Recuerdo de una tarde verano

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obra de Vladimir Volegov

Aquel temblor del muslo
y el diminuto encaje
rozado por la yema de los dedos,
son el mejor recuerdo de unos días
conocidos sin prisa, sin hacerse notar,
igual que amigos tímidos.

Fue la tarde anterior a la tormenta,
con truenos en el cielo.
Tú apareciste en el jardín, secreta,
vestida de otro tiempo,
con una extravagante manera de quererme,
jugando a ser el viento de un armario,
la luz en seda negra
y medias de cristal,
tan abrazadas
a tus muslos con fuerza,
con esa oscura fuerza que tuvieron
sus dueños en la vida.

Bajo el color confuso de las flores salvajes,
inesperadamente me ofrecías
tu memoria de labios entreabiertos,
unas ropas difíciles, y el rayo
apenas vislumbrado de la carne,
como fuego lunático,
como llama de almendro donde puse
la mano sin dudarlo.
Por el jardín, el ruido de los últimos pájaros,
de las primeras gotas en los árboles.

Aquel temblor del muslo
y el diminuto encaje, de vello traspasado,
su resistencia elástica
vencida con el paso de los años,
vuelven a ser verdad, oleaje en el tacto,
arena humedecida entre las manos,
cuando otra vez, aquí, de pensamiento,
me abandono en la dura solución de tus ingles
y dejo de escribir
para llamarte.

Luis García Montero (Granada, 4 de diciembre de 1958) es un poeta y crítico literario español, ensayista, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Pertenece a la generación de los ochenta o postnovísimos dentro de la corriente denominada poesía de la experiencia. Director del Instituto Cervantes desde 2018.

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La miel de tu recuerdo

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obra de Vladimir Volegov

En esta noche me siento solo.
La luna sigue creciendo ahí fuera
esquivando los guiños de las estrellas,
mi pecho no es suficiente para un corazón
que busca la sangre de otro corazón.
Las rosas crecen cada mañana
inundando de colores y luces
el aire hueco del amanecer.
Intento olvidar el gris de tu distancia,
miro mis manos huérfanas de tu piel,
de la caricia tibia que tanto hiere
y tanto conforta, mujer de espuma,
en la niebla temblorosa de la impotencia.
Me acerco a hurtadillas hasta la miel
de tu recuerdo y de tus labios
para susurrar a tu oído palabras de sueños,
para confesar en secreto muy hondo
que no hay ausencia en mi alma,
que te acuno en cada atardecer al son
de amorosas nanas de jazmines y lirios,
contemplándote en el lecho fresco,
mañanas y flores silvestres
mientras mi palabra acompaña
a tu palabra querida.
Esta noche estoy solo
esperando la mañana y tu sonido.
Espanta con tu voz esta distancia.

 

del poemario Luna

Miguel Ángel Villar, poeta sevillano nacido en 1951. Pertenece a Gallo de vidrio desde su fundación en febrero del 72. Asesora la creación de la revista poética Albatros, y en el 85, junto a los poetas Ramón Reig y Benito Mostaza crea el grupo “Aldaba”.
Es autor de prólogos y columnas de prensa, así como colaboraciones en revistas tanto en papel como en internet, utilizando con frecuencia, sobre todo cuando escribe prosa, el seudónimo de Gil Torres Navarro.

Pasaje de sueño

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óleo de Philipp Weber

Al atardecer me llevan al templo
Estoy viva y vestida con traje de reina de muerte
Con flores que arrastro por entre blancos
procesionales muros donde el sol y los pájaros
llegan desde mil años
Tengo miedo de perderme
Tengo miedo de olvidar
Supliciada de mí escribo sobre las piedras
¿Por qué mi nombre de mujer sola?
Debía cerrar los ojos y callar
La soledad es el silencio
tan cerca de mí
tan leve afinidad corpórea
¿Pero quién calla?
En vano me sumerjo en las honduras del discernimiento
Desde todos los caminos piden hablar por mis palabras
Vértice y festín
Mis palabras crecen duelen conjuran
Voracidad del todo por el todo
¿Puede el miedo de la vida resirtir el llamamiento
de la vida?

