Primavera del agua

omar ortizDunas
Obra de Omar Ortíz

Tinieblas es la luz donde hay luz sola

Unamuno

Sólo te pido el sueño indispensable
para tener confianza en mis sentidos,
para saber que escucho, siento, veo.

Eres ya mi costumbre ante la muerte,
la alegre duración de mi esperanza,
la gracia donde tengo nacimiento,

la tierra prometida, la presencia,
del corazón donde la sangre amante
ya es un pájaro ciego y sin memoria.

todo será en tu encuentro: la alegría
donde el amor la soledad inventa
y alumbra al corazón su misma llama,

la gloria triste de la carne joven
y el mirar donde doblan las campanas
del alba en movimiento de tu forma.

Sólo te pido el sueño indispensable:
la caricia del agua es sirena,
la caridad dio nacimiento al mito.

¿Quién ha dado a tu piel su desconsuelo?,
¿su mínimo temblor desesperado?
¿Quién asombró el perfil de la azucena?

Yo he visto el mar desnudo como un niño,
en tus ojos la noche y en el cielo
la luna con sus hijas de la mano.

¡Ven!, junto al sol que dorará las mieses
está la luz donde nacimos juntos
y el lirio anunciador de la alegría.

¡Ay tu soñada encarnación morena
primavera del agua, Abril, mar junto,
mar unido y sin fin!

Ya en tu abandono
la sangre es el misterio revelado
y el tiempo, tierra al fin, levanta el muro
¡qué limpia certidumbre, qué tranquila

seguridad tu advenimiento ofrece!
¡Qué reclinada comprensión del mundo!
¡Todo a tus pies en raudo sobresalto!

Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910-Madrid, 24 de octubre de 1992) fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria.​

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Contigo

Alex Alemany
Obra de Alex Alemany

No hay noche, no hay luna, no
hay sol cuando estoy contigo,
tiemblo de quererte tanto,
tiemblo de sentirme vivo,

tiemblo de saber que un día
la espuma se lleva al río,
y en el corazón del hombre
se lleva al tiempo el olvido.

No hay luz, no hay jardín, no hay
noche de otoño contigo,
¡quisiera que se acortara
el tiempo cuando te miro!

contigo para perderme,
para salvarme contigo,
contigo, Abril, para siempre
por los siglos de los siglos.

* * *

Tiemblo de verme en tus ojos
sin comprender el bautismo,
contigo, Abril, primavera,
el nombre nace contigo,

y el ser también en el seno
de tu vientre estremecido,
nieve niña y madre virgen
de mi tiempo y mi destino;

por ti se agrupa el rebaño
por ti se doblan los trigos,
por ti los álamos tiemblan
y el mar se levanta en vilo

como los pueblos que llevas
en la mirada perdidos
para siempre, como el tiempo
que vuelve a nacer contigo,

contigo para salvarme,
para perderme contigo
como el beso que no sabe
sobre qué boca ha nacido.

¡No puedo verte, no puedo
verte cuando estoy contigo!
¡no sé mirarte, no sé
mirarte, pero te miro!

Tuyo seré madreselva,
madre viento y madre río,
isla de ti solamente
mi nacimiento continuo,

que estoy con dolor queriendo
lo que muero y lo que vivo,
lo que vivo y lo que muero
de tenerlo sin vivirlo.

· · · · ·

Ya el tiempo es sólo el espejo
donde te sueño lo mismo
que los chopos en invierno
sueñan su verdor florido.

Quiero recordar tu rostro
y aún no lo tengo aprendido,
sin verte, casi sin verte
paso las horas contigo.

No sé recordar, no tengo
recuerdos cuando te miro,
pero estoy viendo en tus ojos
el mundo entero y reunido:

los sueños que eran cortos,
los labios que eran tan niños,
las manos que se quemaban
con el perfume del mirto,

la juventud que no sé
si he tenido o he perdido,
la vejez que acaso tenga,
que acaso tenga contigo,

todo renaciendo está,
y a Dios le ruego y le pido,
si cuanto vieron mis ojos
a través de ti lo han visto,

¡que nunca cese esta hora
que me ha cambiado de sitio
la sangre para que tenga
nacimiento en tu latido!

