A veces quiero preguntarte cosas…

jokinKale
Obra de Jokin Kale

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.

A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.

Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.

Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.

Gloria Fuertes, poeta y autora de literatura infantil y juvenil. Madrid 1917-1998

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Melodía de otoño

Lidia Wylangowska (42)
obra de la pintora polaca Lidia Wylangowska
La tarde va muriendo
entre álamos dorados,
el viento
que la acompaña
arrastra las hojas secas
del otoño…
la luz se va apagando
y a la altura del segundo piso
oigo un tarareo…
”Te recuerdo Amanda”
suena la música
de “Víctor Jara”.
Te miro a la cara,
sonrío…
sonríes…
los pasos se detienen
y apenas dos momentos después
tus dedos me agarran…
bailas…?
las notas nos acompañan.
La música cesa
en el cuarto beso
que ya desliza
por el tercer lunar
de mi espalda,
ignoro las horas pasadas,
ignoro las melodías sonadas,
sólo sé que me perdí
en tus manos
y amanecí
en las sábanas sedosas
de tu Alma.

© mm65  Rafi Guerra,   poeta cordobesa 1965

 

A través del viento

MujerVIENTO

Como la tierra seca
espera
que una lluvia estrepitosa
se estrelle
y riegue
en sus entrañas;
del mismo modo
mi alma te anhela
y te extraña…

Así como el soneto
necesita
de cuartetos
tercetos
y de una configurativa
rima
en sus versos
o como el ave aprisionada
que agitando sus alas
dentro de la jaula,
se transporta
con el saludo mañanero
y libre
del benteveo…

Así te necesito
y te siento,
imagino
aunque no estés conmigo
que me llamas,
que gritas mi nombre
en mi oído

y me llevas contigo
a través del viento…

Adolfo César Marcello (NAZARENO)

Tucumán – Argentina

La luna nos buscó desde la almena…

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“Another kind of Rhapsody” obra de Dorina Costras

La luna nos buscó desde la almena,
cantó la acequia, palpitó el olvido.
Mi corazón, intrépido y cautivo,
tendió las manos, fiel a tu cadena.

Qué sábanas de yerba y luna llena
envolvieron el acto decisivo.
Qué mediodía sudoroso y vivo
enjalbegó la noche de azucena.

Por las esquinas verdes del encuentro
las caricias, ansiosas, se perdían
como en una espesura, cuerpo adentro.

Dios y sus cosas nos reconocían.
De nuevo giró el mundo, y en su centro
dos bocas, una a una, se bebían.

Antonio Gala, (Brazatortas, Ciudad Real, 2 de octubre de 1930, aunque cordobés por adopción)​ es un dramaturgo, escritor, poeta, guionista y articulista español.

El alba tuneada

 

pacoYuste
“Contemplación” obra del artista valenciano Paco Yuste

Parpadea la mañana.
Se tunea el alba de un color caótico,
desordenado. Restos de oscuridad
se pliegan y huyen hacia otros mundos.
Certero arpón de fuego enfila desde
el mar la cola difusa del pasado.
Pálida alborada sobre emociones
diferentes. Desde su trono, la noche
me puso de nuevo en evidencia.
Con su propio estilo, pasó nítida y provocadora
sobre algo que no estaba apalabrado.
Y el policromado amanecer se tiñó
de llorosos nubarrones.
Salto de una cama abstracta
y de pronto me bebo la vida.
No hay cerraduras que sujeten el ímpetu
ni pudor que detenga mi palabra.
Ha prescrito la franquicia que tenía contigo.

 

Del poemario Voz de crepúsculo

Diego Bardallo Méndez, poeta nacido en Trigueros, Huelva, en 1950

Idílio

OleoMiguelRodriguezNuñez
óleo sobre lienzo de Miguel Rodríguez Núñez

Adolezco de fútiles cariños
unos con otros ayuntados.
Bebo no sin ternura mi taza de café. Conservo
retratos azarosos y animales domésticos.
Me absorben los rumores en la calle,
los muros blancos al amanecer,
la lluvia, los jardines públicos.
Mapas antiguos, mapas nuevos, llenan mi casa.
La música más frívola complace mis oídos.
Innumerables, leves,
como la cabellera de los astros,
giran en torno a mi destino minucias y misterios.
Red que la vida me lanza;
piélago seductor entre cuyo paisaje voy sembrándome.

Jaime García Terrés, (1924-1996) Editor, diplomático, ensayista, cronista, traductor y poeta mexicano. Fue director del Fondo de Cultura Económica.

  * Fútil,  adj. De poco aprecio o importancia.

Sé su nombre

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Obra de Vladimir Volegov

Me sé en aquel poema
que escribí respirándome
en su perfume.
Ahora mis sentidos lo buscan
en el pasillo donde las sombras
tienen forma de rosa.
Hay pétalos en las yemas del viento,
estrellas en los cabellos de la lluvia,
versos que resbalan
en los cristales de las ventanas,
son ligeros,
dulces como el flujo
de mi alma cuando te escribe.
Existe una rosa en el horizonte
que rezuma verdad, sé su nombre.