Lo que veo y oigo no cambia este designio
La soledad es ausentarme de los nombres que amo
Nombres insomnes y hermosos
Ardan
En el silencio.

Soledad Álvarez, nació en Santo Domingo, el 12 de noviembre de 1950. Estudió Filología, con especialidad en Literatura Hispanoamericana, en La Habana, Cuba. Trabajó junto a Manuel Rueda en el suplemento cultural «Isla Abierta», del periódico Hoy. Es autora de De tierra morena vengo (1986) y Vuelo posible (1994) uno de los libros de poesía más originales publicados en la República Dominicana durante los útimos treinta años. También ha publicado La magna patria de Pedro Henríquez Ureña (1980), Ponencias del Congreso Crítico de Literatura Dominicana (1994) y Complicidades (1998)

Canto de silencios

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obra de Vladimir Volegov

Ausentes, ausentes…
tus labios ausentes
prenden mi nombre,
atrapan mi palabra
en el vuelo luminoso
del inconcluso deseo.
Mis madrugadas blancas
gozan de luz
que has creado sin saberlo
alimentando la lámpara
que quema la niebla.
Busco tu rostro
y tu sonrisa,
encamino mis pasos
y mi mirada
al pálido reflejo de la noche,
araño el alba
y me acerco
mientras alejas
tu calida presencia.
Mía es la soledad:
el recuerdo intenso
de la espuma de sales
y caracolas sonoras,
prendido de la larga cabellera
que quedó en el tiempo,
que hurtaste a mis dedos,
a mi raíz y a mi tierra.
Ausente en ti la palabra
y en mi boca el silencio.

Miguel Ángel Villar, poeta sevillano nacido en 1951. Pertenece a Gallo de vidrio desde su fundación en febrero del 72. Asesora la creación de la revista poética Albatros, y en el 85, junto a los poetas Ramón Reig y Benito Mostaza crea el grupo “Aldaba”.
Es autor de prólogos y columnas de prensa, así como colaboraciones en revistas tanto en papel como en internet, utilizando con frecuencia, sobre todo cuando escribe prosa, el seudónimo de Gil Torres Navarro.

Libre siempre

chivrall
Obra de Chivrall

Nunca te hagas mía, confúndete conmigo.
Te quiero libre, siempre,
no con la propiedad que amordaza,
toda tú y todo yo plenos de luz.
El azul se encierra en tu cuerpo
con la fantasía de la noche,
luna de piel y espumas
marinas chocando en la roca
de tus pechos henchidos,
el dolor del alma y una lágrima
fugitiva navegando en tus venas.
Mézclate con las tinieblas
y sé mi amante
como un ángel negro
que enrosca nuestros cuerpos.
Nadie puede parar el deseo
ni las inútiles ausencias.
Se me hace miedo perderte,
se me hace miedo apresarte,
no quiero oír el silencio
de tu olvido o tu distancia,
el tiempo que vivo
en el cielo risueño de mi luna,
cortejo de luceros mis versos
que cantan a la certeza
de tu enamorada libertad.
Ven conmigo
y dejemos el recuerdo
el dulce sabor de un beso.

del poemario “Luna”

Miguel Ángel Villar, poeta sevillano nacido en 1951. Pertenece a Gallo de vidrio desde su fundación en febrero del 72. Asesora la creación de la revista poética Albatros, y en el 85, junto a los poetas Ramón Reig y Benito Mostaza crea el grupo “Aldaba”.
Es autor de prólogos y columnas de prensa, así como colaboraciones en revistas tanto en papel como en internet, utilizando con frecuencia, sobre todo cuando escribe prosa, el seudónimo de Gil Torres Navarro.

