido el pueblo
con su voz. Devolvamos
las palabras reunidas
a su auténtico dueño.

***

José Agustín Goytisolo, Barcelona 1928-1999, poeta español de la Generación del 50 cuya obra fundió la experiencia individual y el compromiso social. Integrante de la llamada Escuela de Barcelona, junto con Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma, cursó estudios en las universidades de Barcelona y Madrid, licenciándose en derecho, destacó especialmente como poeta, aunque también llevó a cabo una importante labor como traductor, además de escribir artículos sobre literatura y unos pocos cuentos. Su obra ha sido profusamente estudiada por ensayistas y críticos literarios.