El despertar de Han Solo

Desdibujas las rutas
obligadas de los mapas
y te inventas atajos
en un laberinto
de dientes afilados
y de bocas inmensas
con piel de meteorito.

El tiempo en una nave
se transforma en kilómetros
y la vejez no existe,
solo el trazo impreciso
de la vida
recorriendo galaxias.

Han puesto precio a tu cabeza
pero a ti no te importa,
los besos de princesa
te sacarán del fondo venenoso
de un mal sueño.

El espacio vestido de abandono
se parece al desierto
de una orfandad amarga
que siempre has masticado.

Cada lugar que habitas
se llena de promesas
y el Halcón Milenario
es una alfombra mágica
que busca en el ocaso
los surcos que dejaron
las risas de los niños
que juegan a imitarte.

Despertarás, Han Solo,
convertido en un hombre diminuto
en un mundo de gigantes,
sin un mar ni una balsa
donde poder ser náufrago mil veces.

Despertarás envuelto
en un plástico duro
como el caparazón de los insectos
y sentirás unas manos inmensas
moviéndote los brazos y las piernas.

Los besos de princesa
son saliva de niño
escupiendo disparos
de tu pistola láser.

Contrabandista
de granos de arroz y de lentejas,
despertarás con ganas
de quedarte dormido para siempre
pero tendrás que conformarte
con el abismo de las noches
enterrado debajo de una almohada.


Ana Merino (Madrid, 1971) es profesora de escritura creativa y estudios hispánicos en la Universidad de Iowa (Estados Unidos). Ha publicado cinco libros de poesía, Preparativos para un viaje (Rialp, 1995), Los días gemelos (Visor, 1997), La voz de los relojes (Visor 2000), Juegos de niños (Visor, 2003), Compañera de celda (Visor, 2006) y Curación, (Visor, 2010). Ha ganado los premios Adonais y Fray Luis de León de poesía, y el premio Diario de Avisos por sus artículos sobre cómics para la revista literaria.

Que vengan

Obra del artista Banksy

Que vengan,
todos, de a uno, de a dos
me da igual,
pero que vengan…
Que vengan los milicos,
los dictadores,
los demoledores de ideologías,
los conspiradores contra besos,
los incrédulos,
los apóstatas de la vida…
Que vengan todos,
con sus pastillas,
sus religiones,
sus versiones,
sus discursos,
sus gritos,
sus señas,
sus bigotes,
sus botas,
sus legiones,
sus apellidos…
Que vengan todos
a mirarme,
a mentirme
a decirme que la poesía no sirve,
no es buena,
no es fuerte,
no es invencible…
Que vengan todos a desmentirme,
a desvestirme
o a hacerme llorar…
Que vengan con sus fusiles,
sus cuchillos,
sus agujas
a gritarme en el corazón
que la poesía no es pertinente…
¿Qué saben?
Acaso, ¿Qué saben?
Que vengan,
total, para entonces
yo seré libre
y estaré viva
caprichosamente
abrazando el cielo
que ellos nunca podrán tocar.

Los peldaños de la Inercia. 2019

Ángela Acero Rodríguez (Diciembre, 1981, Bogotá). Profesional en Filosofía. Creció con la generación de la música en cassettes, el rock alternativo y los libros para bolsillos citadinos. Tiene una fascinación por los gatos, las metáforas, los árboles y el chocolate; colecciona paisajes detenidos en postales, hace música y fotografía. Tiene cuatro publicaciones de poesía: «Manecillas en estado alterado» (2013), «Dos días después de vos» (2016), «La Poetería» (2018) y “Los peldaños de la inercia” (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de varias antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales. Vive en Bogotá, su ciudad natal, pero tiene un alto porcentaje de su alma en Córdoba (Argentina). Ama el cielo despejado y disfruta de las cosas simples.