Poema sin nombre

Omar Ortiz Tutt'Art@
fragmento de obra de Omar Ortiz

He de amoldarme a ti como el río a su cauce,
como el mar a su playa, como la espada a su vaina.
He de correr en ti,
he de cantar en ti,
he de guardarme en ti ya para siempre.
Fuera de ti ha de sobrarme el mundo

como le sobra al río el aire, al mar la tierra,
a la espada la mesa del convite.
Dentro de ti no ha de faltarme
blandura de limo para mi corriente,
perfil de viento para mis olas,
ceñidura y reposo para mi acero.
Dentro de ti está todo; fuera de ti no hay nada.
Todo lo que eres tú está en su puesto;
todo lo que no seas tú me ha de ser vano.
En ti quepo, estoy hecha a tu medida;
pero si fuera en mí donde algo falta, me crezco…
Si fuera en mí donde algo sobra, lo corto.

Dulce María Loynaz, poeta cubana (1902-1997), considerada una de las principales figuras de la lírica cubana y universal. Mereció el premio Miguel de Cervantes en 1992

Me pregunto por ti

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obra de Vladimir Volegov

Me pregunto las más sencillas cosas,
ese porqué, que acaso nadie sabe,
costumbre de vivir sin rumbo fijo.

Me pregunto por ti desde el umbral
como el que dice al aire «buenos días»,
y de pronto descubre que está solo.

Me pregunto palabras sin respuesta,
tal vez para dejar en el recuerdo
tu presencia grabada hora tras hora.

Poema de Concha Lagos, Córdoba (1909-2007), editora, escritora y miembro de la Real Academia de Córdoba. Está considerada escritora total, por haber publicado tanto poesía como narrativa, teatro y ensayo.

Dos losas

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obra de Tina Spratt

De tanto desgastar lo que tuvimos
vacíos los baúles se quedaron
y todos los ayeres reposaron
cubiertos bajo el polvo que esparcimos.

De tanto desnudar nuestros racimos
las vides sus vinagres destilaron
y todas las heridas simularon
silencios con que solos las cubrimos.

De tanto regalar lo no pedido
marchitas florecieron nuestras rosas
que ajadas se bañaron con olvido.

De tanto, ay, ignorar detalles, cosas
el ave del amor, voló, se ha ido
y arenas del ayer son hoy dos losas.

del poemario “La pecera de los gatos”

Francisco Jesús Frías Luján (Defrijan), poeta nacido en 1958 en Enguídanos, Cuenca

Bridas de desamor

Ivan Slavinsky - Tutt'Art@ (108)
obra de Ivan Slavinski

Sediento caminé por tu desierto
perdido en las arenas de tu duna
y sólo mi pasión guió tu luna
y sólo fue mi amor sincero, cierto.

Soy yo quien sigue vivo estando muerto
aquel que se sació con la oportuna
caricia que aun escueta fue fortuna
de mí por ir mi ruta hacia tu puerto.

Amé tanto de ti que ya no queda
siquiera en esta hogaza de centeno
migaja que alimente a quien se veda.

Amé tu desamor sin ver que el freno
pusiste al desamor en que se enreda
aquel que tanto amó y que hoy condeno.

del poemario “La pecera de los gatos”
Francisco Jesús Frías Luján (Defrijan), poeta nacido en 1958 en Enguídanos, Cuenca

A la del amor más triste

Francesca Strino Tutt'Art@
Obra de Fancesca Strino

Tú, que amas un amor fantasma
y que das un nombre a la niebla,
a la ceniza de los sueños…
Tú, que te doblas sobre ti
misma como el sauce se dobla
sobre su sombra reflejada
en el agua… tú que te cierras
los brazos vacíos sobre el
pecho y murmuras la palabra
que no oye nadie, ven y enséñame
a horadar el silencio,
a encender, a quemar la soledad…

Dulce María Loynaz, poeta cubana (1902-1997), considerada una de las principales figuras de la lírica cubana y universal. Mereció el premio Miguel de Cervantes en 1992