El trato

Tatyana-Ilieva-1
Obra de Tatyana Ilieva

Y tú vida, a tus anchas, abundando,
sin mirar dónde pisas.
Hay veces que se finca la impotencia
como un bajorrelieve por el alma.

¿Qué quieres, que esté siempre en los hangares,
dócil, como una flor en su maceta,
como un catón tirado por los suelos?

El día que tropiece con tu nombre
el día que te entienda,
sabré quien soy,
porqué me haces tanta falta,
y habrá un contenedor, arrinconando
la invalidez total de los espejos.

Y tú, déjalo así.
No pongas pegas.

del poemario Ático para dos

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Tu nombre sin letras

jose royo
Obra de Jose Royo

No sé decir adiós, no me enseñaron
no sé agitar la mano en los andenes.
Es mejor esperar, que dé la vuelta
ese tren que se va
que se disuelve, en un cambio de vías imposible.

Si tienes que marchar, que no me entere,
que un amigo no es algo recambiable.
Dónde queda tu timbre y su liturgia,
dónde queda tu nombre ya sin letras,
y qué haré yo
tiritando sin tu hombro.

Ya conoces mi esquina solitaria,
allí estaré
sujetando mis paredes;
escucharé por tí, ese chelo de los años
que suena por las tardes.

Y tendrás que volver
contra el olvido.

No sé decir adiós,
ya ves qué fallo.

del poemario Ático para dos

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Ayer

lillacabotperry
Obra de Lilla Cabot Perry

Ayer fue un día sin nombre,
un día más a secas.
Resbalaron las horas con inseguro paso
hacia adelante,
respirando de incógnito,
sin pulso apenas.
no hubo tarascadas de mal gusto,
ni una música nueva.

Se fue por fin el día
sin ocupar un sitio en el espacio.
Nadie lo reclamó como algo propio:
paranoia de luces sin aroma, ante su discoteca.
Por fin la noche y su marea alta,
mojando los enseres de la tierra.

Luego ha vuelto la luz marcando esquinas,
tal como es, sin trampas, a cara descubierta.

Esta vez no se arrastra.
Esta vez, cuando suba la mañana,
me encontrará en su quicio
trasvasándome.

Será un día con fecha.

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Libertad imposible

Tatyana Ilieva
Obra de Tatyana Ilieva

Te miraba, libertad, con ojos imposibles.
Con esa rabia inútil
de no abarcarlo todo.
Como una letra impresa,
clavada para siempre
y en su sitio.

Ya no.

Ya no te busco fuera de mis límites,
porque ahora sé
que aún no te hemos inventado.

Y por muy larga que sea la cadena,
no hay quien te enganche,
a base de colmillos.

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Siéntate

francesca strino
Obra de Francesca Strino

Siéntate y hazme un rato compañía
soledad,
en este treinta de julio monosílabo,
-sayón de nubes negras y coraza de frío-,
porque no puedo aguantarle
como está.

Odio la frente blanda de la niebla,
viscosa
y sin secarse todavía,
este es un día
con los ojos cerrados,
como un grito amortiguado
que se estira, sin reparo,
que se estira.

Siéntate, con tu rostro de prestado,
mirándome de frente.
Entra en mi espacio y hablemos
por favor
hablemos siempre,
hasta que abramos los ojos
a este día.

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Patíbulo para un pueblo

eulaliasusin071
Iglesia de Santa Eulalia en Susín, pueblo abandonado de Huesca

A un pueblo abandonado camino del pirineo

Te habitan los fantasmas del invierno
colgando en recias sogas las leyendas.
No quedan hornacinas ni espejo en las alcobas,
pueblo muerto,
no queda ni tu nombre,
huyó de ti tu gente y sus verbos transitivos
sin saber lo que eran.
pueblo de sol a sol,
de esparto y de velas,
entronizado en lágrimas,
celliscas y tasajos.
Hace tiempo hubo fiestas
ardiendo por tus células,
el patrono se ungía
de fustán y milagros,
volaban las campanas
con el viejo mensaje
y tus muertos cambiaban de postura
en la tierra.
¿y me quieres decir, pueblo mínimo, osario,
qué hago yo con tu muerte
si odio los columbarios, los límites, las cercas?
¿Y me quieres decir que hago yo con tu santo
si esquiva mis preguntas con sus ojos románicos
y mira a las vidrieras?
¿Y me quieres decir, nigromántico pueblo,
dónde estoy, qué me pasa,
por qué sigo mirándote
y no quiero creer que no estás, que te has muerto?

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Envíame una carta

sophie calle
Fotografía realizada por Sophie Calle

Envíame una carta, aunque se pierda.
Envíame unas velas encendidas, no sé,
un monte, por ejemplo, que me mire desde arriba.
Envíame sonatas, pergaminos,
capiteles corintios que apuntalen
esta luz de la tarde que resbala.
algo de Brahms, el mar y su epicentro.
Banderas sin mancharse de colores,
que se puedan pintar como se quiera.
Y sobre todo aire, sin cauces, aire suelto.
De momento, la carta, aunque se pierda.

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.

Nos tendrán que aceptar

blancasarasua
en la imagen la poeta

“Me avergüenza hasta el nombre
de poeta”.
Manuel Mantero

Me avergüenza, también a mi, Manuel,
el nombre de poeta.

Me dicen que no es serio,
que esto no es de persona navegable.
Que no huele a trabajo
este sudor tan viejo,
de robarle jirones de palabras
al oculto zulo del lenguaje.

Al otro lado del cristal,
con su valor añadido a cuestas,
el carrillón comercial de un banco,
distante, eternamente serio.
Calles con sus venas escleróticas,
sin un atajo propio,
convoncando oposiciones para el tedio.

Ya ves Manuel,
porque andamos remotos,
muy lejos de sus cosas,
y al borde de su tiempo,
porque somos la letra pequeña del periódico,
un breviario de voces
murmurando
nos apunta con el dedo.

Pero lanza tu espada contra el mar,
sigue izando palabras contra ellos.

Y si tu brisa se da la media vuelta,
porque no sabe
cómo penetrarles,
busca un viento de acero,
identifícate como poeta.

Que algún día nos tendrán que aceptar,
aunque gire al revés
y en cabestrillo
el eje de la tierra.

del poemario Ático para dos

Blanca Sarasua Muñoz (Bilbao, 2 de noviembre de 1939), es una escritora y poeta española. Comenzó a escribir a los cuarenta años, mientras acompañaba a su marido, el pintor Ignacio Ipiña.​ Publicó su primer libro, Cuando las horas son fuego, con 44 años, y lo presentó de la mano de Ramiro Pinilla, uno de sus maestros, junto con Bernardo Arrizabalaga.​

Amante de la música, su libro Música de Aldaba coge el título de una anécdota sobre Beethoven y cómo surgió la Quinta sinfonía.​ Ha colaborado en revistas literarias como Zurgai,​ Albor (editada por la Academia Castellano y Leonesa de la Poesía), Amilamia, Alborada, y periódicos como El Correo o el Diario de Ávila, entre otros.