XII

obra de Miguel Elías

A Miguel Elías

Cada vez que me hospedo
en los brazos del tiempo,
cada vez que la niebla los nombres oculta
y la piedra enmudece su perpetuo esplendor,
cada vez que la noche bosteza
y los astros no alumbran,
solo entonces
me salva
el color de tus versos en lienzo,
en precioso silencio en la rama
o el lenguaje del agua
de un jardín japonés
que la luz del pincel en tu mano
el alma trasluce y retiene.

Cada vez que viajo en el tiempo
y en la aldea que te acoge
me acoges
y en mis ojos declaras la dicha,
solo entonces
el vuelo al misterio
del pincel sobre el lienzo
derramando la gracia,
ese silbo de alondras
que me hermana a tu cielo
en Uña Quintana,
y que al fin despereza
en un himno sumi-e.

Cada vez que viajo en el tiempo
por las sendas de un bosque
de bambú aromado…

— — —

José Antonio Santano Serrano (Baena, Córdoba, 1957) cultiva la poesía, narrativa, ensayo y crítica literaria. Es Graduado Social por la Universidad de Granada, Técnico Superior en Relaciones Industriales por la de Alcalá de Henares y Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Almería.

** Sumie, es una técnica de dibujo monocromático en tinta negra de la escuela de pintura china. Se desarrolló en China durante la dinastía Tang (618-907) y se implantó como estilo durante la dinastía Song (960-1279). Fue introducida en el Japón a mediados del siglo XIV por monjes budistas zen y creció en popularidad hasta su apogeo durante el Período Muromachi (1338-1573).

Atrévete a nombrarlo

obra de Michael & Inessa Garmash

Atrévete a nombrar
al suicidio y sus formas
el dolor y sus causas
el cansancio y sus horas.

Atrévete a nombrarlo
atrévete a nombrar
el amor, sus derrotas
la pasión, sus locuras
la huida sola, sola.

Atrévete a gritar.
pon orden en las cosas
sentimientos, ideas
que te llenan de euforia
y te arrastran, te llevan
y te dejan exhausta
helada, vacía, rota.

Atrévete a nombrarlo
atrévete a nombrar
el abrazo que odias
los labios que te acunan
el cansancio y sus horas
imperturbables, quietas
acechando tu sombra
llenando tu silencio
de miedo, de zozobra.

Hasta cuándo callar
hasta cuándo tu boca
se negará a nombrar
una a una las cosas
los sentimientos todos
y todas las derrotas.

Atrévete a nombrar
al culpable que llora
y finge ser distinto
y es la misma sombra.

Atrévete a nombrarlo
atrévete a nombrar
el amor y sus formas.

(De sobre el cansancio)

Charo Ruano, Salamanca 1957. Periodista y escritora. Desde la aparición en 1984 de su primer libro, Hicimos de la noche un largo poema, ha sido una voz constante en el mundo de la poesía. Es autora, asimismo, de varios libros infantiles. Fue directora de la revista Los libros en Castilla y León durante varios años. Directora y presentadora durante más de doce años del programa cultural El cuarto de atrás, de Televisión Salamanca. Es colaboradora habitual en prensa y radio, tanto en páginas de opinión como en páginas culturales.

Te he buscado

obra de Oscar Kokoschka

Te he buscado esta noche
en los pliegues del sueño
en la pálida luna
que ilumina mi alcoba

He cerrado los ojos
con tanta, tanta fuerza
que he sentido correr
por mis venas el miedo

Un espeso y oscuro sabor
que se pega a los labios
Negro beso

Te he buscado esta noche
porque quiero abrazarte
y temo que no estés

— — —

Charo Ruano, Salamanca 1957. Periodista y escritora. Desde la aparición en 1984 de su primer libro, Hicimos de la noche un largo poema, ha sido una voz constante en el mundo de la poesía. Es autora, asimismo, de varios libros infantiles. Fue directora de la revista Los libros en Castilla y León durante varios años. Directora y presentadora durante más de doce años del programa cultural El cuarto de atrás, de Televisión Salamanca. Es colaboradora habitual en prensa y radio, tanto en páginas de opinión como en páginas culturales.

