Entre las formas del amor

Entre las formas del amor hay una
nutrida de palabra y leves gestos
que nace del azar y suele darnos
los mejores momento

de expansión del espíritu. Si acaso
la mano lenta toca el otro cuerpo
amigo, la caricia es un descanso,
como ese leve oreo

que en alas de la brisa nos depara,
en horas de calor, benigno el cielo.
Y es esa placidez de la palabra
y ese pasar sereno

de las tranquilas horas conversadas,
de los dulces espacios de silencio,
lo que hace que las almas se penetren
de una luz sin secretos.

Antonio Carvajal, (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

Si alguna vez perdiera la esperanza…

Si alguna vez perdiera la esperanza
que es lo que ya me queda por perder,
no me dejes perder la noche quieta,
amiga mía, y acompáñame.

Si alguna vez perdiera la palabra,
que es hoy mi sustento, el solo bien
que me permite unirme a los que amo,
amiga mía, canta y háblame.

Canta con esa voz que has aprendido
de cada arroyo y cada amanecer,
y tiéndeme tu mano hacia mañana:
Sálvame, amiga mía, sálvame

Antonio Carvajal, (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

Porque si tú aceptaras este ramo de rosas

Obra de Vladimir Volegov

Porque si tú aceptaras este ramo de rosas,
este jazmín de luz, el sueño que me quema,
como acepta el silencio la voz de mi poema
y el tiempo es recibido sin dolor por las cosas;

tal como en el arroyo de frondas rumorosas
se confunden las lágrimas del agua con la gema
de los álamos jóvenes, y el viento y la alhucema
cantan los frescos ecos de las horas gozosas;

porque si me aceptaras como lluvia, o tú fueras
la lluvia que ahora mismo resbala en mi sentido
como leve canario que da su melodía,

yo tendría de nuevo el sol en mis esperas,
la canción en los labios y el corazón herido
por el nombre vibrante de la exacta alegría.

Antonio Carvajal Milena (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

Puedo tener un niño ajeno…

Puedo tener un niño ajeno entre mis brazos
y temblar por su vida como si fuera mío
y besar largamente sus mejillas y hacerme
canción de otra esperanza, rumor de sus latidos.

Puedo besar las manos de una amiga y sentirla
apretada a mi cuerpo y en su cuerpo encendido
sorprender un rumor de soledad sin lágrimas
y un candor que se muestra con sencillez de río.

Y en la noche, en el alba, y en la siesta tranquila
buscar esa palabra y esa paz que un amigo
tan sólo puede darme, y apoyarme en su pecho,
y reír, o callarnos bajo el tiempo tranquilo.

Si lamento lo mucho que la vida me ha dado
y, por su propia ley, se ha llevado consigo,
¿cómo no he de temblar cuando abrazo otro cuerpo,
si yo mismo me siento entre otros brazos niño?

Antonio Carvajal Milena (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

A veces el amor tiene caricias

A veces el amor tiene caricias
frías, como navajas de barbero.
Cierras los ojos. Das tu cuello entero
a un peligroso filo de delicias.

Otras veces se clava como aguja
irisada de sedas en el raso
del bastidor: raso del lento ocaso
donde un cisne precoz se somorguja.

En general, adopta una manera
belicosa, de horcas y cuchillos,
de lanza en ristre o de falcón en mano.

Pero es lo más frecuente que te hiera
con ojos tan serenos y sencillos
como un arroyo fresco en el verano.

De el viento en los jazmines

Antonio Carvajal Milena, (Albolote, Granada, 1943) poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada

No mires hacia atrás

No mires hacia atrás: Ya nada queda:
la casa, el sitio, la ciudad, el soto,
escombro, hueco, ripio, humo remoto
o acaso turbia y leve polvareda.

Mira adelante, aunque te retroceda
el ánimo: El futuro no está roto:
si oscuro, intacto; fértil, porque ignoto.
Quiera tu voluntad, tu ánimo pueda.

