Retrato del dibujante

Fotografía de Iwona Podlasińska

Dile a ese niño
que se asoma al abismo del tiempo
y dibuja las risas desde el horizonte sigiloso
de los mapas,
a ese pequeño inventor
de los trazos y sus gestas,
que señala las ciudades
con alfileres y chinchetas;
dile que su vida será como imagina
y que hará de su anhelo
un universo propio.

Dile que tendrá el don de los espejos
y que podrá atravesarlos
sin temor a esas sombras
con colmillos que borran sus reflejos.

Dile que será libre,
que podrá bucear
el fondo de los mares
y escuchar los latidos
de las grandes ballenas.

Dile a ese niño
que aquellos ejércitos de hormigas
que peleaban delante de sus ojos
llegaron a un acuerdo
y firmaron la paz,
y están tranquilas.

Ya crecieron los árboles
de su primer bosque,
ya despertaron
los personajes que lo habitaban,
ya se encontró a sí mismo sin saberlo,
ya se acercó a observarse,
ya creyó que ese viejo gigante barbudo
era el dios de las montañas,
el gran rey de las rocas de su infancia
donde sus ojos esculpieron las formas
y se volvieron dibujos.


Ana Merino (Madrid, 1971) es profesora de escritura creativa y estudios hispánicos en la Universidad de Iowa (Estados Unidos). Ha publicado cinco libros de poesía, Preparativos para un viaje (Rialp, 1995), Los días gemelos (Visor, 1997), La voz de los relojes (Visor 2000), Juegos de niños (Visor, 2003), Compañera de celda (Visor, 2006) y Curación, (Visor, 2010). Ha ganado los premios Adonais y Fray Luis de León de poesía, y el premio Diario de Avisos por sus artículos sobre cómics para la revista literaria.