Hubo un día

obra de Michael & Inessa Garmash

Hubo un día que fue
perfecto
y una noche sin palabras
hubo amores sin descanso
y amantes de madrugada.

Cuando la luna avanzó
entre tinieblas quebradas
una voz entre las sombras
me habló de ti sin nostalgia.
Cuando el viento se hizo
amable
suave brisa
llanto y alas
revelo sobre mi piel
una huella, otra mirada.

Y ya no podrá la lluvia
destruir rastros y pisadas
y trazar caminos nuevos
cono tantas madrugadas.
Borrar los besos antiguos
los que no dejaron nada
solo el corazón hastiado
el sedeso sin esperanza.

Hubo un día que fue
perfecto
tus manos sobre mi almohada
tus labios hablando quedo
sobre mi piel abrasada.

Se estremecieron las sombras
se estrecharon las nostalgias.

Hubo un día casi feliz
y una noche sin palabras.

(De la cálida quietud de la tristeza)

Charo Ruano, Salamanca 1957. Periodista y escritora. Desde la aparición en 1984 de su primer libro, Hicimos de la noche un largo poema, ha sido una voz constante en el mundo de la poesía. Es autora, asimismo, de varios libros infantiles. Fue directora de la revista Los libros en Castilla y León durante varios años. Directora y presentadora durante más de doce años del programa cultural El cuarto de atrás, de Televisión Salamanca. Es colaboradora habitual en prensa y radio, tanto en páginas de opinión como en páginas culturales.

El sueño de Adán

obra de Vladimir Volegov

Ligera fue tu voz, mas tu palabra dura
con vuelo de paloma sin más peso
que su inmóvil cruzar el mar del viento;
y persistes como un sonido bajo el agua,
desde mi piel al aire levantada,
ligera como fuiste, como esa ala
que olvidada del mundo se recrea,
convertida en ausencia y en olvido.

Vivo de oírme el cuerpo y de entregarme al tiempo
como a un rumbo sin luz la adormecida rosa,
como asoma en el sueño y luego muere
el cielo que una tarde contemplamos,
y oigo la vida en mí, su aliento te recuerda
ingrávida, en latidos desprendida,
con un temblor de silenciosas aguas
de su propia amargura renaciendo.

sufres conmigo cuando sólo miro
que el amor es un cuerpo de imágenes poblado,
y caricia se llama al tocar el recuerdo,
a sentir las tinieblas en las manos
y en un esfuerzo inútil oponerse
a ese tiempo que arrastra nuestro duelo
hasta inclinar los labios a la nieve
y tender en ceniza nuestros cuerpos.
Te siente el corazón como un aroma
que en un eco perdiera sus imágenes,
y me palpo la piel tocando en ella
la tersura del agua donde yaces,
y después quedo solo, enamorado
de esta voz que del cuerpo te desprende
tornada en pensamiento, y en palabras te crea,
nacida nuevamente de mi sueño.

Alí Chumacero, poeta y editor mexicano nacido en Acaponeta, Nayarit en 1918-2010. De su trayecto poético merecen destacarse los siguientes premios: “Xavier Villaurrutia”, “Alfonso Reyes”, “Nacional de Lingüística y Literatura”, “Amado Nervo”, “Nayarid” , y el “Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines-Gatine Lapointe” en 2003

El metal de la voz

obra de Julia Klimova

El metal de la
voz
se ha desgastado
la fuerza de las
manos
se ha perdido
la pluma descarada
busca amantes
¿y los versos?
en el alma dormidos

Me gustan el fuego
y la ceniza
el riesgo la aventura
y los abismos
y eso queda
de la voz
y las manos
la pluma y
los versos
después de
destruirlos.

del poemario Hicimos de la noche un largo poema

Charo Ruano, Salamanca 1957. Periodista y escritora. Desde la aparición en 1984 de su primer libro, Hicimos de la noche un largo poema, ha sido una voz constante en el mundo de la poesía. Es autora, asimismo, de varios libros infantiles. Fue directora de la revista Los libros en Castilla y León durante varios años. Directora y presentadora durante más de doce años del programa cultural El cuarto de atrás, de Televisión Salamanca. Es colaboradora habitual en prensa y radio, tanto en páginas de opinión como en páginas culturales.

