Tan arduamente el mar…

mar mio

Tan arduamente el mar,
tan arduamente,
el lento mar inmenso,
tan largamente en sí, cansadamente,
el hondo mar eterno.
Lento mar, hondo mar,
profundo mar inmenso…

Tan lenta y honda y largamente y tanto
insistente y cansado ser cayendo
como un llanto, sin fin,
pesadamente,
tenazmente muriendo…

Va creciendo sereno desde el fondo,
sabiamente creciendo,
lentamente, hondamente, largamente,
pausadamente,
mar,
arduo, cansado mar,
Padre de mi silencio.

Idea Vilariño, (Montevideo, 18 de agosto de 1920-Montevideo, 28 de abril de 2009)1​ fue una poeta, ensayista y crítica literaria uruguaya perteneciente al grupo de escritores denominado Generación del 45. Dentro de sus facetas menos conocidas se encuentran la de traductora, compositora y docente.

El quinto cielo

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Para Martín López- Vega

Seremos niños
cuando la muerte roce el quinto cielo.
Querremos abrazarnos
a la risa que deja la inocencia
en los tejados.

Maullidos de gato
que planean
tomar el territorio de las sombras.
Y nosotros debatiéndonos
entre un intento por volar
y un anhelo enfermizo
por querer escapar
de nuestro propio cuerpo.

Seremos niños
olvidando el olor que dejan los adultos,
el rastro de sus miedos
atado a las desgracias de las vidas ajenas.

La vejez será el eco
de los acantilados,
murmullo de cisternas
bebiéndose el silencio de la noche.

Seremos niños buenos
en ataúdes blancos
y trenzaremos sueños
humedeciendo el mimbre
en las aguas termales
de los cuentos de hadas.

De “Compañera de celda” 2006

Ana Merino (Madrid, 1971) es profesora de escritura creativa y estudios hispánicos en la Universidad de Iowa (Estados Unidos). Ha publicado cinco libros de poesía, Preparativos para un viaje (Rialp, 1995), Los días gemelos (Visor, 1997), La voz de los relojes (Visor 2000), Juegos de niños (Visor, 2003), Compañera de celda (Visor, 2006) y Curación, (Visor, 2010). Ha ganado los premios Adonais y Fray Luis de León de poesía, y el premio Diario de Avisos por sus artículos sobre cómics para la revista literaria.

Ser encina nocturna

javier rosano encina
fotografía de Javier Rosano

Te inflinjo ser un cero eterno y rápido,
un cero matemático, perfecto,
un cero maxilar, un cero de aire, un dedo de mi mano
sin anillo, un cero como yo
de Dios y esquina, una uña enamorada, un ojo ciego,
un trozo del exceso del dolor.
Y no supo su enfermedad considerable
ser parte, ser todo, ser encina nocturna, labio difuso,
ni ser metálicamente conocido por su símbolo,
ni cero ni eterno ni arquitectónico ni nada.
Sólo supo ser hombre y aún ni eso.
Tanto todo para todo y para nada.

Carlos Aurtenetxe (San Sebastián, 1942), poeta, narrador y ensayista, empezó a publicar en 1962. Fue colaborador de las revistas literarias Kurpil y Kantil. En 1977, con el relato Los lemmings, ganó el Premio de Cuentos Ciudad de San Sebastián.
Su primer libro de poemas salió en 1979 (Caja de silencio) en la colección “Ancia”, que dirigía Jorge G. Aranguren. Por sus poemarios Pieza del templo, Figuras en el friso y Las edades de la noche, recibió los premios Ciudad de Irún (1982), Blas de Otero (1982) y Alonso de Ercilla (1983). En 1990 la Universidad del País Vasco editó el volumen Palabra perdida / Galdutako hitza (1990) que abarca veintiún poemarios escritos entre 1977 y 1989, dos de ellos originariamente en francés. Se trata de una antología, pero recoge la mayor parte de su creación poética de ese periodo.

Desde entonces ha publicado en la editorial Bermingham, de San Sebastian.
Aquí han salido sus libros dedicados a tres grandes escultores vascos. Estos libros son:
La casa del olvido (1999) (Eduardo Chillida)
La piedra acontecida (2000) (Jorge Oteiza)
Acanto ciego (2006) (Remigio Mendiburu

Y el poemario Los cormoranes (2002) con prólogo de Carlos Rojas.

