Acaba una guerra

Acaba una guerra
en algún lugar del mundo.
Comienza a latir
un corazón dormido.
Una flor se abre,
una herida se cierra.
Grita una voz dormida.
Bailan al fin
un par de enamorados.
Se cumple el deseo de alguien
que ya había perdido la fe.
Tu nombre es un sonido
que me recuerda a la vida.

Sara Bueno Hormigo (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1991), conocida como Sara Búho. Comenzó publicando sus poemas en Instagram hasta que en 2016 publicó su primer poemario en papel, La ataraxia del corazón, que es una introspección lírica. Bucea en su interior para dar respuesta a las preguntas que se hace en voz alta.​ Se la considera parte de la generación de poetas que se han dado a conocer en las redes sociales antes de la publicación de sus libros en papel, lo que ha provocado una acogida favorable a sus poemarios.

Presente

Sara Búho

Lo más duro del presente
es lidiar con el pasado
y romper con el futuro.

Pegué mi mejilla a su lágrima,
besé su párpado,
besé su frente y envolví su tristeza
con mi cuerpo.
Huyeron las palabras de su miedo,
el corazón sólo impulsaba abandono
y toda la piel fue un torbellino
en busca de restos entre las ruinas.

Pegó su mejilla a mi lágrima,
besó mi párpado, besó mi frente
y envolvió mi tristeza
con su cuerpo.
Susurramos como el aire,
nos abandonamos al impulso
y nuestra piel fue el escaparate
de la flor que quiere renacer de entre las ruinas.

Sara Bueno Hormigo (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1991), conocida como Sara Búho. Comenzó publicando sus poemas en Instagram hasta que en 2016 publicó su primer poemario en papel, La ataraxia del corazón, que es una introspección lírica. Bucea en su interior para dar respuesta a las preguntas que se hace en voz alta.​ Se la considera parte de la generación de poetas que se han dado a conocer en las redes sociales antes de la publicación de sus libros en papel, lo que ha provocado una acogida favorable a sus poemarios.

Tus pupilas luminosas

Tus pupilas luminosas
son el centro de una diana,
y un dardo invisible viaja lentamente
desde mi boca hasta clavarse dentro.

Amarte es perpetuar una dictadura en el alma,
y te lo susurro con la torpeza tartamuda
de los deseos más sencillos
cuando los envuelve el miedo.

Ahora tu lagrimal está encendido
y llueven olas desde dentro,
brotando para curar el daño,
flotando para apagar el sueño.

No fuimos lo suficientemente fuertes
como para no dejar de amarnos,
pero ahora el aire fluye
y los pájaros bailan entre nuestros dedos
recordándonos que un día sí.

Es esa forma que tenías de quererme,
y la forma en la que te quise yo,
la que mece la esperanza
la que ensalza las pieles.

Sara Bueno Hormigo (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1991), conocida como Sara Búho. Comenzó publicando sus poemas en Instagram hasta que en 2016 publicó su primer poemario en papel, La ataraxia del corazón, que es una introspección lírica. Bucea en su interior para dar respuesta a las preguntas que se hace en voz alta.​ Se la considera parte de la generación de poetas que se han dado a conocer en las redes sociales antes de la publicación de sus libros en papel, lo que ha provocado una acogida favorable a sus poemarios.

Lo que sucede

Todo lo que tienen de diferente dos noches
cabe en una estampida,
y sólo lo que sobrevive a la diferencia,
lo que permanece entre la violencia del deseo
y la impasible sucesión de los hechos,
se clava como una astilla.

Los pájaros vuelan a ras de unos ojos,
acostumbrados a la lluvia de las despedidas,
tranquilos bajo sus plumas mojadas
como el asfalto de esta carretera vieja
que recorro sola, sin ti.

Hay música en las gotas
y silencio en el resto de cosas.
Sigo despidiéndome de todo lo que recuerdo,
y espero a que me besen despacio
porque yo no quiero besar,
pero no me importa sentir.

Las ramas arañan el espacio que ocupan
como telarañas asimétricas en el olvido.
Tienes que aparecer como una sombra
en la oscuridad,
como un destello en la luz más intensa.
Tienes que aparecer imperceptible y preciso
para que acariciarte vuelva a ser una proeza,
y dejarme acariciar sea tan inútil como
un disparo a la esperanza.

Llega siempre la hora de la despedida
y pronuncio adiós con la voz ensayada y firme.
No nos creemos lo que ocurre.
Me dejas justo en el mismo lugar donde
mil veces nos dijimos hasta luego entre risas
abrazos y promesas.

No hay dos noches iguales,
pero sí dos oscuridades:
la que sucede y la que recuerdo.
Manchada de versos intento traspasar
los relojes que arroja el instante,
pero no.

Quizás si no hubiera dudado tanto,
quizás si hubiera dudado un poco menos,
hubiera llegado a tiempo a ti
pero jamás hubiera llegado a este poema.

Sara Bueno Hormigo (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1991), conocida como Sara Búho. Comenzó publicando sus poemas en Instagram hasta que en 2016 publicó su primer poemario en papel, La ataraxia del corazón, que es una introspección lírica. Bucea en su interior para dar respuesta a las preguntas que se hace en voz alta.​ Se la considera parte de la generación de poetas que se han dado a conocer en las redes sociales antes de la publicación de sus libros en papel, lo que ha provocado una acogida favorable a sus poemarios.

Ser madre es a menudo entender siempre

Ojos verdes,
azucena,
flor en la que pienso
cuando pienso en ti.
Miel de la vida,
alimento mío,
madre.
Lloro tu llanto
sonrío tu risa.
Tus brazos siguen
siendo cuna,
y mi cuerpo se hace pequeño,
minúsculo,
cuando lo rodean.
Cuando la vida no es dulce,
vienes tú y me miras tiernamente,
y vuelvo a tu útero
y todo es vida,
calma,
luz.
Luz de tu cuerpo joven.
Ser hija es a menudo entender tarde
que el tiempo no repite,
no vuelve,
no cesa.
Ser madre es a menudo entender siempre
que el tiempo no repite,
no vuelve,
no cesa.
Mamá,
de mayor quiero amar
como amas tú,
y que alguien vea en mí el infinito
tan claro como lo veo yo al mirarte.

Sara Búho, del poemario «La inercia del silencio»

Sara Bueno Hormigo (La Línea de la Concepción, Cádiz, 1991), conocida como Sara Búho. Comenzó publicando sus poemas en Instagram hasta que en 2016 publicó su primer poemario en papel, La ataraxia del corazón, que es una introspección lírica. Bucea en su interior para dar respuesta a las preguntas que se hace en voz alta.​ Se la considera parte de la generación de poetas que se han dado a conocer en las redes sociales antes de la publicación de sus libros en papel, lo que ha provocado una acogida favorable a sus poemarios.