Movilidad

No quiero ser lago ni estanque cerrado,
no quiero ser parque ni huerto murado,
quiero ser errante, inquieta simiente,
y arroyo de clara, de libre corriente.
Quiero ser la nube que escapa, distante,
quiero ser el leve pétalo ambulante,
quiero ser la brisa caprichosa y loca;
no quiero ser árbol, no quiero ser roca.
Soy como las hojas que el viento conduce
al azar y deja de pronto en el cruce
de cualquier camino; soy lo que se esfuma:
el humo, la niebla, la estela, la espuma.
Quiero ser lo ágil, lo nervioso y móvil;
detesto lo absurdo del rictus inmóvil.
Quiero ser el ave de vuelos felices,
quiero tender alas, no afianzar raíces.
No quiero ser rosa que luce en un vaso
sino la fragancia que nos sale al paso
y que un aire trae y otro aire lleva
y no cansa nunca ni nunca subleva.
Lo que surge donde menos se le espera,
u huye, y no se sabe si fue una quimera,
si fue una mentira. si fue una verdad:
lo que gira, se mueve, se agita y se va.
No quiero, sumisa, ser senda trillada,
quiero ser atajo y ruta ignorada.
No quiero ser monte e inmóvil estar;
quiero ser la piedra que rueda al azar
por la misteriosa vertiente infinita
y anda, corre, salta y se precipita.

***

Elisabeth Mulder Pierluisi, o de casada Elizabeth Mulder de Dauner (Barcelona, 9 de febrero de 1904 – 28 de noviembre de 1987), escritora, poeta, traductora, periodista y crítica literaria española, que por edad puede inscribirse en la Generación del 27 femenina, las Sinsombrero.