Desolación

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Obra del artista peruano Johnny Palacios Hidalgo 

Ese sonar de aldabas me levantó del sueño,
sobresaltó mi corazón dormido.
Cuánto ruido trajiste a esta casa:
Qué músicas extrañas,
qué silencios no oídos.
Todos los corredores se poblaron de ti
y olvidaron de golpe su soledad de siglos.
Un aroma de mar invadió las alcobas
y a un día tembloroso se abrieron sus postigos.
Ese sonar de aldabas sobresaltó mi noche,
rompió candados y rompió cerrojos.
No podía saber que cuando el aire
barriera el polvo en todos los rincones
y de olor a manzanas se llenara la huerta,
te marcharías sin sonar de aldabas,
dejando tus silencios
y las puertas abiertas.

“Círculo y Ceniza”

Piedad Bonnett, poeta, novelista, dramaturga y traductora colombiana nacida en Amalfi, Antioquia, en 1951.

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Confesión

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óleo de Dorina Costras

Para tus ojos
quisiera yo beber el dulce azogue,
y amanecer cubierta de polvo de metales
como una joven faraona muerta.
Robarles su color a los almendros,
y hundiéndome en el lodo feraz de los pantanos
lustrar mi desnudez
para tus ojos.
Recuperar la luz de las espadas
y hacerla batallar en mis pupilas.
Tomarme espléndida
como una esclava etrusca, cuya cabeza calva
perturba el sueño de los mercaderes,
como iracunda araña al sol del mediodía,
como la dentadura feroz de los guerreros,
como el líquido
despertar matutino de las dianas.

( Pero todo esto no es sino literatura
y debo resignarme a sonreírte
sin existir, quizá, para tus ojos. )

“El hilo de los días”

Piedad Bonnett (Amalfi, Antioquia, 1951) poeta, licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes y profesora de esta Universidad desde 1981. Tiene una maestría en Teoría del Arte, la Arquitectura y el Diseño en la Universidad Nacional de Colombia.

Vuelta a la poesía

Pintura al oleo @ Diego Campos
pintura al óleo de Diego Campos, pintor sevillano

Otra vez vuelvo a tí.
Cansada vengo, definitivamente solitaria.
Mi faltriquera llena de penas traigo, desbordada
de penas infinitas,
de dolor.
De los desiertos vengo con los labios ardidos
y la mirada ciega
de tanto duro viento y ardua arena.
Abrazada de sed,
vengo a beber de tus profundos manantiales,
a rendirme en tus brazos,
hondos brazos de madre, y en tu pecho
de amante, miesterioso,
donde late tu corazón como un enigma.
Ahora
que descansando estoy junto al camino,
te veo aparecer en cada cosa:
en la humilde carreta
en que es más verde el verde de las coles,
y en el azul en que la tarde estalla.
Humilde vuelvo a ti con el alma desnuda
a buscar el reflejo de mi rostro,
mi verdadero rostro
entre tus aguas.

de Circulo y ceniza

Piedad Bonnett (Amalfi, Antioquia, 1951) poeta, licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes y profesora de esta Universidad desde 1981. Tiene una maestría en Teoría del Arte, la Arquitectura y el Diseño en la Universidad Nacional de Colombia.

Ahora que ya no soy más joven

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óleo sobre lienzo del pintor Jose Higuera

Ahora que ya remonto la mitad del camino de mi vida,
yo que siempre me apené de las gentes mayores,
yo, que soy eterna pues he muerto cien veces, de tedio, de agonía,
y que alargo mis brazos al sol en las mañanas y me arrullo
en las noches y me canto canciones para espantar el miedo,
¿qué haré con esta sombra que comienza a vestirme
y a despojarme sin remordimientos?
¿Qué haré con el confuso y turbio río que no encuentra su mar,
con tanto día y tanto aniversario, con tanta juventud a las espaldas,
si aún no he nacido, si aún hoy me cabe
un mundo entero en el costado izquierdo?
¿Qué hacer ahora que ya no soy más joven
si todavía no te he conocido?

Piedad Bonnett, (Amalfi, Antioquia, 1951) poeta, licenciada en Filosofía y Letras de la Universidad de los Andes y profesora de esta Universidad desde 1981. Tiene una maestría en Teoría del Arte, la Arquitectura y el Diseño en la Universidad Nacional de Colombia.

Abismos

caballero y buho

Fotografía de María J. Leza © (todos los derechos reservados)

Porque eres ave que girando en rebeldía
Desafía la bruma
La ardua noche
Haciéndola más honda y más oscura
Y más inmenso el mar
Porque eres nave y náufrago a la vez
Sin velas y sin anclas
Solitario
Profanador de todos los confines
Potro de sombras desbocado y dulce
Para la libertad
Y el cielo galopante
Hecho de vientos y hecho de huracanes
Y sin embargo calmo como el agua
De misteriosos y profundos lagos
Porque extraviado pero indiferente
Como un rey agraviado deambulas
Por los caminos de un imperio en ruinas
Porque eres un reloj sin manecillas
Un bello loto sobre los pantanos
Porque te vi sonriendo en tus orillas
Cayendo voy
Errática y ardida
En tus oscuros mundos abismales

Poema de Piedad Bonnett, poeta, novelista, dramaturga y crítica literaria colombiana. 1951

en la imagen, fotografía de María J. Leza ©, Caballero y buho presentada a concurso en las fiestas medievales de Olite, Navarra

Ahora

manoHojasContraluz

Me has enseñado a respirar.
Juan Gelman

Porque ahora paso mi mano sobe el envés de las hojas y sé leer su alfabeto
Y si cierro los ojos oigo correr un río y es tu voz que despierta

Porque mi cuerpo comienza ahora en ti y acaba más allá de la lluvia
Donde alcanzan tus brazos y el miedo acuartelado no vigila

Y sé llamar las cosas
De modo que estas salten, se desnuden
Y todo sea reciente
Para mis ojos que aman en tus ojos

Porque en mi llanto crecen blandas plantas carnívoras
Y mi sangre palpita como una iguana abierta

Porque ahora mi cuerpo recupera sus partes
Y nace una piel nueva que derrota el verano

Porque me has enseñado a respirar.

Poema de Piedad Bonnett, poeta colombiana 1951

Nocturno

mirando la luna

Mi noche es como un valle reluciente de huesos.
La piel, arena, sílice. Los labios, agrietados.
Una cruz de ceniza sobre el vientre desnudo.
Heme aquí entre malezas, en medio de rastrojos,
muestra de cara al techo de la alcoba,
con la luna bailando en la pupila
y el corazón como una liebre herida
que persiste en vivir. Quizá algún día
un enjambre de abejas fabrique su colmena
cerca de mí. Quizá algún día
me despierte el zumbido de su vuelo
sobre mis ojos, sobre mi garganta
y reverbere el cuerpo, luminoso,
como un mar que cantando alza sus olas.

Piedad Bonnett, poeta colombiana 1951