Regreso

De la aventura de ser honrada
Regreso a casa vencedora.
¿Hace cuántas generaciones me he marchado?
No recuerdo y ya ni sé de dónde.

Llevo conmigo todos los astros y les muestro
El jardín que deben calentar,
Y las montañas me piden que las lleve a la tierra
Sobre la que erigirán su altura,

Y las aves giran y me preguntan
Dónde poner su nido, y rebaños infinitos
Vienen detrás de mí y esperan el lugar
Donde asentarse y multiplicarse.

Yo digo: «Esperad solo un instante,
El lugar de donde partí está cerca.
Un minuto más, debe de haber
Un lugar firme, tan solo un lugar firme…».

Pero todo alrededor es fluido. Busco
Y estoy exhausta de tanto andar,
Obligada a llevar dentro de mí el punto
Rígido de apoyo para el universo.


Ana Blandiana (Timișoara, Rumanía, 1942) es, sin duda, una de las poetas más relevantes de las letras europeas. En su vasta obra poética destacan títulos como Octubre, noviembre, diciembre (1972), El sol del más allá (2000), El reflujo de los sentidos (2004) y Mi patria A4 (2010). Blandiana concibe la literatura como una forma de testimonio y de resistencia ante el terror de la historia. Su poética, intimista y de sencillez expresiva, contiene una gran carga filosófica y está enraizada en el sentimiento trágico de la existencia.

Hechizo de lluvia

Amo la lluvia, amo la lluvia con locura,
La lluvia impetuosa, la lluvia serena,
La lluvia virginal y la lluvia de mujer desatada,
La lluvia reciente y la interminable lluvia del tedio.
Amo la lluvia, amo la lluvia con locura,
Me gusta revolcarme en su hierba blanca y alta,
Me gusta cortar sus hojas y llevarlas entre los labios,
Que se desmayen los hombres al verme así.
Sé que está feo decir: «Soy la mujer más bella»,
Está feo y, quizá, ni siquiera sea cierto,
Pero déjame, cuando llueva,
Y solo cuando llueva,
Pronunciar las palabras mágicas: «Soy la mujer más bella».
Soy la mujer más bella porque llueve
Y los flecos de la lluvia me sientan bien,
Soy la mujer más bella porque sopla el viento
Y mi vestido en vuelo me tapa las rodillas,
Soy la mujer más bella porque tú
Estás lejos y te espero,
Y tú sabes que te espero,
Soy la mujer más bella y sé esperarte,
Y aún te espero.
En el aire hay aroma de amor vivo,
Y todos los transeúntes sienten el olor de la lluvia,
En una lluvia como esta puedes enamorarte de repente,
Todos los transeúntes están enamorados,
Y yo te espero.
Solo tú lo sabes…
Amo la lluvia,
Amo la lluvia con locura,
La lluvia impetuosa, la lluvia serena,
La lluvia virginal y la lluvia de mujer desatada…


Ana Blandiana (Timișoara, Rumanía, 1942) es, sin duda, una de las poetas más relevantes de las letras europeas. En su vasta obra poética destacan títulos como Octubre, noviembre, diciembre (1972), El sol del más allá (2000), El reflujo de los sentidos (2004) y Mi patria A4 (2010). Blandiana concibe la literatura como una forma de testimonio y de resistencia ante el terror de la historia. Su poética, intimista y de sencillez expresiva, contiene una gran carga filosófica y está enraizada en el sentimiento trágico de la existencia.

Tal vez alguien sueñe conmigo

Obra de Vicente Romero

Tal vez alguien sueñe conmigo –
Por eso mis gestos
Son tan blandos
E indefinidos,
Como si olvidaran su intención
A mitad del movimiento,
Grotescos,
Por esto mis contornos se borran,
Segundo tras segundo,
Y mis actos se disuelven…
Y, tal vez, al que sueña conmigo
Le arrancan de vez en cuando
Del sueño
Y despierto,
Le llevan a regañadientes a su vida
Real,
Por eso oscurezco
Suspendida a veces
Como de un hilo de nieve que se disuelve,
Sin saber
Si alguna vez volverá a dormir
Para que vuelva a pasarme.
Algo.

Ana Blandiana (Timișoara, Rumanía, 1942) es, sin duda, una de las poetas más relevantes de las letras europeas. En su vasta obra poética destacan títulos como Octubre, noviembre, diciembre (1972), El sol del más allá (2000), El reflujo de los sentidos (2004) y Mi patria A4 (2010). Blandiana concibe la literatura como una forma de testimonio y de resistencia ante el terror de la historia. Su poética, intimista y de sencillez expresiva, contiene una gran carga filosófica y está enraizada en el sentimiento trágico de la existencia.

