El pianista

Recuerdo sus largos dedos desatados
sobre las teclas negras y blancas.

Se diría que la puerta fue la mirada
con la señal de abundancia.

Se diría que fue el abrazo acuñado con lentos
besos ensartados en la nuca, en las sienes,

resbalando, imitando al aceite,
precipitándose, imitando al agua.

Recuerdo sus dedos pulsando invisibles
la arborescencia abstracta entre mis muslos,

rasgueando el acertijo sinfónico de la sangre,
el cuerpo encrespado en racimo.

Llamaríamos puerta a esa noche única
pero era solo el cobertizo.

Puerta fue la pérdida de los límites,
el desgajamiento, la vacuidad del rayo.

Ángela García (Medellín, 1957) es poeta y traductora. Estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Antioquia y fue cofundadora del Festival Internacional de Poesía en Medellín. Actualmente vive en Suecia. Algunos de sus libros de poemas son Entre leño y llama (1993), Rostro de agua (1997), Farallón constelado (2003), De la fugacidad (2005), Veinte grados de latitud en tres horas (2006), Todo lo que amo nace continuamente (2010), Retablos del movimiento (2013) y Apuntes para el ejecutante (2014).

La palabra del alba

Abro la ventana
en la hora que la madrugada se mece
entra la noche y la mañana,
las calles, sin habla,
resignadas, abrazan,
con sus manos largas,
toda la soledad
del cielo,
las estrellas se distancian
llorando y dejando,
por el camino, sus alas,
y la luna, con un guiño
en su cara,
más condescendiente,
me regala
la palabra del alba.

del poemario La otra voz

Diego Sabiote Navarro nació en Macael (Almería) en 1944. Desde muy niño comenzó a trabajar en las canteras de su pueblo natal (de 10 a 19 años). Es Doctor en Filosofía por la Universidad Civil y la Universidad Pontificia de Salamanca y, por esta última, licenciado en Teología.