El cuentista

Fotografía de Tereza Vlckova

Me pregunto por qué
te tuviste que comer las migas de pan
que aquel día cualquiera, o con cualquiera,
me iban a llevar de vuelta a casa.

Me pregunto por qué,
en los días de viento,
esos en los que hay que poner piedras en los bolsillos,
yo pongo tus palabras para alzar el vuelo.

Me pregunto por qué
tras tu inescrutable respuesta,
y te veo las orejas y entonces
soy consciente de lo que tu ficción supera.

Me respondo al por qué
al saber que el érase tantas veces me aburrió
y decidí poner el colorín colorado
a tu cuento inacabado.

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

Sé qué es lo correcto (IV)

Sé qué es lo correcto.
Sé exactamente por dónde.
He trazado caminos en los mapas
atravesando océanos en ámbar.
Cruzo sin mirar los restos,
me miran a mí,
me observan a mí
que no soy yo,
me dicen por allí no,
cómenos con tus labios navaja, me dicen.
Maldita ruta surcando tu pelo,
maldita marejada
con olas de tu tamaño
gemelas de ti y unidas al nacer
que extirpa mis velas de caso omiso a lo atado
y bien atado.
Me arranco los ojos,
que no me miren,
que no me miren
tus restos.

Texto incluido en Noviembre (Doce veces un año)

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

Génesis

A grandes zancadas sobre las olas pero con las ganas debajo de su falda, ella , que siempre cruzaba los mares de dudas a nado, que siempre jugaba sus cartas aun a riesgo de perder, decidió, a pesar de todo su pesar, poner tierra de por medio. Atrás dejaba la confusión de las haches intercaladas del humo de su cigarro, ella, a la que tanto le gustaba mirarlo mientras fumaba pero que ya conocía sus mil palabras, esas que no valían más que una imagen y que se las llevó el viento, esas que no pesaron, esas que no la besaron. La puerta se la dejó abierta de par en par pero, de repente, el viento. El estruendo de un portazo o el de un silencio. Ahora, al otro lado, la puerta, la que dejó abierta de par en par pero que de repente el viento, tiene mirilla por si es el amor el que llama, que no le abre, que le da pereza.

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

Te declaro culpable

Te declaro culpable
de este no tener los pies en la tierra
llena de cristales de los vasos de agua
en los que tantas veces me ahogué
sin saber que nunca dejé de hacer pie,
con lo que a mí me gusta ser descalza
y saltar en los charcos
para salpicarte la vida.
Quiero ser yo y nuestras circunstancias,
permanecer en esa altura
con tu brisa dándome en la cara.
Eres todo lo bueno que se hace
si esperar es contigo.
Eres el sentido de las agujas de mi reloj,
porque me da igual que no me dé Tiempo
si el que lo hace ahora eres tú
y no pensar en otra cosa que no sea vivir para contarlo
con los dedos de mi mano sobre tu espalda,
rompiéndonos de risa
mientras nos buscamos las cosquillas
diciendo con la mirada frío o caliente,
siendo siempre lo segundo,
dejando que este juego lento nos queme.

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Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

Tu risa

Casi no me acuerdo del
calor que desprendía tu piel,
siempre causa de incendio
y lo bien que me venía
para los pies fríos.
Casi no me acuerdo de las
notas encontradas que
sacaban una sonrisa de paseo.
Casi no me acuerdo de los viajes
planeados desde la cama
hacia algún lugar lejano,
pero sabiendo que la cama
era nuestro lugar en el mundo
y que ya no teníamos
que seguir buscándolo.
Casi no me acuerdo del sonido
de tu risa y del acorde
que formaba con la mía.
Tampoco me acuerdo casi
de tus besos ni de la aspereza
de tu barba acariciándome lento.
Ya no me acuerdo.
Casi.

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

A otra cosa mariposa

El corazón se me encogió en
tu programa de agua caliente,
quizá por eso siempre tengo
las manos tan frías y
arrugas de expresión por dentro,
desde que se le olvidó a mi boca
cómo se ríe enseñando los dientes,
de llorar a ríos de peces con memoria
nadando a contracorriente,
porque un día apareciste,
con tu golpe y porrazo,
dentro de mi sombrero,
pero el truco salió mal,
viniste a sembrarme vientos,
ya sabes lo que se recoge.
Dicen que del amor al odio
hay un paso, pero me pasa
que después de ti cogí carrerilla
y me pasé de largo,
y lo siento, pero en este
no lugar no te puso el tiempo.
Ya sé que hace frío pero
no pienso volver a verte,
ni en tu invierno ni en el mío,
tengo una trinchera caliente,
y ya no me aplico cuentos
con finales tristes.

─── ∙ ~εïз~ ∙ ───

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

Mute

Ese día llevaba una falda
con lunares que no formaban
ninguna constelación,
una con volantazo
hacia la izquierda por no pisar
el recuerdo de aquella tarde
soleada en la que tanto llovía;
con todas sus cosas por el suelo

des
pa
rra
ma
das
ocupando un espacio
a punto de reventar de ausencia.
Ese día tenía la cobardía
cosida a las pestañas,
los ojos vidriosos verde botella
de cerveza de importación
con sabor amargo.
Muy amargo.
Con la inmediatez de romper a llorar
desencadenando un número impreciso
de años de mala suerte.
Ese día tenía los dedos hinchados
por la mala circulación
provocada por un semáforo
estropeado en ese instante en el que
cambia de rojo a verde,
de opacidad efímera y caótica
que permanecería para siempre
no se sabe hasta cuándo;
con unas huellas dactilares laberínticas
repletas de salidas para su piel.
Ese día tenía una luz
intermitente
intermitente
intermitente
como la que habita en el parpadeo
tras el flash de un congelado momento
de sonrisa estática y fingida.
Ese día me abrí en canal,
en uno en el que daban las noticias
justo en el momento en el que aprieto
el botón del mando a distancia que dice mute,
en el sonido ausente entre
la pregunta complicada

y la respuesta acertada.

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.

Yo esperaba un verano sin frío

Me he dado cuenta de
que no es lo mismo
una cama sin hacer
que una cama deshecha,
y se empeñan mis dedos,

-imposible llevarles la contraria-
en caminar por una vereda
de sábanas arrugadas
que lleva a tu ningún sitio.

Permanezco en la estación,
en la que pasan un montón
de trenes de una vez en la noche,
por si no llega la primavera de tus ojos,
ansiosa por el deshielo de
cualquier lado de mi cama.

Yo esperaba un verano sin frío.

Esperaba.

… … …

Teresa Mateo Marcos, poeta y aforista española nacida en Murcia el 12 de octubre de 1984.