Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses

Que tanto y tanto amor se pudra, oh dioses;
que se pierda
tanto increíble amor.
Que nada quede, amigos,
de esos mares de amor,
de estas verduras pobres de las eras
que las vacas devoran
lamiendo el otro lado del césped,
lanzando a nuestros pastos
las manadas de hidras y langostas
de sus lenguas calientes.

Como si el verde pasto celestial,
el mismo océano, salado como arenque,
hirvieran.
Que tanto y tanto amor
y tanto vuelo entre unos cuerpos
al abordaje apenas de su lecho se desplome.

Que una sola munición de estaño luminoso,
una bala pequeña,
un perdigón inocuo para un pato,
derrumbe al mismo tiempo todas las bandadas
y desgarre el cielo con sus plumas.

Que el oro mismo estalle sin motivo.
Que un amor capaz de convertir al sapo en rosa
se destroce.

Que tanto y tanto amor, una vez más, y tanto,
tanto imposible amor inexpresable,
nos vuelva tontos, monos sin sentido.

Que tanto amor queme sus naves
antes de llegar a tierra.

Es esto, dioses, poderosos amigos, perros,
niños, animales domésticos, señores,
lo que duele.

Eduardo Lizalde Chávez (Ciudad de México, 14 de julio de 1929-25 de mayo de 2022)​ escritor, poeta y académico mexicano.

Cuando el tiempo ya es ido, uno retorna

Fina García Marruz. Diseño: Gilberto González García

Cuando el tiempo ya es ido, uno retorna
como a la casa de la infancia, a algunos
días, rostros, sucesos que supieron
recorrer el camino de nuestro corazón.
Vuelven de nuevo los cansados pasos
cada vez más sencillos y más lentos,
al mismo día, el mismo amigo, el mismo
viejo sol. Y queremos contar la maravilla
ciega para los otros, a nuestros ojos clara,
en donde la memoria ha detenido
como un pintor, un gesto de la mano,
una sonrisa, un modo breve de saludar.
Pues poco a poco el mundo se vuelve impenetrable,
los ojos no comprenden, la mano ya no toca
el alimento innombrable, lo real.

Fina García Marruz, poeta cubana nacida en 1923-2022, ensayista, investigadora y crítica literaria. Fue premiada en reiteradas ocasiones; entre algunos de los galardones más importantes pueden mencionarse el Pablo Neruda en el 2007, el Nacional de Literatura en 1990 y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en el 2011.

Sale caro ser poeta

Sale caro, señores, ser poeta.
La gente va y se acuesta tan tranquila
—que después del trabajo da buen sueño—.
Trabajo como esclavo llego a casa,
me siento ante la mesa sin cocina,
me pongo a meditar lo que sucede.
La duda me acribilla todo espanta;
comienzo a ser comida por las sombras
las horas se me pasan sin bostezo
el dormir se me asusta se me huye
—escribiendo me da la madrugada—.
Y luego los amigos me organizan recitales,
a los que acudo y leo como tonta,
y la gente no sabe de esto nada.
Que me dejo la linfa en lo que escribo,
me caigo de la rama de la rima”
asalto las trincheras de la angustia
me nombran su héroe los fantasmas,
me cuesta respirar cuando termino.
Sale caro señores ser poeta.

(Poeta de guardia, 1969)

Gloria Fuertes, Madrid 1917-1998, poeta y autora de literatura infantil y juvenil, incluida en la ‘Generación del 50’, posterior al movimiento literario de la primera generación de posguerra.

De Mapas de la imaginación del pájaro (2019)

El musgo
abre
su mano
en la retícula
afilada
de lo real.
Nudo verde,
diéresis
que el agua
disemina:
espora de lenguaje
hacia lo vivo.
No urge
ningún modo
de sintaxis
o
tallo
para crecer
sobre esta línea
vertical.
Turba tan obstinada:
ligadura.

*

En los infolios
y cartapacios
se ocultan
granos de polen,
huevos de tortuga prehistórica,
el largo sedal
que ataba los peces
al cauce lodoso
de la lengua
y
aquellas buganvilias
que insisten
en el regalo
de la luz.
Porque abres
el libro,
los códices,
la larga noche
de los edictos de expulsión
y cantas el ajuar
de lo invisible.
También
vibra
tu cuerpo
en sus estambres
y escapa del cordel,
la signatura.

