Amor, como los ríos…

Danielle Richard (42)
obra de Danielle Richard

Oculta fuerza de agua soterrada,
nos sorprendió el amor tan de repente,
que al mirarse a los ojos hondamente
se desbordó el amor en la mirada.

Y brotó aquella fuente enamorada,
con fuerza tan vital y jubilosa,
que fue en verdad y amor la más gozosa
en que jamás me viera arrebatada.

Fue aquel amor, pasión tan verdadera,
-¿era tierna o sensual, dulce o ardiente?-
¡ya nunca más sabremos cómo era!

Que tus labios juraron en los míos:
vivirá nuestro amor eternamente,
y nuestro amor pasó como los ríos.

Dora Castellanos, poeta colombiana, nació en Bogotá, en el año de 1924. Se le conoce por sus actividades sociopolíticas y en especial por las periodísticas. Desde muy joven entró a trabajar como secretaria de la Contraloría General de la República. En 1948, publicó su primer libro de poesía titulado Clamor.

Para sus escritos usa el seudónimo Angélica. Ha sido agregada cultural de la embajada colombiana en Venezuela desde 1975. En 1978, la Academia Colombiana de la Lengua le abrió las puertas como miembro correspondiente por sus méritos intelectuales. Ha viajado a diversos países de Latinoamérica y Europa.​ Ha vivido consagrada a las letras, al periodismo y a la poesía. En la actualidad es una de las escritoras colombianas más destacadas en el mundo y sus poesías han sido traducidas a varios idiomas

Anuncios

Contradictorio amor

NYC Dance Project
Gabrielle Salvatto y Anthony Javier Savoy, bailarines del teatro de Harlem, Fotografía de Deborah Ory y Ken Browar

Quemadura glacial de fuego y nieve,
contradictorio amor, tierno y violento,
cerebro ardido, loco pensamiento;
ansioso corazón que no se atreve.

Su voz nos extermina y nos conmueve;
su vivo manantial muere sediento.
Amor, amor, amor, este que siento
como la vida misma eterno y breve.

Algo dentro del ser padece y canta
breve canción, larguísimo gemido
que hasta el infierno mismo nos levanta.

No sabe del amor quien no ha podido,
con un grito clavado en la garganta,
gozar el paraíso prometido.

Dora Castellanos, poeta colombiana, nació en Bogotá, en el año de 1924. Se le conoce por sus actividades sociopolíticas y en especial por las periodísticas. Desde muy joven entró a trabajar como secretaria de la Contraloría General de la República. En 1948, publicó su primer libro de poesía titulado Clamor.

Para sus escritos usa el seudónimo Angélica. Ha sido agregada cultural de la embajada colombiana en Venezuela desde 1975. En 1978, la Academia Colombiana de la Lengua le abrió las puertas como miembro correspondiente por sus méritos intelectuales. Ha viajado a diversos países de Latinoamérica y Europa.​ Ha vivido consagrada a las letras, al periodismo y a la poesía. En la actualidad es una de las escritoras colombianas más destacadas en el mundo y sus poesías han sido traducidas a varios idiomas

Adolescente amor

adolescente amor

¡Amado! Este es aquel amor que conocimos
antaño en nuestra vida; éramos casi niños,
hace ya mucho tiempo,
cuando tu boca me enseñó la risa
y tus labios el beso.
Este es el mismo amor; viene de lejos,
desde la adolescencia;
cuando en la tuya conoció mi mano
el dulce entrelazarse de los dedos
y abrió la noche entre su cielo oscuro
la blanca floración de los luceros.
Este es el mismo amor,
cuando jóvenes éramos
y yo aprendí en la noche de tus ojos
la vigilia y el sueño.

Recuerdo aquel amor, el de turbada
soledad y silencio;
el que marcó en la luz de los cocuyos
el camino del pueblo.
El que nos embriagó con su perfume
en los frutos del huerto,
el que nos enseño toda blandura
sobre el musgo pequeño.
¿Lo recuerdas amor?
Desde tus brazos contemplé la noche
hasta aclarar el cielo;
la luna se apagó, brilló la aurora,
y recuerdo con qué deslumbramiento
vieron nuestras pupilas sombradas
brotar el sol sobre los campos nuevos.
Hace ya mucho tiempo,
supimos la ternura de la hierba
bajo los pies traviesos,
aprendimos la música del agua
de su sonido fresco.
Escuchamos el mar, vimos el viento,
gozamos del arrullo, del aroma,
y del amor de todo el universo,
cuando puros, amantes exaltados
nos enseñó la vida su misterio.
El agua, el sol, la brisa, la montaña;
el libro del Señor estaba abierto
y nuestros ojos ávidos e insomnes
escrutaban el cielo.

Todo lo que es hermoso,
lo aprendimos entonces.
¿Cuándo fue? ¿Cuándo, amado?
En el amor sin tiempo…
Ahora todo nos parece tan lejos…
Vendrán los duros años de la vejez,
amor, seremos viejos.
toda nuestra verdad, será añoranza,
desteñido recuerdo:
el joven resplandor de las miradas,
el encendido fuego de los besos.
¡Oh nuestro amor de antaño!
quizá desde las venas apagadas
de la vejez sin término,
sintamos otra vez, entre suspiros,
el indecible gozo de querernos.
Que viva el corazón para sentirlo,
que guarde la memoria su recuerdo.
¡Vibrar de plenitud, vibrar de nuevo!
Llevemos su existencia hasta la muerte
que amarnos fue tan hondo y verdadero.

Dora Castellanos, poeta colombiana, nació en Bogotá, en el año de 1924. Se le conoce por sus actividades sociopolíticas y en especial por las periodísticas. Desde muy joven entró a trabajar como secretaria de la Contraloría General de la República. En 1948, publicó su primer libro de poesía titulado Clamor.

Para sus escritos usa el seudónimo Angélica. Ha sido agregada cultural de la embajada colombiana en Venezuela desde 1975. En 1978, la Academia Colombiana de la Lengua le abrió las puertas como miembro correspondiente por sus méritos intelectuales. Ha viajado a diversos países de Latinoamérica y Europa.​ Ha vivido consagrada a las letras, al periodismo y a la poesía. En la actualidad es una de las escritoras colombianas más destacadas en el mundo y sus poesías han sido traducidas a varios idiomas

Hay algo en ti

Danielle Richard (31)
obra de Danielle Richard

Hay algo en ti que nunca he conquistado;
vana sombra que no me pertenece,
algo que me conturba y me estremece:
flor de amor que jamás he deshojado.

Es algo indefinible, atormentado;
noche que no se acaba ni amanece;
cual sórdido cilicio permanece
entre la carne viva, soterrado.

Algo entre la locura y el espanto.
Grito que va a llegar y nunca llega,
cercano al resplandor, próximo al llanto.

¡Oh trágico dolor de herida ciega!
Amor por quien suspiro y me levanto,
hay algo en ti que nunca se me entrega.

Dora Castellanos, poeta colombiana 1924