Accidente

Obra de Pedro Tapa

Cuando iba hacia la felicidad,
crucé algunos vientos,
saludé a la tormenta,
me topé con tu abrazo,
doblé a la izquierda,
me perdí…
No he podido encontrarme,
creo que ando
en una curva de esas,
o en algún viento
o en aquella tormenta,
creo que tuve un accidente
hacia el final de tu sonrisa,
porque por aquí
todavía no he vuelto.

— — —

Ángela Acero Rodríguez (Diciembre, 1981, Bogotá). Profesional en Filosofía. Creció con la generación de la música en cassettes, el rock alternativo y los libros para bolsillos citadinos. Tiene una fascinación por los gatos, las metáforas, los árboles y el chocolate; colecciona paisajes detenidos en postales, hace música y fotografía. Tiene cuatro publicaciones de poesía: «Manecillas en estado alterado» (2013), «Dos días después de vos» (2016), «La Poetería» (2018) y “Los peldaños de la inercia” (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de varias antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales. Vive en Bogotá, su ciudad natal, pero tiene un alto porcentaje de su alma en Córdoba (Argentina). Ama el cielo despejado y disfruta de las cosas simples.

Ningún poema

Obra de Gabriela Lazzari

Si no estás dispuesto a amar
no ansíes habitar en mis poemas,
no dispongas tus miedos
-como mercancías-
en la puerta de mi alma.
No interpongas tu nombre
con mis cafés de mañana,
no indispongas tu alegría
-con fines de lucro-
entre mis canciones de lunes.
Si no estás dispuesto a amar
no pretendas que mis mares te consuelen,
no esperes que abrace tu soledad
si luego vas a soltarme
-sin un mínimo de piedad-
a las fauces de tus multitudes.
Si no quieres amar
evita despertar mis monstruos nocturnos,
puedes correr el riesgo
de permanecer inmortalizado en mis rezos
y no querrás haber ganado
las llaves de ese abismo
-es un viaje de ida-
sin lugar para tus dudas.
Si no estás dispuesto a amar,
no armes desperdicio en mis noches
-aunque hay lunas que has ganado-
hay soles que no te mereces
porque si tienes el corazón dormido
ningún poema
– ni siquiera mío-
Te despertará a la vida.

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Ángela Acero Rodríguez (Diciembre, 1981, Bogotá). Profesional en Filosofía. Creció con la generación de la música en cassettes, el rock alternativo y los libros para bolsillos citadinos. Tiene una fascinación por los gatos, las metáforas, los árboles y el chocolate; colecciona paisajes detenidos en postales, hace música y fotografía. Tiene cuatro publicaciones de poesía: «Manecillas en estado alterado» (2013), «Dos días después de vos» (2016), «La Poetería» (2018) y “Los peldaños de la inercia” (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de varias antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales. Vive en Bogotá, su ciudad natal, pero tiene un alto porcentaje de su alma en Córdoba (Argentina). Ama el cielo despejado y disfruta de las cosas simples.

