Algún día lo sabré

Os voy a hablar de una flor,
de una noche en otro planeta,
de unas manos de terciopelo,
de la belleza,
digo, de su mirada.

Que vi en ella a todas las mujeres,
a todos mis pasados mejorados,
que ya conocía su abrazo,
que se quiere
como todos
como todos deberíamos querernos,
y eso le hace grande,
eterna,
chica de contrastes
con las cosas claras,
supernova terrenal
que vuela en territorio libre,
y esa puta sonrisa
que se sale de todas las fotos.

Sin misterio no hay belleza.
Os hablo de una mujer
que brilla por encima
de las estrellas,
que no sé, parece feliz.
Algún día lo sabré.
Quizá.

Diego Ojeda, músico y escritor español nacido en diciembre de 1985 que navega implacable a bordo de una carrera artística que dio comienzo en la isla de Gran Canaria. Durante este tiempo ha destacado en el panorama de la música independiente y de la poesía en España y se ha hecho un hueco, cada vez más señalado en el circuito de la canción de autor en México. Residiendo en Madrid, pero siempre de gira, podemos encontrarlo defendiendo sus directos sólo o acompañado de los músicos que forman su banda.

Bandeja de entrada

Cuídate si vas herido,
de las heridas que han dejado de sangrar.

Felipe Benítez Reyes

Vi tu nombre en la bandeja de entrada
y empecé a medir el tiempo en latidos,
como si un dios salvaje gobernara mi pecho
busqué un taxi en dirección prohibida.

Llamaste al pasado a cobro revertido
y te lleve un corazón a domicilio.

No hicimos preguntas
y pusimos sordina a nuestras heridas
para que no hablasen por nosotros.

A la mañana siguiente
desayunamos desnudos,
faltamos al trabajo,
hicimos inventario de nuestras despedidas
y nos dimos cuenta
que ya era tarde para volver a empezar.

Ahora no me queda tabaco
y todas las canciones que duelen
llevan tu nombre.

¿Sabes?

Creo que me sobró ese e-mail.

Diego Ojeda, músico y escritor español nacido en diciembre de 1985 que navega implacable a bordo de una carrera artística que dio comienzo en la isla de Gran Canaria. Durante este tiempo ha destacado en el panorama de la música independiente y de la poesía en España y se ha hecho un hueco, cada vez más señalado en el circuito de la canción de autor en México. Residiendo en Madrid, pero siempre de gira, podemos encontrarlo defendiendo sus directos sólo o acompañado de los músicos que forman su banda.

Mi chica revolucionaria

Mi chica revolucionaria
tiene casi treinta y cinco,
habla dos idiomas,
es diplomada,
licenciada,
experta
y odia el pescado crudo.
Es la más pequeña de cuatro,
tiene dos gatas,
un Astra,
tres sobrinos,
sale a correr en ayunas
y baila tres días por semana.
Tuvo un novio hijo de puta
-fue entre los veinte y los veinticinco-
y aún conserva invierno
de aquel viaje,
trozos de un puzle inservible
no apto para cardíacos,
y yo que soy arrítmico
he preferido conocer nunca
todos los detalles,
tal vez por esto
todos los hombres que vinieron después
nunca fueron novios, ni parejas, ni amantes:
fueron básicamente animales de compañía.
El miedo, el puto miedo.
De su infancia conozco poco
pero estoy seguro que pasaron cosas.
Un padre trabajador,
una madre obediente,
mayoría absoluta de mujeres
en una familia típica de los ochenta,
un barrio a las afueras de Madrid,
un corazón inexperto,
dudas existenciales sobre la muerte de un insecto
y setenta y nueve maneras
de defenderse de la lluvia.
Cuando canta desafina,
pero me gusta,
cuando se enfada sin razones
la desactivo,
cuando se enciende,
yo también prendo,
cuando no llora
yo pongo el charco,
cuando cocina
la como a besos,
cuando conduce
le meto mano,
cuando me chupa
le aprieto fuerte
y nos entendemos.
Mi chica revolucionaria
tiene casi treinta y cinco,
se hace la dura,
va al baño por las mañanas
y me abraza sin tanques en los ojos.
Es enemiga de la injustica,
diseña mapas,
invierte en tiempo,
me compra cosas
y a veces externaliza nuestros problemas.
Si despierta de buen humor
hacemos fiesta,
pintamos cuadros,
llegamos tarde
y mandamos al infierno
a los dictadores,
al sindicato,
a los polis malos,
a la alcaldesa,
a las aseguradoras,
a los narcos,
a los notarios,
a las monjas robaniños,
a los curas tocaniños,
a los padres peganiños.
Mi chica revolucionaria
quiere apadrinar un burro,
tiene un perfume descatalogado,
una prima en Barcelona,
y el colesterol descompensado.
Yo me preocupo
cuando se va sola a casa y no me avisa,
cuando pasea por el borde de un acantilado,
cuando vuela con su nave a 140,
cuando está enferma y no se medica,
cuando me habla de manifestaciones,
de revoluciones,
de romperlo todo,
de marcharse de España…
Yo me preocupo
pero ella es libre
y por eso la quiero,
y es normal que se juegue la vida en un precipicio,
es su vida.
Mi chica revolucionaria
no es ninguna heroína de cómic,
no desfila en pasarelas
y vive en clase turista.
Ella es la dinamita de estos poemas,
mis domingos cum laude,
mi canción a capela,
mi Chavela, mi Frida,
mi primer año nuevo sin grietas,
mis llaves,
colgando
en su puerta.