*

Todo nombre
procede
de un equívoco.
También los mapas
son hijos
irreductibles
y sagrados
del error.
Sobre ellos
crece
el liquen,
su obstinado cantar
y tachadura.

María Ángeles Pérez López (Valladolid, 1967) poeta en lengua castellana, editora, profesora e investigadora española. Es profesora titular de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Salamanca, y ha sido profesora visitante en la Universidad James Madison y en la Universidad de Washington.

Imagi(A)na

La poesía me ama con tristeza
y me concede el don de saber cómo inventarte,
de traerte a mis orillas
y volverte espuma salada en los ojos.
La poesía me acaricia la espalda con los dientes,
deja un rastro de sangre caliente por mis dedos
y apuñala con ternura mis verdades.

La poesía
me permite pintarte un día
entera del color del otoño,
hablar del movimiento de tu pelvis
cuando atacas con violencia las aceras,
resumir de un modo sencillo
el rastro de música
que deja el silencio
cuando decides llorarlo
o reírlo
y llamar de otra manera
a la facilidad que tienes
de curar mi suciedad.

Puedo escribir que me amas,
que hoy es París en tu azotea,
que elegiste sin dudar mi desorden
frente a su sonrisa
y te quieres por ello,
que hubo una tarde en la que hicimos el amor
durante tantos siglos
que atravesamos desnudas la barrera del sonido
y los delfines supieron de qué hablábamos.

Puedo escribir que no te has ido,
que no hay noche en la que tu lengua no meza mi cama,
que no puedes tocarte sin mis manos,
que nos declaramos culpables de cualquier triunfo involuntario.

Puedo escribir que tus lágrimas
saben a las teclas de un piano dentro de una nube,
que en tu cuello anidan las madres de las golondrinas
y que he visto brotar pétalos de fuego
en las yemas de los dedos de tus pies.

Puedo escribir que crecen desiertos de arena
en mi garganta
cuando no te escucho,
que la piel me sabe a hiel
y todas las lenguas son ásperas piedras
si no es tu ansia la que me espera,
que te echo de menos
como un cuerpo desmembrado,
como un cadáver sin sustento,
que te echo
tanto
de
menos
que he abierto todas las ventanas
para llegar antes al techo.

Puedo escribir que vienes a verme,
que vuelves
a mis huecos
levantando mi alma y el viento con tu falda,
tus palabras diciéndome
que no hay jardín sin mi lluvia y mi cariño,
que no has dejado de latirme en la demora.

Puedo escribir que estás aquí esta noche,
envuelta como un gato entre mis piernas
y esa manta que acaricias con ternura,
que te quitas la ropa despacio
como si no hubiera mirada
mientras la lascivia recorre mis comisuras,
que me esperas en calma en la cama
tras el punto y final.

Puedo ir más allá
y escribir cosas
como que tú estás aquí
y yo no estoy creando este poema,
y solo así
hacerlo verdad.

La poesía,
del mismo modo,
le da la vuelta a las cosas,
pone boca arriba a las certezas,
me explica que uno más uno
solo puede ser uno,
clava su pupila
—azul—
en la mía
y me escupe su mayor verdad a la cara:

La vida es para quien se conforma.
La poesía,
para quien sueña y desea…

Elvira Sastre Sanz, Segovia 1992, es una poeta, escritora, filóloga y traductora literaria española.

Llamada viva

Ponerse al margen
asistir a un pan
cantar un himno

menoscabarse en vano
abrogar voluntades
refrendar cataclismos

acompañar la soledad
no negarse a las quimeras
remansarse en el tomado

ir de lo ceñido a lo vasto
desde lo opaco a la centella
de comisión al sueño libre

ofrecerse a lo parco del día
si morir una hora tras otra
volver a comenzar cada noche

volar de lo distinto a lo idéntico
admirar miradores y sótanos
infligirse penarse concernirse

estar en busca de alma diferida
preparar un milagro entre la sombra
y llamar vida a lo que sabe a muerte.