Recuerdo

Recuerdo que una vez me pregunté
Si tú y yo tendríamos dos ángeles de la guarda,
Porque estando siempre juntos
Habría sido un despilfarro.
Uno solo habría sido suficiente.
No se me pasó por la cabeza
Que pudiéramos separarnos
Y entonces el ángel
Se hubiera visto obligado a elegir
O, tal vez, uno de nosotros hubiera tenido que renunciar.
Sinceramente dime:
¿No te pesa haberlo dejado
Solo para mí?

— — —

Ana Blandiana (Timișoara, Rumanía, 1942) es, sin duda, una de las poetas más relevantes de las letras europeas. En su vasta obra poética destacan títulos como Octubre, noviembre, diciembre (1972), El sol del más allá (2000), El reflujo de los sentidos (2004) y Mi patria A4 (2010). Blandiana concibe la literatura como una forma de testimonio y de resistencia ante el terror de la historia. Su poética, intimista y de sencillez expresiva, contiene una gran carga filosófica y está enraizada en el sentimiento trágico de la existencia.

La Balada de las aduanas

No temas –me dijiste–
El dios del color de las hojas viejas
Se mostrará en la aduana del ocaso,
Tiene
Un pico de pájaro cantor,
Gemidos encerrados en el oído
Y el ojo abierto como los muertos.
Le acompañan los cervatillos
Y los ciervos
Que avanzan en parejas como reyes
Coronados con anillos mustios de hierbas –
Él te llevará hasta la aduana del norte.

Allí te esperará
Un dios anciano –

De su órbita derecha
Fluyen las nubes,

De su órbita izquierda–
Nace el ocaso,
Está acurrucado y es calvo
Tiene un rictus alelado,
Incuba huevos de serpiente en las axilas,
En los hombros le crecen plumas de cuervos
En los codos alas de pez,
Grazna con aspereza de vez en cuando,
Su voz te acompañará
Hasta la aduana de levante.

Desde donde
Debe guiarte un niño
Que se esconde.
Es un dios, pero no quiere reconocerlo,
Se transforma a veces en alondra,
O en rana,
Le cuelgan barbas de diente de león,
Alas de mariposa,
Cuernos de las ramas,
Jorobas de las caracolas.
Le puedes reconocer
Sólo
Por la fila amarga
De grullas
Que le siguen
Tras el rayo débil
Tres veces
Enredado sobre él,
Tras el temblor apresurado
De la hoja de morera.
Déjate perseguir – me susurraste–
Hasta la aduana del sur.

Pero no despiertes – me gritaste–
Allí te espera la dueña
Del reino entero.
Pasará su mano sobre tus ojos,
No tengas miedo,
Piensa
Que ella es el hada
Con voz aguda de pavo real,
Con olor a fresas,
Con faldas de hojas de mandrágora
Y labios verdes,
Con el pelo de agua delirante
Fluyendo hacia el mar;
Las aves pasan por su cuerpo,
Los peces por los cabellos –
¡No la despiertes!
Los lagartos mudan sus pieles ebrias,
El sol está ciego en su palma
Y crea el día
Sólo la luna de hiel
Gotea desde lo alto
Sobre nosotros…
Si tienes fuerza
Para soñar que duermes – dijiste –
Puedes regresar
Por la aduana del ocaso.

Ana Blandiana, 1942, es una poeta, ensayista y figura política rumana. Una de las figuras literarias de Rumania

Tal vez alguien sueñe conmigo

Tal vez alguien sueñe conmigo –
Por eso mis gestos
Son tan blandos
E indefinidos,
Como si olvidaran su intención
A mitad del movimiento,
Grotescos,
Por esto mis contornos se borran,
Segundo tras segundo,
Y mis actos se disuelven…
Y, tal vez, al que sueña conmigo
Le arrancan de vez en cuando
Del sueño
Y despierto,
Le llevan a regañadientes a su vida
Real,
Por eso oscurezco
Suspendida a veces
Como de un hilo de nieve que se disuelve,
Sin saber
Si alguna vez volverá a dormir
Para que vuelva a pasarme.
Algo.

Ana Blandiana, 1942, es una poeta, ensayista y figura política rumana. Una de las figuras literarias de Rumania

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Poate că mă visează cineva

Poate că mă visează cineva –
De aceea gesturile
Îmi sunt atât de moi
Şi de neterminate,
Cu scopul uitat
La jumătatea mişcării,
Grotesc,
De aceea contururile mi se şterg
Secundă cu secundă
Şi faptele mi se topesc …
Şi poate cel ce mă visează
E smuls din când în când
Din somn,
Trezit,
Purtat cu sila-n viaţa lui
Adevărată,
De aceea mă-ntunec
Suspendată uneori
Ca de-un fir care se topeşte de nea,
Fără să ştiu
Dacă va mai adormi vreodată
Ca să mi se mai întâmple
Ceva.