Mi pequeña boca

Mi pequeña boca pide que vuelvas.
Sin apenas mover los labios, lo grita.
Y tú, sordo en la noche,
durmiendo entre palabras
que no te llegan a matar,
ni te enteras.
Vuelve.
Vuelve cuando quieras
porque sigo aquí.
Por mucho que te repita que no,
por mucho que te demuestre que no,
por mucho que no quiera.
Sigo aquí
como si me quisieras.
No para siempre,
pero ahora estoy aquí,
pidiéndote que vuelvas,
con mi pequeña boca,
con mi cuerpo exhausto,
con mi lanza rota.
Vuelve pronto,
que el amor se agota.

Del poemario «Cada noche te escribo»

Patricia Benito (Las Palmas, 1978). Nací en una isla y no sé nadar. He vivido en tres ciudades, nueve hogares y alguna casa. Me he enamorado una vez. He bajado corriendo de un tren en llamas y he visto explotar una bomba. No creo en las cosas que duran para siempre. O sí, no lo sé.