De «Reducción del infinito» 2002

Ida Vitale, (Montevideo, 2 de noviembre de 1923), poeta, traductora, ensayista, profesora y crítica literaria uruguaya miembro del movimiento artístico denominado «Generación del 45» y representante de la poesía «esencialista».

Permanencia

Fotografía de María J. Leza ©

Ahora vivo en el sendero del silencio.
Todos esos árboles que caminaban en fila
se han agachado a observarme.
A todos hablo entonces de las heridas en las
migraciones, de los hielos continentales,
de los poemas inaccesibles, de los triunfos en las
batallas del odio, del dolor en las manos,
de las rosas amarillas, de la más dulce suavidad,
del pálido rojo de su boca, de sus caricias como nubes
blancas, de su cuerpo, esa playa en la que me refugio,
de sus brazos, la extensión de todos los vientos apretando,
del profundo color que evapora mi alma, de sus
besos de agua y pluma.
Después de todo el estupor, los árboles vuelven
a sus jardines y yo cohabito mi silencio
que no es más que otra forma de expresarte,
de permanencia en ti.

Juan Ramón Madariaga (Bilbao 1962), Se licenció en Filología Vasca y realizó los estudios de doctorado en ese mismo campo en la Universidad de Deusto, donde fue profesor durante años. Comparte su pasión por la literatura con la pasión por el monte. Es alpinista, escalador y montañero.

La aceptación de la niebla que somos

La aceptación de la niebla que somos,
como camino imprescindible
para penetrar dentro de nosotros mismos,
no como quien lo hace
en un paisaje terminado, conocido,
sino como quien se adentra
en una geografía extranjera.

… … …

Julia Otxoa (San Sebastián, 13 de marzo de 1953) es una poeta, narradora y artista plástica española. Pertenece a la generación de jóvenes que consolidaron el género microrrelato en España, en cuya obra confluyen corrientes artísticas como surrealismo, el existencialismo y la literatura del absurdo. Su extensa obra, con más de 30 libros publicados, ha sido traducida a varios idiomas y recibido numerosos premios.

Entomología

Las mariposas rugimos sin dientes a los tifones,
como balas de cañón.
Nuestros ojos cosechan la vida en mosaico.
Hallamos el equilibrio
entre lo que es y lo que no es
sondeando las plantas que crecen delante,
midiendo las amenazas que llegan por detrás.
A veces sobrevivimos gracias al letargo,
sin acelerar el vuelo,
y aceptando los cuidados del tiempo y de la lluvia.
Otras veces nos aprisionan delgados alfileres
y morimos con las alas desplegadas
en una placa de corcho, como en un cielo artificial.


Miren Agur Meabe Plaza (Lequeitio, Vizcaya, 7 de octubre de 1962) escritora y traductora en euskera.​ Diplomada en Magisterio por la Escuela de Profesorado de Derio en la especialidad de Ciencias Sociales. Posteriormente se licenció en Filología Vasca. Como escritora su obra se desarrolla sobre todo en torno a la poesía y la literatura infantil y juvenil. A lo largo de su carrera ha sido galardonada con distintos premios. Varias de sus obras han sido traducidas al catalán, al español y al gallego. Desde el año 2006 es miembro colaborador de La Real Academia de la Lengua Vasca-Euskaltzaindia

Obstáculos lentos

Si el poema de este atardecer
fuese la piedra mineral
que cae hacia un imán
en un resguardo hondísimo;

si fuese un fruto necesario
para el hambre de alguien,
y maduraran puntuales
el hambre y el poema;

si fuese el pájaro que vive por su ala,
si fuese el ala que sustenta al pájaro,
si cerca hubiese un mar
y el grito de gaviotas del crepúsculo
diese la hora esperada;

si a los helechos de hoy
-no los que guarda fósiles el tiempo–
los mantuviese verdes mi palabra;
si todo fuese natural y amable…

Pero los itinerarios inseguros
se diseminan sin sentido preciso.
Nos hemos vuelto nómades,
sin esplendores en la travesía,
ni dirección adentro del poema.

De «Reducción del infinito» 2002

Ida Vitale, (Montevideo, 2 de noviembre de 1923), poeta, traductora, ensayista, profesora y crítica literaria uruguaya miembro del movimiento artístico denominado «Generación del 45» y representante de la poesía «esencialista».