Alimenta la sed, dale a mi trigo

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Obra de Dorina Costras

Alimenta la sed, dale a mi trigo
Más hambre para así seguir viviendo.
Echa más fuego al sol, que siga ardiendo,
Y más dolor a este fatal castigo.

Da tu aliento vital a lo que digo,
Pon sangre y alma a lo que voy haciendo,
Entrega esta verdad que nace hiriendo
Y acompaña su luz a herir contigo.

No te dejes vencer, no te acobardes,
apuesta sin cesar a lo imposible,
y construye primero lo que aguardes.

Pero emprende la ruta ineludible
En este mismo instante. No te tardes,
Porque empiezan la sombra y lo invisible.

Carmen González Huguet, poeta salvadoreña nacida en la ciudad de San Salvador en 1958

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Desde el alma (Vals)

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Obra de Carmen Oliva

 

Hermano cuerpo estás
cansado desde el cerebro a la misericordia
del paladar al valle del deseo

cuando me dices / alma ayúdame
siento que me conmuevo hasta el agobio
que el mismísimo aire es vulnerable

hermano cuerpo has trabajado
a músculo y a estómago y a nervios
a riñones y a bronquios y a diafragma

cuando me dices / alma ayúdame
sé que estás condenado / eres materia
y la materia tiende a desfibrarse

hermano cuerpo te conozco
fui tu huésped y anfitrión de tus dolores
modesta rampa de tu sexo ávido

cuando me pides / alma ayúdame
siento que el frío me envilece
que se me van la magia y la dulzura

hermano cuerpo eres fugaz
coyuntural efímero instantáneo
tras un jadeo acabarás inmóvil

y yo que normalmente soy la vida
me quedaré abrazada a tus huesitos
incapaz de ser alma sin tus vísceras.

Mario Benedetti, escritor, poeta y dramaturgo uruguayo. 1920-2009

 

 

Yo pude cantar cuando los coros buscaban nuevos aprendices

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obra de Edvard Munch ” melancolía”

Yo pude cantar cuando los coros buscaban nuevos aprendices
y mis debilidades paseaban de la mano con mis fortalezas.
Puedo estar tranquilo, si no he vivido no hay sueño que valga
¿por qué no? haber cabalgado los oscuros caballos del viento,
ser una palabra que muere y sin remedio vuelve más incauta
para naufragar de nuevo y todo ello sin salir de este cuarto.
He sentido vendavales hermosos, las tardes de pino y siesta,
la nieve serena como un atolón que sufre desde la sangre,
el amor hincado desde el tobillo y por los codos hasta la nuca
¿a quién ha de importarle mis horas? ¿mi calor? ¿mi tiempo?
Los otros abren su boca y sus mandíbulas de astros ancianos,
mastican como pirañas la historia que se repite, la de siempre
aguardando en los cajones, sobre la angustia del día cotidiano.
Y entre tanto horror todo sigue su curso, retratos, los espejos.
Ya no volverá mi muchacho con su ligera memoria infantil,
la pelota, la ilusión dolorida de los zapatos que se estrenan.
Ya no volverá Mercedes a besar este cuerpo que aún es suyo.
Todo ha cambiado por fuera pero aquí dentro sigo siendo yo.
La pena me consume sobre esta ventana que muestra el mar,
la esquina, la piedra del adoquín, lo que pude ser y se calla
consumido por un silencio igual a cuando todos gritan a la vez.
Los amigos, los que me conocían y amaban, se van muriendo,
me abandonan como un susurro amante cuando trato de dormir
para esperarme cada mañana con su recuerdo de poema escrito.

Luís Gómez Coca, poeta nacido en Huelva

Si me engañé, bendito sea el engaño

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Obra de José Royo

Si me engañé, bendito sea el engaño,
benditos sean el beso y cada herida,
bendita sea la carne conmovida
y la fe naufragando en gesto huraño.

Benditos sean el día, el mes, el año
cuando la fiel promesa fue cumplida;
bendito sea el sueño y sea la vida,
el dolor, la caricia, el gozo, el daño.

Bendito lo que aprendo, lo vivido,
lo que recuerdo, lo que al fin despierte
en mí, lo que salvé del río hundido.

Me enfrenté cara a cara con la muerte
y aunque luché y viví a brazo partido,
mi garganta no pudo contenerte.

Carmen González Huguet, poeta salvadoreña nacida en la ciudad de San Salvador en 1958

Yo amo todo con las palabras

alexis alemany MANOS
Obra de Alexis Alemany

Yo amo todo con las palabras,
quiero amarlo todo con las manos,
el lenguaje de los laberintos
¿por qué no iba a hablar entre mis yemas
igual que tocar rosas?
noche ruda, mucho más lenta
-vivir necesita su tiempo-
adiestrar desde las uñas
esta cantidad de dedos que tiemblan
como soldados nuevos,
guerra rizada de posturas imposibles
y mi infancia llena de ruidos,
de platos, de insectos que caen en la luz,
de calles con aceras siempre mojadas,
mi infancia suena a tren en la estación.
Los que manejamos este timbre,
el alma en cal viva,
necesitamos todos los signos,
para salir de la fría sombra.

