Parece que se murmura

Summer-Day-by-Christian-Schloe
Obra de Christian Schloe

Parece que se murmura                                               Il semble qu´on murmure
que se habla a cada instante                                      qu´on parle à chaque instant
entre los roces de alas                                                   parmi les froissements d´ailes
las rúas, las rutas, las ruedas,                                     les rues, les roues, les routes,
las sílabas de las cigarras,                                            les syllabes des cigales,
las vocales de los pájaros,                                             les voyelles des oiseaux,
las comas del viento,                                                      les virgules du vent,
el sentido de todo añadido a todo,                             le sens mis bout á bout,
borrándose de sí mismo.                                               s´effaçnt de lui-même.
Hay que estar a la escucha                                          Il faut être à l´écoute
de lo que traduce el eco                                                de ce que traduit l´écho
del silencio nutritivo                                                      du moirrissant silence
que recomienza sin cesar                                             qui sans cesse recommence
una “buena aventura”                                                    une “bonne aventure
encondida detrás de las palabras                              cachée derriére les mots.

Jean Mambrino, poeta y escritor francés, nació en Londres en 1923, y falleció en Lille, Francia en 2012

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Alma

Obra de Laurie Blank

Le ha dado un nombre extraño
para decir lo que no sabe

Y así, cuando la nombra
está seguro, al menos,
de no engañarse a sí mismo

si no hubiera razón,
ni teología,
ni dioses,
ni esperanza

ella seguiría siendo lo que es ahora

porque todo silencio engendra una hermosura
porque todo clamor es hijo de la nada.

del poemario Patio Interior (ganador del segundo premio internacional de poesía Gabriel Celaya)

José Manuel Martín Portales, (Córdoba, 1959) 

Palabras sin orden para una despedida

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Obra de Michelle Key

A dónde fue el amor la radio anuncia,
con Bette Davis en cualquier cine,
y yo también pregunto, inútilmente te pregunto,
adónde, si alguna vez entre nosotros realidad tuvo.
Terca la soledad afirma sus raíces
y canción junto al viento, el odio nos iguala.
Porque el caballo y la serpiente pueden dos años convivir,
pero no con ellos tendrá la casa la ternura
y la noche guardará sus miradas de insomnio y destrucción.
«Quand vous serez bien vieille», Ronsard ha escrito
y Henry Cristophe se suicidó con una bala de plata,
hermoso gesto, absurdo, palabras cuyo destino es la Belleza.
No la mezquindad o el engaño serán vencidos por la edad,
ni prevalecerá la plata sobre la sangre,
sobre el desesperado estertor final.
Adónde fue el amor, oh tú, que amaste siempre,
doncella pura entregada a los colmillos de la fiera.
Has dejado pasar días, transparentes horas,
en las que cada sílaba desveló su peso de verdad.
Ilusorio dominio de tu vida,
no quisiste entonces escuchar, una vez tan sólo,
el tuétano último de las palabras,
lo que desnudo y virgen se levantaba tras ellas.
Más cómodo y alegre fue aprender aquello que fácil se ofrecía
con valor suficiente para ser subastado en una fiesta.
Triste es ser juez y más aún ser verdugo.
Ahora, como un ciego camino en la memoria,
tanteando los frágiles muros donde tú habitaste,
topando con tu recuerdo, al borde mismo de lo que ya no existe,
infantil y torpe. Tiembla en mis manos un cuchillo.
Adónde fue el amor.
Son las palabras para una despedida.

Juan Luis Panero, (Madrid, 1942-Gerona, 2013). Fue hijo del poeta Leopoldo Panero (1909-1962) y de la escritora Felicidad Blanc (1913-1990), hermano del poeta Leopoldo María Panero (1948-2014) y Michi Panero (1951-2004) y sobrino del poeta Juan Panero (1908-1937), creció en el seno de una familia acomodada recibiendo educación en El Escorial y luego en Londres. Su espíritu rebelde y viajero lo llevó a deambular por diferentes países de América, dándole la oportunidad de conocer a grandes escritores como Octavio Paz, Jorge Luis Borges y Juan Rulfo entre otros. Su poesía completa (1968-1996) está recogida en un volumen de la editorial Tusquets y algunas de sus conferencias, en particular la que recoge su relación con Luis Cernuda, están incluidas bajo el título de «Páginas sobre cine y poesía» en el libro Después de tantos desencantos. Vida y obra poéticas de los Panero, de Federico Utrera (2008). Ha preparado además antologías de poetas como Leopoldo Panero, Pablo Neruda y Octavio Paz y ha reunido selecciones de Poesía colombiana (1880?1980) y Poesía mejicana contemporánea. Desde 1985 fijó su residencia en Torroella de Montgrí (Gerona), donde falleció en 2003.