Ha traducido al castellano dos libros del poeta Jean Mambrino

En 2012, también en Bermingham, sale Aspera llama, una antologìa poética de casi 400 páginas que abarca los años 1977 a 2006. Realizada por el propio autor y con prólogo de Patricio Hernández, esta antología es fundamental para conocer la obra de Carlos Aurtenetxe.

Un cielo detenido

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Volqué la ceja de tu línea en las palabras.
Había ardido el tiempo hacia tiempo.
Yo nunca estuve.
Hace ya mucho que nos caímos en los trapecios.
El mar con los amigos dentro de todos.
después giramos y el final estaba solo.
Nunca cantaron los pájaros eternos.
Nos saludamos sin conocernos enamorados.
Todos se fueron a vivir al cementerio.
El triunfo allí la gloria el frío.
Mis ojos libres.
Todos los huesos de viento y noche de cobre y viento.
los toros viejos desmontándose las astas.
Ciegos sin luces ríen los niños cuando amanecen.
Cuando desde los lienzos todos los muros se descuelgan.
Todas las guerras todos los dioses.
Luego encendieron el cielo detenido contra nocotros.
Después se fueron a la distancia todos dormidos.
después giramos y el final estaba solo.
Y yo no estaba en ninguna parte yo nunca estuve.

Carlos Aurtenetxe (San Sebastián, 1942), poeta, narrador y ensayista, empezó a publicar en 1962. Fue colaborador de las revistas literarias Kurpil y Kantil. En 1977, con el relato Los lemmings, ganó el Premio de Cuentos Ciudad de San Sebastián.
Su primer libro de poemas salió en 1979 (Caja de silencio) en la colección “Ancia”, que dirigía Jorge G. Aranguren. Por sus poemarios Pieza del templo, Figuras en el friso y Las edades de la noche, recibió los premios Ciudad de Irún (1982), Blas de Otero (1982) y Alonso de Ercilla (1983). En 1990 la Universidad del País Vasco editó el volumen Palabra perdida / Galdutako hitza (1990) que abarca veintiún poemarios escritos entre 1977 y 1989, dos de ellos originariamente en francés. Se trata de una antología, pero recoge la mayor parte de su creación poética de ese periodo.

Desde entonces ha publicado en la editorial Bermingham, de San Sebastian.
Aquí han salido sus libros dedicados a tres grandes escultores vascos. Estos libros son:
La casa del olvido (1999) (Eduardo Chillida)
La piedra acontecida (2000) (Jorge Oteiza)
Acanto ciego (2006) (Remigio Mendiburu

Y el poemario Los cormoranes (2002) con prólogo de Carlos Rojas.

Ha traducido al castellano dos libros del poeta Jean Mambrino

En 2012, también en Bermingham, sale Aspera llama, una antologìa poética de casi 400 páginas que abarca los años 1977 a 2006. Realizada por el propio autor y con prólogo de Patricio Hernández, esta antología es fundamental para conocer la obra de Carlos Aurtenetxe.

Un animal dormido

NYC dance project
fotografía de Ken Browar y Deborah Ory

Cuando algún cielo,
adicto a las traiciones, disuelva
aquellos cuerpos impalpables
en la lluvia,
esparza las cenizas de sus ojos en el viento,
será un dios, un animal
dormido,
el que actúa,
el que invada la tarde, el que digiere
y no perdona
otra vida que la suya, otro absurdo
que el de su corazón,
o será alguno de nosotros, tras el disfraz
de un hombre,
distribuyendo las afligidas frases,
los obligados rumbos a los suyos,
los bellos días que ya no han de volver.
Un cielo, un dios, un animal
dormido, un hombre
disfrazado,
un verdugo,
un héroe,
tú,
yo,
qué mas darán las palabras, las formas, los gestos
que se asumen, los oficios,
si nada ha de variar.
Será deber de la pupila abarcadora
reconocer
el tono sosegado de la tragedia.
Ser ola mínima,
el mínimo habitante de ese histórico mar,
la distancia.
Mirar pausadamente el rostro impenetrable
su eterna juventud
disgregadora,
su infinita dureza, su exquisito papel,
su gesto amable.
Mas algo hay suave, pasajero,
inconveniente, que quiebra
la balanza,
da respiro.
Un gramo de dolor nunca cabrá en el mundo.

