El tierno

espalda hombre

Él tiene sus modales

Para decir amor
no dice nada

Lleva las comisuras de mis labios
fuera de su cuerpo
Tiene palabras que me hacen falta
Hace del amanecer un deseo

Me sonroja y se marcha
con una sed que no le pertenece

Lleva algo de mi aire en sus pulmones

Trae animales en su boca
que comen cuando lo beso

Yo lo ando sin culpa
lo hago tierno en mis oficios.

Gabriela Rosas, 1976, poeta y narradora venezolana

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Lista de deseos

deseos
imagen libre de pixabay

(a Piolo)

Una boca que siempre se muerda los labios

Una flor con tantos pétalos como vida

Un cuerpo vacío para llenarlo

Una lámpara a punto de encenderse

Tres texturas de un mismo chocolate

Una ciudad entera sobre el cuerpo

Una lengua a punto de ser agua

Una cabellera que deje huellas

Un domingo por la tarde para siempre

Un cuento, un poema
Una pared, una cama, un estallido

Una bañera
por fin,
una bañera

Unas medias mordidas

Una piscina que nos recuerde
que somos
uno sobre el otro
paisaje y gemido

y que llegaste lejos
es decir,
tarde.

Gabriela Rosas, 1976, poeta y narradora venezolana

Se acabaron los limones…

adiosmujer

Se acabaron los limones
no voy a rezar fantasmas
ya no hay osos
en las noches que te nombran
ni peso muerto en el hombre que jamás serás
el hombre con las flores
la media luna a las dos de la tarde
el anillo en la Gran Vía
el beso porque sí
porque el deseo del deseo
te supera
y porque puedes
no, tú no conoces nada real que se parezca a mi dulzura
no tienes un banjo
ni los ojos azules
no leíste jamás mi primer libro
leerme no quisiste
adentro en lo real
no me escuchabas
y no, no llames más
no vuelvas con tus manos
inútiles manosque no saben separar el cabello de mi rostro
llévate las sobras de quienes te abandonaron
no quiero más palabras

antes en mí
había un lugar para la ternura
un animal
que yacía tranquilo.

Gabriela Rosas, poeta y narradora nacida en Caracas, Venezuela en 1976

Baile

alumu muñoz flores
óleo sobre tela de Ana Luisa Muñoz Flores

¿Quieres que mienta?
que diga que puedo defenderme
salir victoriosa de tanta palabra tuya
de la torsión que significa habitar también tu cuerpo
o que tú habites el mío como si no tuviese fondo
claro que me apena
la falta de cintura
entre otras cosas
que no quiero que veas

curioso
me observas
como si toda la lluvia se contuviese
para caer allí sobre nosotros

dices:
tranquila amor
no pasa nada

y pasa la ternura de tu verbo
pasa que me recitas al oído sobre tu cama
sobre la nueva sábana de hilos recién comprada
chocamos un segundo nuestros dientes
para cumplir el requisito de equivocarnos
sin agotar nunca todas nuestras destrezas
la próxima palabra es el siguiente baile
afuera en el mundo
no hay mayores secretos que en nuestro interior

y pasas la mano por mi cabello
junto a la caricia que lo aparta de mis ojos
como si tal vez por un segundo
la poesía no doliera
pero duele
duele ser el poema
y como cierto dolor me es placentero
lo dejo
hasta que pase.

del poemario Quebrantos

Gabriela Rosas, 1976, poeta y narradora venezolana