Luís Gómez Coca, poeta nacido en Huelva

Amor, eres lo único que tengo

jennifer healy
obra de Jennifer Healy

Amor, eres lo único que tengo,
agua que entre mis dedos se diluye,
que cuanto más persigo, más me huye,
por más que mi penar sin fin prevengo.

Tenaz tormento que al latir sostengo,
casa en la arena que el azar destruye.
Lunar marea, medra y disminuye
la herida de vivir que en ella vengo.

Rota de sed, desnuda y calcinada,
mi boca tu veneno dulce bebe
y bebe tu palabra alucinada

mi oído fiel. Cautiva en tu mirada
se me queda la piel enamorada
del borbotar templado de tu nieve.

Carmen González Huguet, poeta salvadoreña nacida en la ciudad de San Salvador en 1958

Anoche

jorgeTorrespintorColombiano
Óleo del pintor colombiano Jorge Torres

Anoche me acosté con un hombre y su sombra.
Las constelaciones nada saben del caso.
Sus besos eran balas que yo enseñé a volar.
Hubo un paro cardíaco.

El joven
nadaba como las olas.
Era tétrico,
suave,
me dio con un martillito en las articulaciones.
Vivimos ese rato de selva,
esa salud colérica
con que nos mata el hambre de otro cuerpo.

Anoche tuve un náufrago en la cama.
Me profanó el maldito.
Envuelto en dios y en sábana
nunca pidió permiso.
Todavía su rayo lasser me traspasa.

Hablábamos del cosmos y de iconografía,
pero todo vino abajo
cuando me dio el santo y seña.

Hoy encontré esa mancha en el lecho,
tan honda
que me puse a pensar gravemente:
la vida cabe en una gota.

Carilda Oliver Labra, 1924, es una de las más importantes poetas cubanas contemporáneas, reconocida internacionalmente. Doctora en Derecho Civil. Además de ejercer su profesión como abogada, trabajó también en la biblioteca pública Gener y del Monte, de Matanzas, y fue profesora de inglés, de dibujo, pintura y escultura.

Soneto de la unidad del alma

pensador vernáculo de Miraya Muñoz
el pensador de Miraya Muñoz

Yo que tengo la voz desparramada,
yo que tengo el afecto dividido,
yo que sobre las cosas he vivido
siempre con la memoria derramada;

yo que fui por la tierra desolada,
yo que fui bajo el cielo prometido
con el entendimiento repartido
y con la voluntad multiplicada;

quiero poner ahora la energía
de la memoria, del entendimiento
y de la voluntad en armonía

con la Memoria que no olvida nunca
con el Entendimiento siempre atento
y con la Voluntad que no se trunca.

Francisco Luis Bernárdez, poeta argentino 1900-1978

Cuentas de fuego

vicente romero redondo2
óleo de Vicente Romero Redondo

Cerrar la puerta cómplice con rumor de caricia,
deshojar hacia el mal el lirio de una veste…
-La seda es un pecado, el desnudo es celeste;
y es un cuerpo mullido, un diván de delicia.-

Abrir brazos…así todo ser es alado;
o una cálida lira dulcemente rendida
de canto y de silencio…más tarde, en el helado
más allá de un espejo, como un lago inclinado
ver la olímpica bestia que elabora la vida…

Amor rojo, amor mío;
sangre de mundos y rumor de cielos…
¡Tú me los des, Dios mío!

Delmira Agustini, poeta uruguaya nacida en Montevideo en 1886-1914, en el seno de una familia burguesa descendiente de alemanes, franceses y porteños. Mujer de gran sensibilidad y sensualismo, asombró a Montevideo y Buenos Aires con sus libros de versos.
Desde muy corta edad se intrudujo en el campo poético publicando su primer poemario, El libro blanco en 1907. Luego aparecieron Cantos de la mañana en 1910 y Los cálices vacíos.

Contrajo matrimonio en 1913. Su matrimonio fracasó a los dos meses, y un año después, en 1914, murió asesinada por su marido quien se suicidó después.
Después de su muerte se publicaron dos composiciones más: El rosario de Eros y La alborada.

A tu voz

kadin Güzellik
óleo de Kadin Güzellik

Erígese tu voz en mis sentidos
tornándose en mi cuerpo sueño helado,
y me miro entre espejos congelado,
y mis labios en sombra doloridos.

Cuando hablo, mi dolor a ti se vierte,
cálida flor de ceniciento aroma,
y tu voz a mis labios ya no asoma
sino en duro temor de viva muerte.

Porque tu sueño en mí su voz levanta,
y enemigo de luz y de sonido
destroza la palabra en mi garganta;

así al fin en tinieblas alojado,
ciego de ti, tal un árbol vencido
flota mi cuerpo entre tu voz ahogado.

Alí Chumacero, poeta y editor mexicano nacido en Acaponeta, Nayarit en 1918-2010

De su trayecto poético merecen destacarse los siguientes premios: “Xavier Villaurrutia”, “Alfonso Reyes”, “Nacional de Lingüística y Literatura”, “Amado Nervo”, “Nayarid” , y el “Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines-Gatine Lapointe” en 2003