Recuerdo

Te veo tan tranquilo,
tú que eras como vértigo;
y los pies en reposo,
que tanto se movieron,
tanto dolor pisaron
por dificil camino.

Tan fuertes vendavales
llevabas en tu pecho
que apenas si podías
sostener tu persona.
Amapolas de sangre
crecieron en tu frente,
fundiéndose en tus ojos
cuando el llanto asomaba
descubriendo tu vida.
Contra ti te batías
en duelo permanente;
esa lucha contigo
se extendía en tus campos.
Y era un viento de fuera,
también huracanado,
el que te fue envolviendo
como manto de fuego.
Solamente tus manos
trataban de alargarse
para sentir apoyo
en tu cielo estrellado.

*** *** ***

Concha Méndez Cuesta, Madrid, 1898 – Ciudad de México, 1986. Siendo muy joven comienza a escribir poesía. Veraneando en San Sebastián, con 19 años, conoce a Luis Buñuel, y, durante cinco años, serán novios. Ese noviazgo, y la amistad con Alberti y Lorca, la unirán al grupo del 27.
Viaja por varios paises, destacando Inglaterra y Argentina. Conoce a Manuel Altolaguirre en 1931, un año más tarde se casan y viven, de 1933 a 1935, en Londres, donde nace su hija Paloma.
Junto con su marido contribuye a la difusión de la obra del grupo del 27, editando colecciones de poesías y revistas como Poesía, Héroe, 1616, y Caballo verde para la poesía. Se exilian tras la guerra civil a Paris, y La Habana, aquí hasta 1943. Un año después llegan a México donde se separan.
Regresa a Madrid en 1966. Sigue residiendo en México hasta su fallecimiento en 1986. En 1991 se publican sus memorias sacadas de unas cintas que había ido grabando su nieta, Paloma Ulacia Altolaguirre.

Pertenece al grupo de las Sinsombrero

La ausencia

Obra de James Coates

Descorchas la hora señalada del encuentro
cuando lo ves llegar de lejos.
Botas, Sandalias o Tacones,
hoy elegiste clavar y desfilar,
con perfil de mujer concreta y coqueta
y pisando tierra, no das opción a los tardones.

Unos te cuentan sus miedos,
bastante tienes con los tuyos para hacer de buena samaritana.
Otros, lo que es hablar, más bien poco
y sus bíceps idolatran el culto al cuerpo.
En todos los casos de naufragio tú recoges el ancla
para no hundirte con ellos.

Hoy no tienes nada que descorchar,
en chándal y nube cómoda te deslizas por la avenida de otoño,
y la mirada del gato de angora detrás del escaparate
activa en tu cuerpo relajado la carambola de las partículas épsilon,
lo que sencillamente quiere decir que sientes la ausencia de ternura
y caricias.
El vacío soportable.

—*—

Álvaro Villa André, alias “Las crónicas de Ava”, nació el 25-11- 1967, en Vigo, con una parálisis cerebral. Crece en Alemania hasta los 18 años. Su vida es marcada por la superación y su interés por las Artes. “Agrandamundos” (2017), es su tercer libro, anteriormente publicó “Poesias y frases del alma, de danza, amor y astronauta” (2014) y “Pelo mandarinas para ti” (2015). En 2016 aparece en la antología poética “1er Certamen de Poesía y Prosa Poética de Aliar”; de Aliar Ediciones. En 1991, consigue el II Premio en el Certamen de Poesía “Feliciano Rolán” de La Guardia (Pontevedra). En 2016 resulta ganador de la 3ª Edición del Concurso de Micro-relatos eróticos organizado por Tupper Sex Andalucía. Desde 2014, imparte “Talleres de poesía y motivación creativa” en Aspace de Granada. También es instructor de danza inclusiva en el grupo “Ruedas con ritmo” de Granada. En 2017, publica también el CD “Agrandamundos” con 9 composiciones musicales que ha realizado a lo largo de los años. Hay que mencionar la labor de Álvaro como motivador y ponente en diferentes eventos e institutos. Sus ponencias han servido a muchas personas de estímulo. Cuenta también con su propio canal en Youtube, (Las Crónicas de Ava), donde publica sus conocidos Video-poemas. Tiene una enorme versatilidad creativa, que manifiesta en la poesía, danza, música y actos de motivación.