Por la lágrima que llovizna

Obra de Mar de Lío

Por la lágrima que llovizna sobre mi colección de mapas,
por el minuto de silencio que escondí en mi bolsillo,
por dudar de la geográfica invasión del dolor…
-me declaro culpable-

Por desvestir los miedos de mi madre
y colgarlos en los hilos de su siesta
–donde no estorban-
por el abrazo inconcluso que regalé a mi padre
en el eterno intento de no dejarlo ir
-me declaro culpable-

Por suspirar en la ruta a 90 km por sueño,
por saludar al mar
como a un viejo amigo
que no me recuerda
-me declaro culpable-

Por dejar que mis pestañas
se lluevan en pentagramas,
por ordenar mis instintos
en el cajón insalvable de mis pasiones,
-me declaro culpable-

Por interdictarme bruja
en los asuntos sagrados,
por cerrar con insomnios
las pupilas de mis gatos,
por consagrar el humo
y santificar las cicatrices
-me declaro culpable-

Por cometer poesía
mínimamente con mis ojos
y agudizar el olfato
y degustar el hastío
y procurar el abrazo
-me declaro culpable-

¡Soy culpable Señor Juez!
Habilíteme la celda
-eso sí- con ventana, por favor,
es necesario,
para mi insalubre vocación
observar el sol profiriendo
sus premuras a la luna

¡Soy culpable, Señor Juez!
Interrógueme con ganas
-eso sí- solicito la presencia de un poeta de oficio,
prometo no hacer silencio
haga uso de todo lo que no diga
en mi contra
o en la suya,
prometo guardar la compostura
-en mi bolsillo hay lugar-

¡Condéneme Señor Juez!
-Pero con vista al mar- por favor,
condéneme con ganas.
Acepto todos los cargos
-Impúteme una playa-

Dígame dónde le firmo
Si es un crimen querer ser poeta
y amarrarme a la lucha
y abrazar a mi padre
y bailar con mi madre
y volver a verme en los ojos de mis gatos
y hacerle muecas al espejo del absurdo
y exorcizar la sangre de todas las fronteras
y dejar de tener miedo
y cantarle a la muerte
y lanzarme al amor
y a su desidia…

Hoy, Señor Juez,
asumo los castigos
-Y me declaro culpable-
por amar tanto la vida.

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Ángela Acero Rodríguez (Diciembre, 1981, Bogotá). Profesional en Filosofía. Creció con la generación de la música en cassettes, el rock alternativo y los libros para bolsillos citadinos. Tiene una fascinación por los gatos, las metáforas, los árboles y el chocolate; colecciona paisajes detenidos en postales, hace música y fotografía. Tiene cuatro publicaciones de poesía: «Manecillas en estado alterado» (2013), «Dos días después de vos» (2016), «La Poetería» (2018) y “Los peldaños de la inercia” (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de varias antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales. Vive en Bogotá, su ciudad natal, pero tiene un alto porcentaje de su alma en Córdoba (Argentina). Ama el cielo despejado y disfruta de las cosas simples.

Tejido

Obra de Laszlo Gulyas

En pausa ante la ventana,
anudo el infinito
a todos los hilos de la noche,
tejo lentamente las palabras,
intento puntadas perfectas
para trazar mapas en la llovizna.

Al lado del insomnio
dejo las cenizas
para no acalorar el corazón,
rezo a las brasas
para que alumbren las manos
y me enseñen
-de una vez por todas-
a abrigar todas las ausencias.

— — —

Ángela Acero Rodríguez (Diciembre, 1981, Bogotá). Profesional en Filosofía. Creció con la generación de la música en cassettes, el rock alternativo y los libros para bolsillos citadinos. Tiene una fascinación por los gatos, las metáforas, los árboles y el chocolate; colecciona paisajes detenidos en postales, hace música y fotografía. Tiene cuatro publicaciones de poesía: «Manecillas en estado alterado» (2013), «Dos días después de vos» (2016), «La Poetería» (2018) y “Los peldaños de la inercia” (2019). Coordina talleres de escritura para jóvenes y adultos. Ha participado de varias antologías de escritores, programas de radio y encuentros nacionales e internacionales. Vive en Bogotá, su ciudad natal, pero tiene un alto porcentaje de su alma en Córdoba (Argentina). Ama el cielo despejado y disfruta de las cosas simples.