La voz que quiso ser nieve,
la nieve que al fin fue río,
el don de ver y la pura
ensoñación de haber visto,

el corazón donde a veces
canta un pájaro y sentimos
que se alegra la espesura
de la sangre con su trino,

y el tránsito de la carne
que aún recuerda que fue virgen
cuando se encuentra contigo,

todo volviendo a nacer,
todo naciendo del mismo
amor y del mismo asombro
que hace del mirar un rito,

así, tu mano en mi mano,
tu corazón junto al mío,
sosiégame, ten mis ojos
quietos, para siempre fijos;

sosiégame, ten mi vida
pendiente del gozo mismo
de estar muriendo y naciendo
junto, desierto, contigo.

Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910-Madrid, 24 de octubre de 1992) fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria.​

Abrazada a una lágrima

Duffy Sheridan
Obra de Duffy Sheridan

COMO LA HORMIGA TESTARUDA LLEVA SU CARGA SOSTENIÉNDOSE EN ELLA
así te encuentro siempre abrazada a una lágrima,
a una lágrima tuya que no has llorado todavía,
que no quieres llorar,
que no puedes llorar porque es más grande que tu cuerpo,
y no la puedes contener como el mundo no contiene su noche,
y te apoyas en ella, sin llorarla, para que siga estando junta,
y duermes a su lado vigilándola un poco,
y la sostienes en tus brazos, sin llegar a abarcarla,
como el rail sostiene el tren,
y la proteges con tu vida de la profanación
para que el mundo, pequeñito, no la pueda enjugar en su pañuelo.

Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910-Madrid, 24 de octubre de 1992) fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria.​

Y escribir tu silencio sobre el agua

Josef Hinterseer
Dibujo a lápiz de Josef Hinterseer

Sólo florece el agua que está queda

Miguel de Unamuno

No sé si es sombra en el cristal, si es sólo
calor que empaña un brillo; nadie sabe
si es de vuelo este pájaro o de llanto;
nadie le oprime con su mano, nunca
le he sentido latir, y está cayendo
como sombra de lluvia, dentro y dulce,
del bosque de la sangre, hasta dejarla
casi acuñada y vegetal, tranquila.
No sé, siempre es así, tu voz me llega
como el aire de Marzo en un espejo,
como el paso que mueve una cortina
detrás de la mirada; ya me siento
oscuro y casi andado; no sé cómo
voy a llegar, buscándote, hasta el centro
de nuestro corazón, y allí decirte,
madre, que yo he de hacer en tanto viva,
que no te quedes huérfana de hijo,
que no te quedes sola allá en tu cielo,
que no te falte yo como me faltas.

firma luis rosales

Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910-Madrid, 24 de octubre de 1992) fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria.​

La luz de la luna cubre tus huellas

patricia avellaneda11
Obra de Patricia Avellaneda

Este de mares en vilo
dulce frenesí que siento,
esta ternura de viento
apasionado y tranquilo,
y este derecho de asilo
de agua cayendo en la fuente,
me empujan calladamente
y veo mi sangre latiendo
porque va traspareciendo
tu imagen en su corriente.

Y la noche se ha juntado
con la vida que me das
y no hay en el mundo más
que un corazón a tu lado
que al mirarte alucinado
ve caminar sus arenas,
y empieza a vivir apenas,
teniendo su sangre rota,
de la que tú, gota a gota,
vas transmitiendo a sus venas.

Luz de luna en la mirada
que aún no ha encontrado el camino
y al fin en la lluvia vino
para mirar deshojada;
Luz de luna en la enramada
como un acto de perdón,
que ha dejado a mi corazón
su bautismo de alegria,
luna que en la vida mía
borra el rastro y deja el son.

Luis Rosales Camacho (Granada, 31 de mayo de 1910-Madrid, 24 de octubre de 1992) fue un poeta y ensayista español de la generación de 1936. Miembro de la Real Academia Española y de la Hispanic Society of America desde 1962, obtuvo el Premio Cervantes en 1982 por el conjunto de su obra literaria.​