Carlos Aurtenetxe (San Sebastián, 1942), poeta, narrador y ensayista

Euskeraz  En euskera

Abere Lokartu Bat

Zeruren batek
saldukeria zale, xahu ditzanean
gorputz ukiezin haiek
eurian,
bana ditzanean bere begien errautsak haizean,
jainko bat izango da, abere bat
lokartua,
ekiten duena,
arratsa inbaditzen duena, liseritzen duena
eta barkatzen duena
bereaz gaindiko beste bizitza,
bere bihotzarenaz gaindiko
beste absurdoa,
eta gutariko bat izango da, gizaki baten
disfrazaren ostean,
banatuz esaldi mingotsak,
derrigorrezko norabideak bereei,
gehiago itzuliko ez diren egun ederrak.
Zeru bat, jainko bat, abere bat
lokartua, gizon bat
mozorrotua,
borreru bat,
heroe bat,
zu,
ni
zer gehiago emango dute hitzek, moduek, asumitzen diren
jokerek, lanbideek,
ezer aldatuko ez bada.
Beginini inguratzailearen eginkizun izango da
igertzea
tragediaren tonu soseguzkoa.
Uhin txikiena izatea,
itsaso historiko horretako biztanle txikiena,
urruntasuna.
Pausak begiratu aurpegi zurrunaren
betiko gaztetasun
barreiagarria,
bere gogortasun infinitoa, bere paper goxoa,
bere keinu maitagarria.
Baina bada zerbait bigun, igankor,
desegoki, hausten duena
pisua,
arnas damana.
Samin gramu bat ez da kabituko sekula munduan.

 

Me perdí en el lado perpetuo de las aguas

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Me perdí en el lado perpetuo de las aguas
junto a sus joyas sin luz
ni acercamiento
nuestros gestos más blancos y ordenados
en la mesa infinita
imperios de cristal de decepción
vagando en la altitud
viejos estruendos tornándose en silencios
niños en viejos
sin excusa
susurros imposibles
cosas que nunca pudimos aprender del todo

Definitivamente el agua no era nadie.

                                                     ◆━━━━━━◆❃◆━━━━━━◆

Uren alderdi betikoan galdu nintzen

Uren alderdi betikoan galdu nintzen
argi gabeko bere joien ondoan
ez hurbilketarik
gure keinuak zuriagoak eta eratuagoak
mahai infinitoan
kristalezko inperioak etsipenezkoak
aldarrai goitasunean
antzinako zaratak isiltasun bihurturik
haurrak agure
aitzakiarik gabe
zurrumurru ezinezkoak
sekula erabat ikasi ezin izan genituen gauzak.

Benaz ura ez zen inor.

 

Carlos Aurtenetxe (San Sebastián, 1942), poeta, narrador y ensayista, empezó a publicar en 1962. Fue colaborador de las revistas literarias Kurpil y Kantil. En 1977, con el relato Los lemmings, ganó el Premio de Cuentos Ciudad de San Sebastián.
Su primer libro de poemas salió en 1979 (Caja de silencio) en la colección “Ancia”, que dirigía Jorge G. Aranguren. Por sus poemarios Pieza del templo, Figuras en el friso y Las edades de la noche, recibió los premios Ciudad de Irún (1982), Blas de Otero (1982) y Alonso de Ercilla (1983). En 1990 la Universidad del País Vasco editó el volumen Palabra perdida / Galdutako hitza (1990) que abarca veintiún poemarios escritos entre 1977 y 1989, dos de ellos originariamente en francés. Se trata de una antología, pero recoge la mayor parte de su creación poética de ese periodo.

Desde entonces ha publicado en la editorial Bermingham, de San Sebastian.
Aquí han salido sus libros dedicados a tres grandes escultores vascos. Estos libros son:
La casa del olvido (1999) (Eduardo Chillida)
La piedra acontecida (2000) (Jorge Oteiza)
Acanto ciego (2006) (Remigio Mendiburu y el poemario Los cormoranes (2002) con prólogo de Carlos Rojas.

Ha traducido al castellano dos libros del poeta Jean Mambrino

En 2012, también en Bermingham, sale Aspera llama, una antologìa poética de casi 400 páginas que abarca los años 1977 a 2006. Realizada por el propio autor y con prólogo de Patricio Hernández, esta antología es fundamental para conocer la obra de Carlos Aurtenetxe.

Gracia

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fotografía de Sasint

Van a cantar las aves. Lo siento en mis costados.
Porque me tiemblan alas que nunca vi crecer.
Y súbitos los árboles sacuden sus mensajes
para que yo los coja y lleve por el viento.