Pero si te has vendido a las pasadas
sombras; si esclavitud tasó tu precio
en dos o tres monedas sin sonido,

teme a la libertad, pues no eres recio;
teme a tus fuerzas, pues están gastadas;
teme al futuro, pues será tu olvido.

De Sitio de Ballesteros

Antonio Carvajal Milena, (Albolote, Granada, 1943) poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada

Pocas cosas…

Obra de Dorina Costras

Pocas cosas más claras me ha ofrecido la vida
que esta maravillosa libertad de quererte.
Ser libre en este amor más allá de la herida
que la aurora me abrió, que no cierra la muerte.

Porque mi amor no tiene ni horas ni medida,
sino una larga espera para reconocerte,
sino una larga noche para volver a verte,
sino un dulce cansancio por la senda escondida.

No tengo sino labios para decir tu nombre;
no tengo sino venas para que tu latido
pueda medir mi tiempo sin soledad un día.

Y así voy aceptando mi destino, el de un hombre
que sabe sonreírle al rayo que lo ha herido
y que en la tierra espera que vuelva su alegría.

Antonio Carvajal, (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

Narcisos

A Elena Martín Vivaldi

Bocas de vidrio, esbozos de penumbras.
Adelantados o doblados
o pertinaces en su insomne palidez
de vientos como llamas, los narcisos
entregan su aroma, luna de invierno.

Florecer y morir, qué triste júbilo.
Su dispersa agrupación conmueve
el corazón del hombre, pues conoce
que la armonía existe, mas tenerla
sometida no puede a su dominio.

Todo es renuncia: de tanto aroma
nada se percibe, como en la muchedumbre
de los besos tantos pierden relieve,
sólo el beso inicial y el postrero
perduran.

Hanse abierto en los días
cálidos de febrero, largamente esperados,
interludio suavísimo
entre la agria orquestación del otoño
y el ascenso difuso y orgiástico del polen.

Y se propagan y se ofrecen y su obsequio
es cuasi monacal, como si una vidriera
de ponientes áureos derramara
no sé qué olvido glorioso en el tocado
de la novicia, ella, tan nueva, entrada
en la sabiduría de la entrega.

En las columnas del incienso,
en el cavado resonar del órgano
suspenso, en el ilustre bisbiseo
latino de letanías, hay la misma floración
angustiosa de los narcisos,

algo intacto que pasa, y no relámpago;
algo que es luz y, al tiempo, materia deleznable;
algo que llena el pecho de veneno y promesas.
Algo como una nube que transita en silencio.

de Siesta en el mirador

Antonio Carvajal Milena, (Albolote, Granada, 1943) poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada

Cuando el tabaco en flor…

Cuando el tabaco en flor llena los campos
de una fragancia y una luz distintas,
busca en las alamedas verde oreo
para tu vida.

Que como aquella flor que da el tabaco
te cortarán, inútil, cierto día
y quedará una ausencia solamente
de lo que fue tu dicha.

de Miradas sobre el agua

Antonio Carvajal, (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.

He mirado el hondo río…

He mirado el hondo río de amplias compactas aguas,
negro metal de la noche, quieto a los ojos, sordo al oído, solo
entre frondas espesas y oscuras.
El viento estaba echado. Ni un rumor perturbaba
mi instantánea contemplación, mi rápida comparación de aguas
y alma,
mi alma honda y amplia y negra y quieta y sorda y sola.

Un momento la luna, casi llena,
se reflejó en el río, no en mi alma.
La luna de mi alma en esta noche
no se ha asomado a mí, no me ha venido
como la piel de un pecho que me acoge
y se deja besar y me ilumina.

Hoy en mi alma ha habido
sólo un rumor de gozo muy lejano,
sólo una voz para llevar el día
a mayor soledad y agua más honda.

Antonio Carvajal, (Albolote, Granada, 1943), poeta y profesor titular de métrica en la Universidad de Granada.