Diego Ojeda, músico y escritor español nacido en diciembre de 1985 que navega implacable a bordo de una carrera artística que dio comienzo en la isla de Gran Canaria. Durante este tiempo ha destacado en el panorama de la música independiente y de la poesía en España y se ha hecho un hueco, cada vez más señalado en el circuito de la canción de autor en México. Residiendo en Madrid, pero siempre de gira, podemos encontrarlo defendiendo sus directos sólo o acompañado de los músicos que forman su banda.

Lo sé

Sé que vas a llegar
cambiándome de sitio las ideas,
tirando mi ansiedad por el retrete,
con la felicidad como bandera.

Y estaremos más locos,
y a la vez más libres,
y todos los poemas
ayunarán silencio
si me abrazas.

Sé que llegarás
apretando el gatillo del olvido,
dejando mi pasado en la cuneta,
siendo siempre nosotros
si es contigo.

Y estaremos más viejos,
y a la vez más vivos,
y todas las canciones
van a ser silencio
si me miras.

Sé que llegarás
con tus zapatitos salvavidas,
con tus manos revolucionarias,
con el alma llena de poesía.

Sé que llegarás
aproximadamente un cuatro de diciembre,
cerrando un año de supervivencia
poniéndole el final a un año raro.

Lo sé
aunque no encuentre bien cómo explicarlo,
tengo un tsunami en el fondo del pecho
y un colibrí bailando en mis pupilas.

Lo sé
como nunca antes supe de un hallazgo,
como un tesoro al que llegas sin mapas,
como ya respiro en tus pulmones.

Lo sé
porque las siete letras de M-A-R-T-I-N-A
esperan junto a mí tu bienvenida.

Diego Ojeda, músico y escritor español nacido en diciembre de 1985 que navega implacable a bordo de una carrera artística que dio comienzo en la isla de Gran Canaria. Durante este tiempo ha destacado en el panorama de la música independiente y de la poesía en España y se ha hecho un hueco, cada vez más señalado en el circuito de la canción de autor en México. Residiendo en Madrid, pero siempre de gira, podemos encontrarlo defendiendo sus directos sólo o acompañado de los músicos que forman su banda.

Desde que te conozco

Obra de Janto Garrucho

Desde que te conozco
me tiembla el pulso al escribir mi nombre.
Desde que te conozco
tengo mi corazón asegurado a todo riesgo.
Desde que te conozco
me como la vida a suspiros,
y vuelan cometas
donde ayer había plomo y anzuelos.
Mirarte es ver mi futuro en capítulos.

Todo esto ocurre desde que te conozco,
porque antes de conocerte
vivía cada día esperando la noche siguiente,
entraba en algunos cuerpos
buscando la puerta de salida,
y a diario me daba de ostias con mi pasado.

Viviendo deprisa, perdí mucho tiempo,
y entre el humo de mi propia sombra
era imposible mirar con claridad a ninguna mujer.
Fui un hombre de paso
en medio de ningún lugar.

No sé de que manera entraste
porque yo no abrí ninguna puerta,
mis candados estaban cerrados,
y aunque en mi memoria
hacia menos frío que en tu vida
derretiste con tu vientre
el iceberg de mi cama.
Me cacheaste el alma con la mirada
y con las manos en voz baja
me quitaste de encima la tristeza

Desde que te conozco tengo alas,
porque tú me enseñaste como usarlas.

(pertenece al libro Mi chica revolucionaria)

Diego Ojeda, músico y escritor español nacido en diciembre de 1985 que navega implacable a bordo de una carrera artística que dio comienzo en la isla de Gran Canaria. Durante este tiempo ha destacado en el panorama de la música independiente y de la poesía en España y se ha hecho un hueco, cada vez más señalado en el circuito de la canción de autor en México. Residiendo en Madrid, pero siempre de gira, podemos encontrarlo defendiendo sus directos sólo o acompañado de los músicos que forman su banda.