Van a brotar más fuertes. Escucho que la tierra
desliza por mis plantas sus tibias humedades;
y un arroyo no nace si una mujer no quiere
que le ciña las piernas con su lienzo delgado.

Sé que vienen jardines. Sé que brincan corceles.
Aprender todo eso me ha costado la vida.
Y os la dejo en el mármol, por si alguno la hallara
y quisiera saber cómo se olvida tanto.

Carmen Conde, (Cartagena, 15 de agosto de 1907 – Majadahonda, 8 de enero de 1996)​ fue una poeta, prosista, dramaturga, ensayista y maestra española, considerada una de las voces más significativas de la generación poética del 27. Fue la primera académica de número de la Real Academia Española, pronunciando su discurso de entrada en 1979.​ En 1931, Conde fundó, junto a Antonio Oliver Belmás, la primera Universidad Popular de Cartagena.

Huida

rosa en mano

Inercia de la muerte. ¡Qué distancia
me aleja ya, segura, de lo humano!
Aquella rosa que murió en mi mano
será pronto recuerdo de fragancia.

Silencio de silencios. En mi estancia
diluye su perfil lo cotidiano
y retorna sin hieles a su arcano
esa amargura que la vida escancia.

Nada será de todo lo que ha sido.
Voy a ofrecer al sello del olvido
mis párpados febriles y mis labios

que inmoviliza el rictus de lo eterno.
¡Quiero escapar indemne del infierno
que arde en la trama de tus besos sabios!

Ernestina de Champourcín, poeta española de la Generación del 27, nacida en Vitoria 1905-1999

Nadie me llame hoy

alexander yakovlev fotografia
fotografía de Alexander Yakovlev

Nadie me llame hoy.
He tenido que ausentarme bruscamente.
Seres que abreviaban la luz a mi paso,
y reposo,
débiles cazadores de eternidad,
de madrugada,
en los salones de la lluvia,
gente que no sabe perdonarse.
Tanta sombra en los cipreses conquistados.
Nadie me llame hoy desde la vida.
Ya no hay excusas ni motivos
entre mis manos de madera y las edades de los árboles.
Al despegarme de las páginas
no ha dejado sitio alguno a mi vacío,
mi palidez.
No estaba en ellas.
Estaba solamente superpuesto como el espejo
y la luz encarcelada.
Asciende el mar hasta los débiles gestos de las rocas,
hasta los rostros fugaces de las nubes.
No existen nombres en la nueva ciudad,
ni verdades.
Cedan las aguas a las aguas,
el viento al viento,
las hojas a las hojas,
esa legión de pasadizos y frentes presurosas,
en secreto,
hacia la oscuridad.
Nadie me llame hoy si no es capaz de comprender
mis nuevos ojos,
si no alcanza a percibir el silencio de mi voz,
si ya no puede amarme.

Carlos Aurtenetxe (San Sebastián, 1942), poeta, narrador y ensayista, empezó a publicar en 1962. Fue colaborador de las revistas literarias Kurpil y Kantil. En 1977, con el relato Los lemmings, ganó el Premio de Cuentos Ciudad de San Sebastián.
Su primer libro de poemas salió en 1979 (Caja de silencio) en la colección “Ancia”, que dirigía Jorge G. Aranguren. Por sus poemarios Pieza del templo, Figuras en el friso y Las edades de la noche, recibió los premios Ciudad de Irún (1982), Blas de Otero (1982) y Alonso de Ercilla (1983). En 1990 la Universidad del País Vasco editó el volumen Palabra perdida / Galdutako hitza (1990) que abarca veintiún poemarios escritos entre 1977 y 1989, dos de ellos originariamente en francés. Se trata de una antología, pero recoge la mayor parte de su creación poética de ese periodo.

Desde entonces ha publicado en la editorial Bermingham, de San Sebastian.
Aquí han salido sus libros dedicados a tres grandes escultores vascos. Estos libros son:
La casa del olvido (1999) (Eduardo Chillida)
La piedra acontecida (2000) (Jorge Oteiza)
Acanto ciego (2006) (Remigio Mendiburu y el poemario Los cormoranes (2002) con prólogo de Carlos Rojas.

Ha traducido al castellano dos libros del poeta Jean Mambrino

En 2012, también en Bermingham, sale Aspera llama, una antologìa poética de casi 400 páginas que abarca los años 1977 a 2006. Realizada por el propio autor y con prólogo de Patricio Hernández, esta antología es fundamental para conocer la obra de Carlos Aurtenetxe.