Tú ignoras el lazo que une…

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Obra de Vladimir Volegov

Tú ignoras el lazo que une
el fuego con la noche, las chorreantes
tinieblas en el seno de la luz,
el acuerdo de contrarios del que tu cuerpo
está hecho, esta fresca hoguera
donde tu carne nutre su sed
nunca saciada, el deseo que te devora
y transporta siempre a otro lugar,
tan absoluto que te parece extranjero, cuando
te es mas íntimo que tu intimidad, sin corte,
sin frontera, entre el que tú eres
y no eres todavía, aquí
cuando tu ser está allá, en el fondo
de ti, donde tu futura morada
te consume, para introducirte
en su deslumbrante y tierna oscuridad.

Jean Mambrino, poeta y escritor francés, nació en Londres en 1923, y falleció en Lille, Francia en 2012

Jazmín de la presencia

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En la imagen la poeta Serafina Núñez

Qué dulcísimo asombro de nube o de gacela
encendiendo, apagando, persiguiendo, ondulando,
marea gris-azul, azul-gris, rosa-tibio
clava en el aire ausente el ángel de tu ruego
y destrenza la gracia y dona olas ilesas de asustado misterio
para remos y velas.

¿En qué soplada tierra de huracanes seráficos,
por qué nieves tatuadas en el azul errante,
la inocencia del hombre, su llama imperturbable,
obedientes prodigios, y bestias y relámpagos
transparentes respiran en tu seno abrigado?

Esa comarca del rocío
que algunas veces siento pesar sobre mis párpados.
Novia del coral de ultra-cielo,
Espuma de Dios sonriente,
paloma de mis venas poseída.
Tu frente de girasol en éxtasis
llueve la deslumbrante atmósfera de una playa amorosa
donde todos podemos recoger un consuelo
como tesoros, conchas o astros por la arena.

Tu frente, que avanza provincias
donde el caballo del viento rinde sus azares.
Tu hombro reposado de arpas
para que cada criatura le tome el color a su llanto
y te lo entregue.

Tu piel centelleando de amanecidos misterios.
Tu pecho acantilado del suspiro,
tu celada mejilla donde el ámbar
nutre su cambiante raza fina.
Tus ojos fluyen entre las voces,
resbalan por las plegarias, por los gemidos
como cabellera peinada tiernamente.
Y aquí yo; te pulso alabanzas, convoco:
vengan algas, sirenas, extasiados corales,
tierras de los náufragos entreguen sus tragedias
y la paz desgarrada en húmedos remolinos,
de vacíos crepúsculos.

Vengan risueños elfos y rostros de los dioses
y su haz de tormentas;
miremos a sus manos devolviéndole al oro
la cálida vivencia,
la minúscula rosa que aletea en su cuello
y esa paloma fiel vigilándole el paso.

¡Ay temeroso cristal de mi sosiego!
Avecillas del otoño indeciso
que muere en el confín de la tarde,
sombras de mi sangre y de mi rezo,
flautas vistiendo de dulzura el aire;
vengan a este alborozo.

Yo le miro la espuma, la impalpable azucena,
el talle columpiado de musicales universos
y un hemisferio puro me invade silencioso.

Serafina Núñez, La Habana, Cuba, 1913- 2006

Mercedes Serafina Núñez de Villavicencio y Ortiz. Más conocida por Serafina Núñez. Poeta cubana. Recibió en 1995 el Premio Nacional de la Crítica Literaria. Su primer libro se publicó por el aporte económico del Premio Nobel español Juan Ramón Jiménez. Es una de las voces femeninas más poderosas y representativas de la lírica cubana del siglo XX, sin embargo, su obra resulta aún poco atendida por la crítica.

La hoguera de fuego ardiente

Martinoft
Fotografía de Martinotf

La hoguera de fuego ardiente
se ha tornado claro del bosque
infinito campo de luz
y silencio
donde un viento dorado se desliza.

Tú recuerdas el prado
que el espacio atiza,
iluminado de mariposas
y juncos que danzan,
donde la línea de álamos
acariciaba las colinas, agazapadas
sus curvas en la palma del cielo.

Una infancia siempre por delante,
reencontrada, renovada, prometida,
en forma de sueños, risas
y embelesos.

Jean Mambrino, poeta y escritor francés, nació en Londres en 1923, y falleció en Lille, Francia en 2012

 

Toda la piel del mundo

helena martin lebratos
Obra de Helena Martín Lebrato

Tú los ves ahí colgados, tirados, y dices,
vaya cosa, son cosa de mujeres, tonterías,
lo llevan para meter el pintalabios,
el móvil, quizás una compresa. Y te olvidas.

Pero ellas no olvidan, lo llevan como a un gato,
como al fiel compañero, como su santo y seña,
como su claro ex-libris.