Consuelo Jimenez, poeta nacida en Barcelona en 1961

Sobre tu frente

Akopov@leugimfigueroa (11)
obra de Alexander Akopov

Sobre tu frente
los lirios mal heridos.
Si de un racimo terso
como agosto,
al leño duro vas y vienes
¿qué me queda?
Acuno tu vehemencia,
la sosiego,
un pecho y otro doy
a tu embestida. Cristales
me acoracen. ¿Qué me queda?
La luna por almohada
ha de lavarte
la pena calcinada de la nuca.
La hilacha fiera
de la angustia
traza tristes telares,
tiende un ovillo persistente
en tus pupilas.
He de zurcir en tu iris gramos brillantes.
Tanta faena. ¿Qué más yo puedo,
qué dos brazos cruzados,
qué nada que me asista, ni qué nadie? ¿Y así?
Sobre tu frente
estos lirios mal heridos:
pues hierbabuena y mi fe.
¡Bebe el milagro!

Ana Istarú, poeta y actriz costarricense nacida en San José en 1960. Guiada por sus padres, inició muy joven la carrera literaria publicando su primer libro de poemas a los quince años. Junto a Eunice Odio y a Carmen Naranjo, stá considerada como una de las figuras más prominentes del panorama literario de su país, con reconocimientos internacionales como los premios españoles María Teresa de León para autoras dramáticas en 1995 y el premio Hermanos Machado de Teatro en 1999. En 1990 le concedieron la beca de creación artística de la Fundación Guggenheim. De su obra poética se destacan: Palabra nueva en 1975, Poemas para un día cualquiera en 1977,Poemas abiertos y otros amaneceres en 1980, La estación de fiebre y otros amaneceres en 1983, La muerte y otros efímeros agravios en 1988, Verbo madre en 1995 y Poesía escogida en 2002.

De paso por el sueño

alasdemariposa

Te levanto la noche de la vida.
Deshilvano una luz para tus sienes.
Te visito en el agua y no me tienes.
Cuando llego ya soy la despedida.

Se desangra tu voz como una herida
por el largo secreto donde vienes.
Te pareces al viento, y no detienes
este rostro de nube estremecida.

Pero soy lo que sabes: una pobre
que te pide algún pájaro que sobre,
o el oficio de luna candorosa.

No me quieras llevar a tu desvelo,
porque casi no miro para el cielo
me aburro del canto y de la prosa.

II
Me lo aprendí una noche de azul lento,
bajo la luna abierta encaramada
como niña de luz, en la portada
sonámbula oficial del firmamento.

Me lo aprendí esa noche. De su acento
salía una caricia inusitada;
y en la esquina tenaz de su mirada
me tropecé desnuda con el viento.

Desde entonces anuncia cada cosa
que ha tirado a mis pies, como una rosa,
el corazón absurdo en que vivía.

Y no sé si por eso me persiste
este alegre dolor de ser tan triste
con que sigo durando todavía.

III
Mi corazón de vértigo y remanso,
mi corazón difícil como un nudo
se me zafó una tarde en que no pudo
cuidarse este latido que te alcanzo.

Porque llegaste al aire en que me canso,
amaneciendo mi dolor desnudo,
te quiero así: con amarillo mudo,
inútilmente, y hasta e! tiempo manso.

Me trajeron tan lacia y parecida
a una estatua de carne arrepentida,
que apoyada a la izquierda de tu nombre,

desde mi soledad, casi sonora,
cada noche que estudia para aurora
te espero como a Dios… y vienes hombre.

Carilda Oliver Labra, 1924, es una de las más importantes poetas cubanas contemporáneas, reconocida internacionalmente. Doctora en Derecho Civil. Además de ejercer su profesión como abogada, trabajó también en la biblioteca pública Gener y del Monte, de Matanzas, y fue profesora de inglés, de dibujo, pintura y escultura.

…Y fue la luna de enero…

vicent van goh almendro
Almendro en flor de Vicent Van Gogh

…Y fue la luna de enero
que quedó su plenilunio
clavado en tus ramas secas
como una cifra de ceros.

De ceros que florecían
en la yema de tus dedos.

…Y fue la nieve cogida
por las manos del almendro;
plumas de blancas palomas
mensajeras de luceros.

Canas de Dios enredadas
entre ramas y entre viento.

…Y son tus flores la blanca,
la blanca luz de los cielos.
Te respiro candorosamente pura
en el hojal del invierno,
en mis sentidos te siento
primavera primera de almendro.

El campo pone la mesa
y en la mesa un gran florero.

Jesús Delgado Valhondo, poeta extremeño nacido en Mérida en 1909-1993