Te equivocas si crees, en tu inocencia,
que esa cosa de rafia o de piel beige
sirve para tener a mano el colorete, las llaves, el perfume.

Yo la he visto de noche,
esa cosa respira, es una megalópolis,
no está quieta por dentro, es multiforme y crece.
A la hora del pan huele a cerveza,
y cuando está nublado
te puedes encontrar con que ahí dentro
hay una hija, un sol, unas tijeras
de robar rosas rojas.

Ahí, a tres de julio, he visto amanecer los pájaros cantando
y había un abanico para un novio
y una estrella de miel para la madre.
En el rincón azul, las gafas de coser,
las recetas del padre a la fecha de hoy,
la muestra de la tela –preciosa– que le dio el tapicero.
Al fondo la novela, la última, de Doris Lessing
y el bono de 10 horas del gimnasio.

Por ahí pasa un río,
pasa el día, la música, la niebla…

Esa cosa. Mi bolso.

Que va a dar al mar.

(De Cartas de enero)

Juana Castro, poeta española nacida en Córdoba en 1945

Peregrinaje

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Obra de la pintora Kay Sage

A Elizabeth Azcona Cranwell

Llamé, llamé como la náufraga dichosa
a las olas verdugas
que conocen el verdadero nombre
de la muerte

He llamado al viento,
le confié mi deseo de ser.

Pero un pájaro muerto
vuela hacia la desesperanza
en medio de la música
cuando brujas y flores
cortan la mano de la bruma.
Un pájaro muerto llamado azul.

No es la soledad con alas,
es el silencio de la prisionera,
es la mudez de pájaros y viento,
es el mundo enojado con mi risa
o los guardianes del infierno
rompiendo mis cartas.

He llamado, he llamado.
He llamado, hacia nunca.

Alejandra Pizarnik, poeta argentina nacida en Buenos Aires en 1936- 1972. Es una de las voces más representativas de la generación del sesenta y es considerada como una de las poetas líricas y surrealistas más importantes de Argentina.
Su obra poética está representada en las siguientes obras: «La tierra más ajena» en 1955, «La última inocencia» en 1956, «Las aventuras perdidas» en 1958, «Árbol de diana» en 1962, «Los trabajos y las noches» en 1965, «Extracción de la piedra de locura» en 1968, «El infierno musical» en 1971 y «Textos de sombra y últimos poemas», publicación póstuma en el año 1982.

Hombre y tiempo

Caro guarinos el paso del tiempo
El paso del tiempo, obra de Caro Guarinos

El tiempo te vigila, te sorprende, te encarcela, te anula.
Ardemos en su llama como un frágil pabilo intrascendente;
altivo crees vencerlo. Él siempre posee el as de oro;
el rey de la corona nada facilita la derrota.
¡Ay, precarios pueblos de la nieve!
Son la única riqueza de lo eterno, hombre,
eres el fantasma de ti mismo en el instante
y apenas puedes descifrar el preámbulo
donde nacen las aguas de tu existencia.
Estás a tiempo -oyes decir a las comadres.
¿A tiempo para qué, señoras lívidas?
Ni siquiera tiempo para morir por ti dispuesto.
“Él” es el tañedor de los variados
y el de los mágicos y sublimes salmos,
el señor de paroxismos, sorpresas deslumbrantes
o funestas y de tu voluntad,
el poderoso señor de la memoria,
y tú, una gota cayendo, espléndida sonrisa acaso
del inocente sin realeza, que vendió sus juegos de existir
y se refugia en las caídas hojas de su ala
donde lo apresan las redes de lo inerte.

Serafina Núñez, La Habana, Cuba, 1913- 2006

Mercedes Serafina Núñez de Villavicencio y Ortiz. Más conocida por Serafina Núñez. Poeta cubana. Recibió en 1995 el Premio Nacional de la Crítica Literaria. Su primer libro se publicó por el aporte económico del Premio Nobel español Juan Ramón Jiménez. Es una de las voces femeninas más poderosas y representativas de la lírica cubana del siglo XX, sin embargo, su obra resulta aún poco atendida por la crítica.

Tú dices que todas las palabras…

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Obra de Dorina Costras

Tú dices que todas las palabras
están hechas añicos, su carne
gastada, marchitada
que todo ha sido dicho.
Recitas de memoria la muerta lección.
Ignoras
que hay palabras graves,
llenas de una solemne sencillez,
palabras que están en ti,
dormidas,
que nadie ha articulado jamás,
y de las que todo el futuro depende,
el porvenir del mundo en ti conservado,
y que tú solo
puedes extraer de la nada,
revelando la profundidad de su secreto.

Jean Mambrino, poeta y escritor francés, nació en Londres en 1923, y falleció en Lille, Francia en 2012